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Soy escritor

Hace unos días quedé con mi amigo y escritor Jose.  Antes de entrar en detalles y resumir la tertulia que tuvimos,  me gustaría contar quién es él.

Se llama José Antonio Ruiz, es escritor y además es profesor del centro de lenguas de la universidad de Helsinki y coordinador de los exámenes de selectividad de español. Y, todavía le queda tiempo para clases particulares. Tiene publicado a día de hoy uno de los cuentos más mágicos que yo he podido leer Los gansos.  Quedamos para tomar un café y charlar sobre su carrera como escritor. Fue en este momento cuando comenzó nuestra particular tertulia.

Comentamos sus principios, sus primeros pasos en el mundo de la escritura, sus talleres de literatura creativa. Me confesó que a la edad de veinticuatro años quemó todo lo que había hecho hasta el momento y tiró las cenizas a la basura. Según él está muy feliz con lo que hizo. Empezó de nuevo. Se reescribió de nuevo. Esto nos llevó a hablar de un tema hasta ahora desconocido para mí, el concepto de identidad como escritor. Ahondamos más es ello, pues sentía curiosidad y quería saber más acerca de esto. De todos es sabido lo que significa la idea de identidad, pero para evitar confusiones busqué en el diccionario de la RAE y esto fue lo que obtuve. Se define identidad como “el conjunto de rasgos propios de un individuo o de una colectividad que los caracterizan frente a los demás”. Otra definición “conciencia que una persona o colectividad tiene de ser ella misma y distinta a las demás”. Pero, me preguntaba yo en ese momento ¿cómo se puede aplicar a la escritura, ¿cómo se puede crear una identidad de escritor?

Un escritor se crea uno mismo por convicción. Existe una lucha interna dentro del novel escritor que debe sobrepasar. Dejar atrás sus dudas es el hándicap de cada uno de ellos y llega un momento en el que por su boca salen las palabras que lo definen: “Hola soy… y soy escritor/escritora” Ese momento es crucial para cada uno de ellos y llega de distinta manera. Unos lo sabían desde pequeñitos, otros se fueron dando cuenta en su adolescencia, como a Jose le sucedió, y otros por azar de la vida a edades más tardías. Incluso ese momento a veces no se aparece. A partir de entonces, esas palabras “soy escritor” inundan la mente del escritor y ve el mundo con otras gafas, con las gafas con las que se siente cómodo, las gafas de escritor. La batalla interna la ganó Jose y ahora está disfrutando de esas dos palabras tan cautivadoras “soy escritor”. Ha dejado atrás los miedos y ha seguido hacia delante.

Otro factor importante en la creación de la identidad como escritor es la sociedad en la que vivimos. Existen una enorme presión, ya no solo a nivel creativo como creador de historias, sino a todos los niveles. La postura que la sociedad tiene frente a estos escritores se podría escribir como: ¿qué es lo que tú tienes que te hace diferente del resto, que nos pueda interesar y que sepas contarlo de una manera especial? Una gran presión se cierne sobre sus cabezas. Si antes de este gran salto no han ganado la batalla que tenían contra ellos mismos, lamentablemente, la sociedad los hará añicos. Quedándose en un rincón y olvidando su gran deseo de convertirse en escritor.

