Critica contra Soldados de Salamina en la obra de Isaac Rosa El vano ayer

El vano ayer es un libro escrito por Isaac Rosa y fue publicado el año 2004. Es una obra que narra el proceso de construcción de la novela y al mismo tiempo narra la historia de los protagonistas de la obra. Los protagonistas son Julio Denis, un profesor de la universidad, y André(s) Sánchez, un alumno de la universidad, y el narrador intenta averiguar que les pasó. Sin embargo, en vez de concentrar en las historias de los protagonistas, el libro concentra más en probar diferentes estilos cómo narrar la historia, y en el rol del lector al leer la novela, o las novelas que tratan del franquismo en general. Así que, en la novela domina el metadiscurso, pero también la hibridez por los diferentes estilos. El libro hace a su lector reflexionar sobre cómo percibimos el pasado a través de la literatura, pero también pensar en cómo percibimos el pasado a través de diferentes estilos o géneros literarios. La obra también hace al lector reflexionar sobre su responsabilidad, pero también pensar en la responsabilidad que tienen los autores. Además, El vano ayer contiene varias referencias a otras novelas escritas sobre la Guerra Civil o el franquismo, y una de las más destacadas es Soldados de Salamina escrita por Javier Cercas.  

Soldados de Salamina es una obra que narra el proceso de escribir la propia obra. En el centro de la novela es la historia de Rafael Sánchez Mazas, un escritor y falangista de alto rango, el que se libró de su fusilamiento durante la Guerra Civil de una manera misteriosa. Esta historia enigmática inspira a Javier Cercas, también el narrador y la protagonista de la obra, a intentar averiguar que realmente pasó años atrás y a escribir la obra Soldados de Salamina. Aunque ambas novelas parten de las mismas condiciones (hay que descubrir qué le pasó a alguien), las similitudes no van más para allá. 

En El vano ayer no se menciona de nombre ningún autor que se critica, pero es evidente que Soldados de Salamina por lo menos forma parte de las novelas que tratan del franquismo, las que sí que se critican en la obra. Se critican las novelas que no requieren la participación activa del lector y que cuentan sobre el pasado, pero no muestran lo que realmente pasó. Todo esto causa, según el narrador de El vano ayer, que el lector no piensa de forma crítica mientras este leyendo y de esta manera estas novelas corrompen la memoria de los lectores. Además, se critica que normalmente en las novelas, las que tratan del franquismo y de la Guerra Civil, suelen ser muy marcados los roles de los héroes valientes y buenos, y los roles de los malos malvados y terribles. “Mucho cuidado con los héroes, con los luchadores ejemplares, esculturas de una sola pieza que ni sombra proyectan bajo el sol; mucho cuidado con los héroes, especialmente si son jóvenes. De la misma forma que debemos tener precaución con los villanos, que como los héroes se burlan del autor y se enrocan en caracteres sin aristas, como marionetas del bien o del mal…”.  

La obra de Rosa también critica las novelas asombrosas y cinematográficas, a las que sin duda pertenece Soldados de Salamina. No exactamente por el estilo de narrar, porque a veces el estilo parece periodístico, sino por la búsqueda por la verdad que hace que la novela parezca casi como una novela policíaca. Dice el narrador de El vano ayer: “Atención: la mecánica repetición narrativa, cinematográfica y televisiva de ciertas actitudes, roles o simples anécdotas descriptoras de un determinado fenómeno o período consigue convertir tales elementos en tópicos, más o menos afortunados clichés que, cuando son utilizados en relatos  provocan a la vez el malestar del lector inquieto y el sosiego del lector perezoso.” 

Una cosa que muestra también lo satírico de la novela de Rosa, es cómo el narrador elige a uno de los protagonistas para la historia que quiere contar y cómo revela su destino. En El vano ayer la historia que sirve como herramienta para examinar las diferentes maneras de contar sobre el franquismo es la de Julio Denis y de André(s) Sánchez. En los principios de la novela, cuenta el narrador que eligió el profesor porque vio su nombre al margen de un libro de historia, y luego, a lo largo de la novela él ofrece al lector diferentes posibilidades sobre qué le pasó a Denis, que pueden ser de verdad o no, y por causa de ello queda para el lector averiguar y reconstruir la historia de Julio Denis. Al contrario, en Soldados de Salamina el narrador-protagonista elige para la historia que quiere contar un personaje conocido con una historia enigmática. Además, intenta reconstruir él la verdadera histora de este personaje y ofrecerla hecha y descifrada al lector. 

Por último, hay una frase que parece demasiada oportuna para que no hiciese referencia a Soldados de Salamina. En Soldados de Salamina el narrador usa el termino relato real de vez en cuando para referir a su propia obra: “…decidí también que el libro que iba a escribir no sería una novela, sino sólo un relato real, un relato cosido a la realidad, amasado con hechos y personajes reales, un relato que estaría centrado en el fusilamiento de Sánchez Mazas y en las circunstancias que lo precedieron y lo siguieron”. En El vano ayer, ya en las primeras páginas el narrador menciona lo siguiente cuando está contando sobre su búsqueda por información sobre Julio Denis en la biblioteca: “…tras varios días de disciplinada visita a la biblioteca nuestra pesquisa alcanza un minúsculo éxito, pues nuestro profesor es nombrado, sólo nombrado, por HermetLo cual, pese a seguir ajenos a esa ansia por entregarnos al relato real, nos decide a ampliar el plazo de búsqueda durante varios días”. Es decir, el narrador se dirige al lector y dice que no quiere escribir un relato real, pero seguirá buscando si hay algo más sobre el profesor Julio Denis. Cómo ya sabemos, no encontró nada más en los libros de historia.  

En conclusión, aunque Isaac Rosa no menciona en El vano ayer ni la obra Soldados de Salamina ni el nombre del autor de esta obra, Javier Cercas, es evidente que ella forma parte de las novelas que se critican. Por eso, se puede deducir incluso que la intertextualidad forma una parte importante de El vano ayer con los otros rasgos como la hibridez, y el de exponer y exigir la responsabilidad tanto por parte del autor como del lector.  

 

Fuentes: 

CERCAS, Javier (2001): Soldados de Salamina. Tusquets Editores, Barcelona. 

LIIKANEN, Elina (3.11.2017): “Powerpoint de clase: Soldados de Salamina (primera parte)”. Disponible en línea: https://blogs.helsinki.fi/literaturaguerracivil2017/archives/1094 Consultado: 16.12.2017 

LIIKANEN, Elina (1.12.2017): “El Powerpoint de la clase de hoy: El vano ayer (primera parte)”. Disponible en línea: https://blogs.helsinki.fi/literaturaguerracivil2017/archives/1208 Consultado: 16.12.2017 

ROSA, Isaac (2004): El vano ayer. Seix Barral, Barcelona. 

VALLE COLLADO, Mélanie (2006-2007): Juegos metaliterarios en El vano ayer de Isaac Rosa. Université de Liegè, Faculté de Philosphie et Lettres. Disponible en línea: http://ahbx.eu/ahbx/wp-content/uploads/2010/02/tesina-melanie-valle-collado.pdf Consultado: 16.12.2017 

Campos de concentración en Francia y la descripción de Argelès-sur-Mer en la novela Los rojos de ultramar

Al final de la Guerra Civil miles de españoles decidieron huir a Francia. Allí esperaban poder pedir refugio y empezar una nueva vida o seguir su ruta hacia México u otros países. Poco duraron sus esperanzas porque las autoridades francesas les habían reservado otro tipo de destino: los campos de internamiento. En este trabajo voy a intentar presentar la realidad de los campos de concentración a través de las citas del libro Los rojos de ultramar y apoyarlo con el trabajo de Fin de Master de Damien Chaussec Españoles durante la Segunda Guerra Mundial en Francia 

En la novela de Jordi Soler, Los rojos de ultramar, el protagonista Arcadi también acaba en un campo de concentración. La novela se sitúa entre ficción y realidad: se describe detalladamente los acontecimientos y lo que está pasando dentro de la cabeza de Arcadi y de otros personajes, pero la historia se basa en 120 páginas de memorias las que le dio al autor su abuelo Fransesc (Arcadi en la novela). Arcadi lucha con el bando republicano en Barcelona, pero en febrero de 1939 la amenaza de las tropas de Franco le obliga huir a Francia con el fin de buscar refugio en México. Confiando en que las autoridades francesas están a su lado, él deja que le trasladan a Argelès-sur-Mer donde descubre la horrorosa realidad de los campos de concentración.  