Mientras íbamos tomando a sorbitos el café y la tarta deliciosa de chocolate volvimos a sumergirnos en temas profundos. Desde pequeña siempre he sido muy curiosa. Mis padres cariñosamente me decían “la niñas de los porqués”. Y gracias a esta curiosidad a lo largo de mi vida he aprendido y he encontrado las respuestas a mis dudas. Una de estas dudas me condujo a preguntar a Jose por la metodología de la creación de las obras. En otras palabras, yo le pregunté: ¿cómo empiezas a escribir? ¿de dónde te sale la idea principal? ¿cómo la desarrollas? ¿qué haces para escribir? Jose fue explicándome su metodología a partir de la creación de su cuento Los gansos. Él tenía claro tres motivos por los cuales quería escribir dicho cuento. Sabía desde el comienzo que quería contar algo de una persona que fuera finlandés de clase trabajadora, se imaginaba ya a su personaje hablando finés, no lo concebía hablando español Estaba convencido de que su personaje era finlandés y por tanto hablaría en su cuento en finés. Me explicó que el cómic es una de sus pasiones. Le encanta el cómic y pensó que podría incluir parte de ese género en su creación. Y, ¡qué bien lo hizo! Finalmente, su gran reto, ser capaz de hacer volar algo. A partir de estos tres elementos fue construyendo el cuento Los gansos. También, me dijo que para él es importante la soledad para poder crear. Necesita estar solo, solo con sus pensamientos para ordenar y escribir sus ideas. Además, me dijo que cada escritor tiene su propio sistema de creación. Hay algunos a los que les gusta sentarse delante de un papel en blanco y empezar a teclear lo que se le va ocurriendo y luego posteriormente van dando forma. Otros, por el contrario, tienen una frase que su personaje ya le ha susurrado al oído y van construyendo su obra en base a eso. Esto es el caso del cuento en el que en estos momentos está trabajando. Tuve la primicia de leer unas líneas y me enganchó tanto, que estoy deseando que lo acabe. Para este cuento, su personaje principal ya tenía unas líneas que contar, ahora solo faltaba que Jose fuera encajando las piezas para completar su cuento.

A estas alturas de la conversación estaba tan entusiasmada que olvidé controlar la hora y para mi desgracia había pasado demasiado tiempo. Así que decidimos de mutuo acuerdo dejar esta conversación en una especie de modo en espera, en modo reposo. Para futuros encuentros. A modo de despedida le hice mi última pregunta: ¿deseos para el próximo año, 2020? Y Jose me respondió: “mis tres proyectos que tengo entre manos. Acabar la colección de cuentos, retomar  la novela que la tengo muy avanzada y crear un cómic que está esperando en el tintero. ¡Tres grandes deseos para un gran escritor!

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Lucia 🙂

Todos hemos hecho alguna vez una fila india

Después de la lectura de La fila india de Antonio Ortuño, me he dedicado a investigar un poco más en temas relacionados con los paratextos. Me encanta analizar los pequeños detalles que los autores van dejando a sus lectores. Y todo empieza por un buen título y portada. Mi intenciónpara este trabajo es profundizar en los paratextos de la novela La fila india.

Observé que el ejemplar que leí no tenía uno de los paratextos más importantes, no tenía portada. Tenía en mis manos un libro en blanco y negro, que apenas decía nada. Por lo que me puse manos a la obra y empecé a diseccionar a “mi paciente”.

Antes de esta operación, resumiré el argumento. Al tratarse de una novela coral tiene una característica importante y es que se presentan varios personajes conectados en el conjunto de la novela y todos con la misma importancia y protagonismo.

Así que no es fácil resumir el argumento principal como uno solo, sino que hay varios. Todos ellos confluyen en o están ligados a un mismo punto, el pueblo de Santa Rita.

Una migrante ilegal que llega a bordo de “la Bestia” el tren de mercancías que transporta ilegales desde Centroamérica hasta la frontera de México con EE.UU. Una funcionaria que va a parar a Santa Rita por trabajo, para ayudar a las deportaciones de unos migrantes ilegales. La pareja de esta funcionaria que se aprovecha de los migrantes ilegales. La migrante ilegal que tiene este hombre en su casa como esclava sexual. La corrupción de los funcionarios de Santa Rita. El periodista que intenta sacar a la luz una buena noticia. La sociedad que mira hacia otro lado.

Volvamos de nuevo a los paratextos. Antes de comenzar el tema de análisis, conviene mencionar de manera sucinta, qué son los paratextos. “Un discurso auxiliar, al servicio del texto, que es su razón de ser”. Así fue cómo lo definió Genette, considerado como uno de los padres de la narratología. Su finalidad es aportar más información sobre la obra en cuestión y organizar su estructura. G. Genette organiza su descripción de los elementos que integran el paratexto a partir de las clásicas preguntas: ¿quién?, ¿cómo?, ¿dónde?, ¿cuándo?, ¿para qué?

Atendiendo a estas preguntas se pueden clasificar los paratextos en: paratexto icónico (ilustraciones, esquemas, fotografías, variaciones tipográficas, diagramación, etc.); paratexto verbal (título, prólogo, índice, referencias bibliográficas, notas al pie, etc.).

Otra posible clasificación sería: paratextos a cargo del autor (en muchas ocasiones es él quien redacta el prólogo, las notas aclaratorias, los índices, los títulos y subtítulos, la dedicatoria, la bibliografía, los glosarios y los apéndices); paratextos a cargo del editor (solapas, tapas, contratapas, las que constituyen lugares estratégicos de influencia sobre el público, ilustraciones); paratextos a cargo de un tercero (en algunos casos, los prólogos son escritos por personalidades reconocidas, en ciertos libros aparecen comentarios, glosas, notas al pie hechas por especialistas con el propósito de explicar o aclarar algunos aspectos, con el propósito de facilitar la comprensión. Algunos paratextos, como el título del libro y el prólogo, pueden ser el resultado de “negociaciones” entre el editor y el autor (“Los paratextos como guía de lectura”).

Los paratextos en la obra La fila india

Portada: Con tan solo una ojeada es más más que suficiente, para apuntar tres datos sustanciables.

Uno, el color, rojo bermellón. El color de la sangre, de las pasiones, de la fuerza, de la valentía, pero también de penas, asesinatos, homicidios, masacres. La elección de este color no ha sido al azar, bien estudiada para que el lector se sienta cautivado. Si tenéis tiempo, acercaos a una librería y mirad si hay muchos libros con portadas de un color tan llamativo. No creo que muchos opten por esto, ya que es otra manera de romper la estética y el decoro de las normas de la escritura. Ortuño, desde el comienzo rompe los moldes.

Segundo dato, . Según el Diccionario panhispánico de dudas. Se usa para agrupar, generalmente ideas. Pero ¿y si aquí se ha añadido por su significado literal de agrupar? ¿Agrupar a los migrantes? ¿Agrupar a la sociedad en distintas clases sociales? Da mucho para reflexionar.

Tercer dato: La imágenes de la fila de hormiguitas y el tren que parece que las va a aplastar. Las hormigas son insectos que viven en colonias, que poseen una sociedad estratificada, que son capaces de sacrificarse por el bien común. También existe la expresión “ser alguien una hormiga con un significado de ser ahorrador y laborioso. Todas estas características se las podría aplicar perfectamente a los migrantes descritos en la novela. No olvidemos el tren, “la Bestia” como lo llaman los migrantes, que es capaz de llevarte por delante, sin miramientos. Pero, aparece una pequeña rendija en la verja de púas por las que las hormiguitas pueden escaparse de ese fatal destino. ¿Quizás un rayo de esperanza para tanto dolor y sufrimiento?

Título: La fila india. Es una frase que se usa hoy en día sin apenas percatarnos de su origen. ¿Cuándo nos ponemos en fila india? Cuando somos pequeños en el colegio, aguardamos en fila india para salir al recreo, Cuando vamos a un concierto, hacemos la cola; cuando vamos a comprar, esperamos nuestro turno; cuando vamos a pedir ayuda en la cola del paro, aguantamos horas y horas. Siempre hay al final de la fila o de la cola un fin. Y para estos migrantes, su fin es EE.UU. Da igual las penumbras que les sucedan a lo largo de su camino. Ellos como hormiguitas seguirán los rastros para alcanzar su sueño.

Dedicatoria: creo que no es una parte a destacar, pues en ella dedica el libro a varias personas en concreto sin apellido. Estas personas saben que han sido importantes para el autor. Luego aparecen dos dedicatorias a la memoria de dos personajes con nombre completo. Una de ellas es Daniel Sada, poeta, periodista que quizás haya influido es su forma de escribir. La otra persona me desconcierta un poco Sergio Arredondo. Las coincidencias que obtengo en el buscador me llevan “la caravana de la muerte, 1973, Chile” condenado por delitos de lesa humanidad. Quizás este no sea el Sergio Arredondo al que se refiere el autor, quizás sea un amigo suyo.