Para los refugiados españoles en Francia había dos tipos de campos: centros de alojamiento para la población civil y campos de internamiento para los militares y personas “peligrosas”. Los centros de alojamiento tenían un aspecto más humano (aunque las condiciones de vida allí tampoco eran buenas) comparado con las condiciones en que tuvieron que vivir los milicianos en los campos de concentración.  

El primer campo creado para los milicianos republicanos españoles fue Argelès-sur-Mer en 1 de febrero 1939, en que también acabó Arcadi. Ya un mes después de la apertura del campo de concentración de Argelès, su población constaba de 77 000 internados. Las condiciones en que tenían que vivir eran inhumanos. No tenían nada, solo guardias y alambradas para vigilar a ellos, para evitar que se escapasen. “…ese campo de refugiados donde no existían las camas, ni las medicinas, ni la atención medica que se les había prometido.”  “Los enfermos que venían huyendo el horro de Franco, miraban incrédulos el horror que les aguardaba esta playa, y aunque entre los prisioneros había médicos y gente dispuesta a ayudarlos, poco era lo que podía hacerse por ellos…”  

Las autoridades ordenaron la construcción de treinta barracas para los prisioneros de Argelès-sur-Mer, pero evidentemente, treinta barracas y en cada una unas veinte plazas no era suficiente para un campo con más de 70 000 prisioneros. También se ha calculado que, durante los primeros meses de internamiento, murieron entre 15 000 – 50 000 personas en todos los campos de concentración. “…no había cabañas, ni barracas, ni cobijas ni absolutamente nada que pudiera protegerlos de la noche que se aproximaba. En la mañana, se decía, se habían llevado de la playa varios cadáveres, gente enferma o vieja…”  

 

Campos de internamiento de refugiados españoles en la zona meridional de Francia.

Durante el año 1939 las autoridades francesas clasificaron los campos de concentración en varias categorías. Había por ejemplo un campo solo reservado para los catalanes,  o campos como Barcarès, en el cual los prisioneros tenían las mejores condiciones, los que se usaba para la propaganda sobre los campos de concentración. El campo de Rieucros era reservado para las mujeres peligrosas, detenidas por sus opiniones políticas, y funcionaba como un campo de concentración desde el año 1939 hasta 1942. Durante estos años también una parte de las mujeres que se oponían al nazismo en Alemania fueron enviadas allí. A pesar de las clasificaciones, en Argelès-sur-Mer (como en otros campos también) había otras minorías que se consideraba peligro o indeseable como judías sefardís y gitanos. “A los refugiados españoles que seguían prisioneros an Argelés-sur-mer, se sumaron un millar de gitanos…más un ciento de croatas…más tarde llegó a engrosar la población un contingente de judíos sefraditas…”  

Por la falta de higiene, mucha gente murió en los campos de concentración de enfermedades como cólera, neumonía y sarna. Además de las enfermedades, también los bichos formaban un problema en los campos. Sin embargo, según la novela, no fueron las pulgas ni los piojos el mayor problema sino que la manera de exterminarlos. “Una vez por semana los (prisioneros) formaban desnudos en una línea y los bañaban con manguera…No pocas veces…vi (hablando Arcadi) cómo alguno de la fila caía al suelo inconsciente, temblando, atacado por una hipotermia…Después de la manguera pasaban los guardias con unos cubos de petróleo para que los prisioneros metieran un trapo y se lo untaran por todos los rincones del cuerpo…para combatir las pulgas” “…al contacto con el petróleo sufrían irritaciones, eccemas, llagas, todo tipo de reacciones cutáneas…” 

Si todo esto no fuera suficiente, a la inexistente atención al médico, mala higiene y condiciones inhumanas para protegerse del frio y de la lluvia, se sumaba el hambre. Los prisioneros recibían pedazos de pan y carne, pero no raciones suficientes para que no se quedasen con hambre. En Argelès-sur-Mer, según las memorias de Arcadi, los prisioneros aprovecharon del problema de los parástios para combatir el hambre: “un tumulto de ratas, que terminó convirtiéndose en una alternativa frente al pan agusanado y las tripas nauseabundas.”  