Epígrafe, El autor ha optado por dos pequeños epígrafes. El primero de ellos es una estrofa de la canción “They Walked in Line” del grupo de post-punk inglés, Joy Division “They carried pictures of their wives, And numbered tags to prove their lives, They walked in line, They walked in line, They walked in line”. Con estas cinco líneas ya puedes hacerte una idea de lo que están pasando esas personas.

El segundo epígrafe es la frase final de la obra de teatro Tambores de noche (estrenada en 1922) de Bertolt Brecht. “Todo esto no es más que puro teatro. Simples tablas y una luna de cartón. Pero los mataderos que se encuentran detrás, ésos sí que son reales” Representa una imagen y clara. Detrás de las apariencias hay crueldad. Después de la lectura de la novela de Ortuño, entiendes o tal vez crees entender por qué quiso este epígrafe.

También quisiera comentar que los propios títulos de los capítulos son una parte importante de los paratextos del libro. Te ayudan a ir encajando las piezas de la novela coral. Un dato llamativo que quiero resaltar es el epígrafe del primer capítulo “la negra” y del último capítulo “última negra”. Todo tiene su significado cuando cierras la novela y te quedas pensando. “La negra” deja de ser “la negra” para ser otra persona, se desvanece, se la lleva el viento.

Con esta pequeña disección de los paratextos de la novela La fila india espero que nos haya ayudado a entender la importancia de saber leer más allá de las líneas de una obra. Hay que poner atención a los detalles que los autores, nos dejan.

Un saludo,

Lucia 😊

Bibliografía

  • Alvarado, Maite. Paratexto (2006). Buenos Aires EUDEBA.
  • Cervantes, B. (2016). Textos y paratextos en los libros infantiles / Gemma Lluch Crespo | Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. com. Retrieved 19 November 2019, from http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/textos-y-paratextos-en-los-libros-infantiles–0/html/361ad18e-783d-4c44-be20-83a92e797681_2.html
  • La estructura de un libro. Retrieved 19 November 2019, from http://rigortextual.com/blog/estructura-de-un-libro
  • Los paratextos como guía de lectura. ar. Retrieved 19 November 2019, from https://www.educ.ar/dinamico/UnidadHtml__get__20c3a89c-7a0b-11e1-83aa-ed15e3c494af/index.html
  • Los paratextos. Retrieved 19 November 2019, from https://prezi.com/2ga4ilaplach/los-paratextos/

El tiempo de la narración en la novela gráfica Asylum

La novela gráfica Asӯlum aborda la temática de los refugiados desde distintos puntos de vista. Fue publicada en 2015 para CEAR-Euskadi (Comisión Española de Ayuda al Refugiado de Euskadi). Un trabajo que combina el arte de la pluma, con el buen saber de contar historias. Me propongo con este trabajo, reflexionar sobre el tiempo. El tiempo, ese concepto tan abstracto que a todos se nos escapa de las manos. En cambio, al autor de este cómic no se le escapa detalle alguno. Nos hace partícipes de la la historia a través de sus viñetas.

Para poder ir adentrándonos en este tema, conviene definir un par de conceptos básicos que los he tomado prestados de los análisis literarios generales, ya que un análisis en profundidad de cómic no es muy fácil de encontrar. Veamos estos conceptos.

Cuando se analiza el tiempo de la narración, sea cual sea la narración, conviene tener en cuenta esta distinción: el tiempo externo o referencial histórico y el tiempo interno o tiempo del relato. El tiempo de la narración viene siendo la época o momento en que se sitúa la narración. Se puede deducir de los personajes, del ambiente que se recrea, o directamente el autor lo dice explícitamente. Si lo aplicamos a este cómic, el tiempo externo, el momento en que se sitúa la narración es en una época actual, 2010-2015, por las fechas que el autor va dejando entrever en las viñetas. El lugar por lo que sabemos es el País Vasco, la residencia de ancianos no está ubicada concretamente, pero lo que sí sabemos es que el piso en cuestión por el que están peleadas las hijas y la madre, Marina, está en Bilbao. El tiempo interno o tiempo del relato, es el tiempo que duran los acontecimientos narrados en la historia. Puede ser toda una vida o varios días. El creador de la historia decide qué momentos contará el narrador. Seleccionará los momentos o aspectos que considera importantes para su historia y los pondrá en boca de su narrador. Para este cómic tenemos que mencionar que al tener varios relatos dentro del relato principal cada uno posee un tiempo interno. Veámoslo con calma. El relato principal, en el que Marina, la abuela, quiere que su nieta conozca a los inquilinos del piso que se quiere poner a la venta, es lineal. La nieta va a la residencia de ancianos, habla con la abuela y ella le anima a que vaya al piso, luego, llega al piso y esa historia se acaba ahí, punto. Con el relato principal van apareciendo historias secundarias. La propia de Marina, que va dando saltos en el tiempo y en el espacio. Los otros personajes también tienen sus propios relatos que siendo una historia contada cronológicamente hasta la fecha actual están llenas de saltos al pasado y a sus lugares de origen.

Como hemos visto, la historia se puede contar linealmente, puede dar saltos en el tiempo o incluso en el espacio, todo es válido hasta llegar al desenlace que el autor nos quiere hacer llegar. Ahora que ya sabemos estos conceptos básicos, hemos de combinarlos con el cómic. El cómic o novela gráfica al igual que otra narración posee estos tiempos. La diferencia es que las imágenes de las viñetas ayudan a que este tiempo vaya pasando por delante de nuestros ojos. Como bien explica Scott McCloud en su libro “Entender el cómic, el arte invisible” el tiempo en los cómics se comporta de una manera extraña. La viñeta es el arma que el dibujante tiene para expresar el tiempo.  Dicha viñeta puede reflejar un solo momento, pero, eso es verdad hasta cierto punto. Lo que vemos en una viñeta puede representar una secuencia de varias acontecimientos que están entrelazados. Además de las viñetas, también existe el espacio entre ellas. Hay que saber combinar los espacios vacíos con los espacios ocupados por los recuadros, por las viñetas. Por ejemplo, en el cómic, cada vez que uno de los personajes se presenta, pasamos de estar en el presente en un lugar concreto de España, a trasladarnos a un tiempo pasado y muy distante. Al igual que las viñetas con textos, no debemos pasar por alto las viñetas vacías de textos. Son las que nos presentan sentimientos atemporales, no sabemos cuánto dura, solo estamos seguro de lo que representa, de lo que nos trasmite. Varios ejemplos clave aparecen en el cómic, los estallidos de las bombas cayendo sobre los civiles (pág. 18, pág. 40-41), el asalto a la valla de Melilla (pág. 48), el camión abarrotado de gente camino a las pateras para cruzar el mar (pág. 67) o las viñetas en las que se ven a todos los personajes reunidos entorno a un café y una mesa (pág. 89). Todos estos ejemplos, nos ayudan a entender la historia, a entender el tiempo que va pasando. El tiempo en los cómic debe ser interpretado como una secuencia de imágenes que avanzan hacia el futuro, que van de izquierda a derecha y de arriba abajo, por lo menos esto es lo que sucede en este cómic y en la mayoría de cómic con tirada europea y americana. Los cómics japoneses se leen de derecha a izquierda y desde lo que nosotros consideraríamos el final de la revista. En este cómic, como en la mayoría de los cómics europeos, el movimiento dentro de las viñetas es bastante estático. Pensemos por un momento en los cómics de Marvel, de súper héroes y heroínas donde aparecen por todas partes líneas de movimientos, o si alguien ha leído cómics manga, se dará cuenta de que el tiempo en algunas viñetas o entre ellas pasan volando, esto es por esas líneas, hacen creer al lector que el tiempo para esos personajes corre más deprisa. En cambio, en este cómic, Asylum, las viñetas son más estáticas, sí que es cierto que la secuencia total recorre el camino desde el presente al futuro, pero parece más lento.