Ya en los principios de los años 40 varios campos fueron cerrados, y los prisioneros que quedaban en los campos fueron traslados a campos similares. Por ejemplo, tras el cierro del campo de Rieucros, las mujeres y sus niños fueron traslados al campo de Brens.  El Argelès-sur-Mer fue cerrado el año 1941 pero en la novela, afortunadamente, Arcadi logra de escapar del tren durante el transbordo. Sin embargo, el destino de la mayoría de los prisioneros es aún peor que en los campos de Francia. Por ejemplo, los prisioneros españoles del campo de Rivesaltes fueron traslados al campo de Mauthausen en Austria y los prisioneros judíos a Auschwitz en Polonia.  

En conclusión, los campos de concentración forman una parte oscura también en la historia de España y Francia. Sin duda, no hay manera de realmente entender como era vivir en Argelès-sur-Mer o Rieucros sin haberlo vivido, pero esto no significa que habría que olvidarlo. La novela Los rojos de ultramar, al mismo tiempo que respeta la memoria del exilio español, también respeta la memoria de todos los que tuvieron que sufrir en los campos de concentración.

Fuentes: 

CHAUSSEC, Damien (2013): Españoles durante la Segunda Guerra Mundial en Francia. Trabajo de Fin de Master, Universidad de Cantabria y Université de Montpellier III. En línea:https://repositorio.unican.es/xmlui/bitstream/handle/10902/3908/ChaussecDamien.pdf?sequence 

CONSTENLA, Tereixa (26.1.2015): “Ùltimos testigos de Mauthausen”. El País, edición América. En línea:https://elpais.com/cultura/2015/01/26/actualidad/1422295851_665791.html 

LIIKANEN, Elina (23.11.2017): “Powerpoint de clase: Los rojos de ultramar (primera parte)”. La Guerra Civil y el franquismo en la novela española actual. En línea: https://blogs.helsinki.fi/literaturaguerracivil2017/archives/1154 

OBIOLS, Isabel (24.11.2004): “Jordi Soler novela la excepcional historia de su familia de exiliados”. El País, Barcelona. En línea: https://elpais.com/diario/2004/11/24/cultura/1101250810_850215.html 

SOLER, Jordi (2004): Los rojos de ultramar. Alfaguara, Madrid. 

YÁRNOZ, Carlos (16.10.2015): “Francia asume su más oscura memoria en la historia del siglo XX”. El País, edición América. En línea: https://elpais.com/internacional/2015/10/15/actualidad/1444926569_136320.html 

 

Escrito por Ella Korhonen

Animalización de los maquis en Luna de lobos

Luna de lobos fue escrita por Julio Llamazares en 1985. Fue la primera obra sobre el Maquis, la guerrilla antifranquista, después de la dictadura e inició un proceso de descriminalización de los guerrilleros en la literatura. Sin embargo, la novela de Llamazares elimina el contexto político y concentra en contar una historia de supervivencia. El libro trata de cuatro guerrilleros que han huido a los montes de Galicia y de su vida en la fuga. La historia concentra en cuatro años particulares (1937, 1939, 1943 y 1946), y en cada parte la historia se vuelve más intensa. El lenguaje del autor es muy descriptivo y poético, y un aspecto interesante que Llamazares desarrolla a través de toda la historia, es la animalización de los cuatro maquis (Ángel, Ramiro, Juan y Gildo). Es como si ellos mismos estuvieran convirtiéndose en lobos. Otro ejemplo de este proceso se puede encontrar también en un clásico de la literatura europea, en el libro La metamorfosis de Franz Kafka.  En La metamorfosis el proceso de animalización es evidentemente más rápido e intenso que en Luna de lobos pero la idea es la misma: los seres humanos van adquiriendo cualidades propias de los animales.

El libro se llama Luna de lobos y el concepto del lobo es lo que lidera la animalización. Durante la obra la palabra lobo es mencionado frecuentemente, por ejemplo “El viento aúlla como un lobo esparciendo la lluvia en todas las direcciones”, “Y corro como el recebo, y oigo como la liebre, y ataco con la astucia del lobo y también en el fragmento “Allí cazan los lobos todavía como los hombres primitivo: acorralándoles”. Encima, en los montes, los hombres viven en condiciones inhumanas y llevan un horario parecido a los animales, es decir, actúan más por la noche que de día. Además, todos los escondites de los hombres son lugares oscuros y sucios en los que la luz del día y la atmósfera acogedora no tienen lugar.