Quisiera terminar este pequeño análisis con el resumen de lo más importante que he hallado después de adentrarme un poco más en el tiempo. Primero, debemos recordar que las novelas gráficas también tienen rasgos literarios que se pueden analizar, como, por ejemplo, el tiempo, que es lo que he presentado. Segundo, el tiempo en los cómics se puede representar de muchas maneras. Con palabras, con las propias viñetas, con los vacíos entre las viñetas, y con los movimientos dentro de las viñetas. Todo bien combinado hace correr el tiempo de la historia como marca el autor en boca del narrador o narradores. Y, por último, esto es opinión propia, siempre se aprende algo nuevo cuando te enfrentas a nuevos retos. Al principio de este trabajo tenía una idea vaga de cómo el autor maneja el tiempo, pero al acabar con el trabajo ya sé algo más y tengo una nueva arma para analizar nuevas historias que pasen por mis manos. Ayer mientras leía el libro de Leonard Goldberg “Sherlock Holmesin tytär” me puse sin darme cuenta a analizar cómo el autor estaba contabilizando el tiempo del relato, ¡y me encantó esa sensación!

Un saludo,

Lucia 🙂

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Bibliografía:

Scott McCloud, 1994. Sarjakuva- näkymätön taide. The good fellows KY, Helsinki.

https://soyliterauta.com/tiempo-en-la-narracion/

https://sites.google.com/a/xtec.cat/la-narracion/tiempo

http://www.materialesdelengua.org/LENGUA/tipologia/narracion/narracion.htm (1)

https://es.slideshare.net/Avelina/el-tiempo-en-la-narracion

 

La migración internacional y el deseo de cambios. España, una puerta giratoria hacia los cambios

El texto que a continuación el lector o la lectora leerá contiene reflexiones propias de la autora que ha ido recabando a lo largo de su experiencia vital. El tema del que me propongo reflexionar es a día de hoy un tema candente, puesto que existen dos bandos de opiniones muy confrontados. Por una parte, surgen los partidarios de las migraciones internacionales; consideran que estos movimientos, estos flujos de personas tienen efectos positivos tanto para los migrantes como para los países receptores. Pero, por otra parte, están los detractores de estas ideas, los movimientos, los flujos de personas no traen más que quebraderos de cabeza para el estado al que llegan. Esta última ideología encaja perfectamente con los movimientos ultraderechas o populistas que están aflorando tanto en Europa como a nivel global.

La migración internacional es un fenómeno con el que he convivido desde pequeña. Nací en España, a finales del siglo pasado. Y puedo contar con los dedos de la mano, cuántas olas de migrantes han ido pasando por el territorio español, quisiera hacer una reflexión sobre este fenómeno visto desde los ojos de una persona que ha vivido en un país que se le consideró país con muchas oportunidades para mejorar la calidad de vida, tanto económica como socialmente del migrante y cómo con el paso de los años esa ilusión de “El Dorado” se fue resquebrajando y se fue desplazado hacia otro lugar, con lo que supuso una nueva migración de los propios habitantes hacia nuevas tierras. Esto último es lo que yo hice hace ya nueve años, migré a este país con el deseo de cambios.

Lo cierto es que hasta la adolescencia no me di cuenta de que, en mi barrio, en mi ciudad o en mi comunidad autónoma había inmigrantes. El término inmigrante era el que se usaba al principio. Posteriormente se fueron añadiendo adjetivos para concretar qué tipo de inmigración era la que estaba acercándose en pateras a las costas españolas. La inmigración ilegal, los sin papeles, eran algunos de los términos. Los primeros en arribar fueron los marroquíes. Tan solo nos separa un pequeño estrecho de agua. El efecto llamada que en su momento los políticos defendieron era que en España se vivía bien, se ganaba mucho dinero y mejoraba tu calidad de vida. Lo cierto era que sí se ganaba dinero, pero no de una manera tan legal como se quisiera. De manera paralela a la entrada por mar a España, también lo hacían, sobre todo los menores, por vías increíbles e imposibles, por vía terrestre. Se metían en los bajos de los camiones aún a sabiendas de que podían ser atropellados, podían ser descubiertos o podían morir. Por mi mente corren muchas imágenes de jóvenes y adultos en las cuales sus ojos delatan ese anhelo de cambio, conseguirlo cueste lo cuesta, al precio que haga falta, luchar y seguir ese camino hasta su meta. Llegar sí o sí a Europa para forjarse un nuevo futuro. Después de los marroquíes, comenzaron a llegar también en pateras los subsaharianos. Este era y es el término oficial, pero, desgraciadamente, se escuchaban y escuchan cosas como los negros, los de color, los que no son marroquíes.  No hay que olvidar que además de estas migraciones del sur, también había migración que provenía de países del Este, Polonia, Rumania, Serbia, Croacia, Bulgaria. Cada uno de ellos tenía su propio nicho de trabajo. Los del sur iban al campo, a hacer la vendimia, a recoger frutas de los invernaderos, allí donde se necesitaba mano de obra “barata” para trabajar el campo, un oficio muy duro y mal pagado (lo pongo entre comillas, porque en realidad me estoy refiriendo a mano de obra sin contrato, mano de obra sin derecho a seguridad social, a paro, o a cualquier prestación estatal). Los del este eran los “curritos” de la obra, albañiles, fontaneros, gruistas, carpinteros, soldadores. Cada cual tenía y sabía dónde iba a acabar trabajando. Pero, os pregunto, ¿En dónde encajan todo esto las mujeres? Pues desgraciadamente como bien lo estaréis pensando, las mujeres han sido tratadas mucho peor. Con ellas se han hecho negocio, se han traficado, se las ha considerado material de intercambio entre mafias, las han tratado como ganado, eran fantasmas de la noche, con las que había gente que se lucraba. Todo para acabar desgraciadamente en un puticlub de carreteras con un chulo maltratador, o haciendo la calle en las grandes ciudades, como Madrid o Barcelona. Antes los medios de comunicación no hablaban tan abiertamente de estos sucesos. Aparecían pequeñas reseñas en periódicos, en los telediarios no se les daba cabida. Pero cuando la sociedad empezó a alzar la voz por aquellas víctimas, entonces sí que se leía o se oía que la policía había desmantelado alguna red de prostitución, redes de tráfico de drogas, redes de trata de blancas, redes de tráfico de personas.

Volvamos un momento a los movimientos migratorios. Finales de los años 90. De nuevo la prensa se hace eco de la inmigración, en este caso hay que mirar hacia otro lado. Ahora no llegan por patera o hacinados en camiones de doble fondo, llegan por avión desde Latinoamérica. Todos ellos piensan que tendrán mejores expectativas de cambios porque nos une una misma lengua, el español, quizás una misma cultura. Este movimiento migratorio tuvo altibajos, momentos muy importantes de llegada de latinoamericanos y momentos en los que regresaban. Los recién llegados venían pisando fuerte, ya que, en sus países, algunos habían hecho maestrías, eran doctores y otros, en cambio, llegaban con su graduado escolar. Todos intentaban encontrar trabajo de lo suyo, unos lo conseguían mejor que otros. Lista interminable de papeleos para convalidar títulos, pago de tasas, etc. Se podía encontrar gente muy cualificada para tareas domésticas, para trabajos en restauración. Lo único que importaba era conseguir un contrato para obtener la legalidad en el país y comenzar el largo camino de la reunificación familiar. Poder ver a sus hijos crecer en un país próspero es el mayor deseo que todos tenemos. Los hombres, en su mayoría fueron a parar a sector primario o terciario, la falta de personal en restauración hizo que ese volumen de personas fuera absorbido rápidamente por la gran demanda. También la construcción absorbió este movimiento y el campo. La mayoría de las mujeres latinoamericanas que entraron en España, fueron a través de contratos de tareas domésticas, limpiadoras, chicas del hogar, cuidadoras de niños y ancianos, etc. Por aquel entonces desde el lejano oriente, desde China, comienza otro movimiento migratorio. La pequeña comunidad china, buscaba su nicho. Y lo encontró. Las tiendas de todo a 100 pesetas, las tiendas de productos baratos, los restaurantes chinos. Este nicho fue ampliándose poco a poco, después vinieron las tiendas de comida, productos de primera necesidad, como el pan, la leche, o la cerveza, eran lo que se vendía y se vende en estos establecimientos. La jerga popular creó un nuevo concepto: ir al chino,por ejemplo se oye decir: voy al chino, ¿quieres algo? Más adelante, el sector terciario abría las manos a los chinos, los restaurantes, aquellos que no tenían reemplazo de personal, eran cogidos por chinos. Y actualmente, tenemos peluquerías chinas, centros de bellezas de uñas de chinos. Y, por supuesto el término, voy a la china a hacerme las uñas, o voy a la china a cortarme y teñirme, se normaliza en la jerga popular.