El primer escondite de los guerrilleros es una mina en que aún pueden vivir bastante cómodamente, pero son descubiertos por un chico quien está buscando una cabra suya que no volvió a casa con la manada el día anterior. Lo que pasó fue que los protagonistas le robaron la cabra al padre del chico, y al ver un caldero lleno de vísceras junto a los guerrilleros, el chico adivina lo que ha pasado y corre hacia su pueblo para avisar a los guardias. Sin embargo, los hombres salen de la mina a tiempo y no son cogidos por la Guardia Civil. Después de la mina, ellos encuentran una cueva y siguen luchando por la supervivencia en ella. La cueva les sirve como escondite durante varios años pero poco a poco, uno por uno, el grupo va disminuyendo hasta que Ángel es el único quien aún sigue vivo. Lo que ha sucedido es que casi cada vez que alguno de los cuatro dejó el grupo, por una razón u otra, terminó muerto. Primero Juan, después Gildo y por último Ramiro. De una manera esto también muestra la animalización, porque los animales, y los lobos en particular, normalmente viven en manadas y son más vulnerables si se quedan solos.

Ángel, en la última parte del libro, el año 1946, abandona la cueva y busca refugio en su antigua casa en que de momento vive su hermana con su marido. El lugar concreto en que Ángel vive en la casa es una fosa subterránea excavada en la corte de las cabras. Así que la trayectoria es siguiente, los protagonistas primero vivieron en una mina, luego se huyeron a una cueva y finalmente Ángel pasa de vivir en una cueva a una fosa subterránea. El desarrollo de los escondites, y la aumentación de las condiciones inhumanas cada vez que cambian de vivienda, también funcionan como una manera de animalizar a los cuatro guerrilleros.

Encima, otro aspecto que está ligado al proceso de animalización es la caza. Ángel, Ramiro, Juan y Gildo son cazados y perseguidos por la Guardia Civil, pero al mismo tiempo ellos también cazan a los guardias y a los soldados. En este aspecto también son como los animales, como corresponden a la violencia con más violencia. En un capítulo Ramiro dice: “Coja usted un animal doméstico, el perro más noble y más bueno…Enciérrelo en una habitación y azúcelo. Verá cómo se revuelve y muerde. Verá como mata si puede.” Este fragmento funciona como una metáfora de la situación de los guerrilleros del libro: la amenaza es la Guardia Civil y aunque no quisieran, ellos no tienen otro remedio que volverse en brutos y salvajes para salvarse a ellos mismos.

                             En conclusión, los lugares y las condiciones en que viven los hombres, el territorio espacial y temporal, y las características propias de los animales forman un conjunto de recursos estilísticos para presentar la animalización de los protagonistas de la obra. Como se puede ver, por ejemplo respecto a los escondites, la animalización es también un proceso acelerado que alcanza su mayor nivel cuando Ángel se refugia a la fosa subterránea. Además, como ya mencione antes, el lobo es el animal que lidera el proceso de animalización. Nada más empezar se menciona el lobo y hace referencia al territorio temporal de los lobos en el título de la obra, Luna de lobos. Los cuatro maquis cazan y son cazados, matan y son matados, y su historia ficticia fue la realidad de los otros.

 

 

Fuentes:

Kafka, Franz (1915): La metamorfosis. Leipzig: Kurt Wolff.

Liikanen, Elina (2017): “Powerpoint de la clase de hoy. En: La Guerra civil y el franquismo en la novela española actual. Disponible en línea: https://blogs.helsinki.fi/literaturaguerracivil2017/archives/974 Consultado 23.10.2017

Llamazares, Julio (1985): Luna de lobos. Barcelona: Seix Barral.

Retoricas (2015): “Ejemplos de Animalización. Disponible en línea: http://www.retoricas.com/2011/07/ejemplos-de-animalizacion.html Consultado 23.10.2017

 

Escrito por Ella Korhonen

Chelo la guerrillera

El trabajo entero: Chelo la guerrillera

Introducción: La guerrilla antifranquista Maquis tiene muchos protagonistas, cada uno más valiente y mítico que el otro. Lo que se suele olvidar es que las mujeres participaban a la guerrilla tanto como los hombres: pasaban cartas, avisaban de los movimientos de la Guardia Civil, cogían los fusiles y luchaban, etc. Sin embargo, sus historias siguen estando en olvido. Ahora, quiero compartir la historia de una mujer que a mí me llamo la atención.