Finalmente, recordemos el gran estruendo que se generó en 2008. Quiebra de Lehman Brothers. Crisis económica mundial. Ya unos años antes, la España que tanto prometía se venía abajo, se derrumbaba. El mercado laboral no podía absorber a los recién licenciados de las universidades, a los recién titulados de la formación profesional, tampoco podía con el volumen de demandantes de empleo extranjeros. Sí, ahora la denominación había cambiado. Ahora los inmigrantes, se les llamaba con otro término, extranjeros. ¿Por qué cambió la terminología? Me imagino que los políticos cambiaron su discurso a uno más radical. Los que venían, eran “los otros”, no eran de nuestro entorno. Esa barrera que deseaban interponer con la terminología, lo estaba consiguiendo, dividía, más y más a la sociedad española. No podía ser que nos clasificaran a todos en, nosotros y ellos, los otros (recomiendo la lectura del libro Suomalainen vieraskirja, el cual trata estos conceptos de una manera muy sencilla, y te hace pensar realmente en una cosa. Desde el comienzo de los países, de las sociedades estas dos ideas han estado muy presentes, o somos “nosotros” o somos “los otros”). La crisis apareció de lleno y para reducir las cifras de paro, los políticos crearon la ayuda de retorno, es decir, a los demandantes de empleo extranjeros se les incentivaba a retornar a su país, se les daba una ayuda económica para que abandonaran la búsqueda de su Dorado y volvieran a sus países, con algo de plata en sus bolsillos, para que sintieran que todos esos años de esfuerzo y sacrificio habían merecido la pena. La crisis hizo que los jóvenes y no tan jóvenes que querían trabajar, que querían independizarse, que querían vivir sus vidas salieran al extranjero. Ahora ese nosotros, se convertía en los otros. La fuga de personal cualificado y no cualificado se veía constantemente en los medios de comunicación. Incluso en los anuncios de la televisión. Y en esa fuga entro yo. Con un trabajo estable de ingeniero de una multinacional, siendo el más joven y el último en llegar tenía todas las papeletas para ser el primero en salir. Y antes de que eso sucediera, me marché. Decidimos mi marido y yo empezar una nueva vida, deseábamos cambios. Empaquetamos toda nuestra vida en cajas y nos mudamos a Finlandia. Comenzaba una nueva aventura. A buscar nuestro Dorado. Y en eso estamos, en el camino…

Las cifras de paro en España están bajando, se empieza a ver a migrantes que vuelven al país del que salieron, pero ¿volverías a tu país aun sabiendo que la crisis puede volver a reaparecer y entonces tendrías que reemprender de nuevo el viaje hacia otro lugar y ser de nuevo “los otros”? Todos, al fin y al cabo queremos pertenecer a un grupo.