Campos de concentración en Francia y la descripción de Argelès-sur-Mer en la novela Los rojos de ultramar

Al final de la Guerra Civil miles de españoles decidieron huir a Francia. Allí esperaban poder pedir refugio y empezar una nueva vida o seguir su ruta hacia México u otros países. Poco duraron sus esperanzas porque las autoridades francesas les habían reservado otro tipo de destino: los campos de internamiento. En este trabajo voy a intentar presentar la realidad de los campos de concentración a través de las citas del libro Los rojos de ultramar y apoyarlo con el trabajo de Fin de Master de Damien Chaussec Españoles durante la Segunda Guerra Mundial en Francia 

En la novela de Jordi Soler, Los rojos de ultramar, el protagonista Arcadi también acaba en un campo de concentración. La novela se sitúa entre ficción y realidad: se describe detalladamente los acontecimientos y lo que está pasando dentro de la cabeza de Arcadi y de otros personajes, pero la historia se basa en 120 páginas de memorias las que le dio al autor su abuelo Fransesc (Arcadi en la novela). Arcadi lucha con el bando republicano en Barcelona, pero en febrero de 1939 la amenaza de las tropas de Franco le obliga huir a Francia con el fin de buscar refugio en México. Confiando en que las autoridades francesas están a su lado, él deja que le trasladan a Argelès-sur-Mer donde descubre la horrorosa realidad de los campos de concentración.  

Para los refugiados españoles en Francia había dos tipos de campos: centros de alojamiento para la población civil y campos de internamiento para los militares y personas “peligrosas”. Los centros de alojamiento tenían un aspecto más humano (aunque las condiciones de vida allí tampoco eran buenas) comparado con las condiciones en que tuvieron que vivir los milicianos en los campos de concentración.  

El primer campo creado para los milicianos republicanos españoles fue Argelès-sur-Mer en 1 de febrero 1939, en que también acabó Arcadi. Ya un mes después de la apertura del campo de concentración de Argelès, su población constaba de 77 000 internados. Las condiciones en que tenían que vivir eran inhumanos. No tenían nada, solo guardias y alambradas para vigilar a ellos, para evitar que se escapasen. “…ese campo de refugiados donde no existían las camas, ni las medicinas, ni la atención medica que se les había prometido.”  “Los enfermos que venían huyendo el horro de Franco, miraban incrédulos el horror que les aguardaba esta playa, y aunque entre los prisioneros había médicos y gente dispuesta a ayudarlos, poco era lo que podía hacerse por ellos…”  

Las autoridades ordenaron la construcción de treinta barracas para los prisioneros de Argelès-sur-Mer, pero evidentemente, treinta barracas y en cada una unas veinte plazas no era suficiente para un campo con más de 70 000 prisioneros. También se ha calculado que, durante los primeros meses de internamiento, murieron entre 15 000 – 50 000 personas en todos los campos de concentración. “…no había cabañas, ni barracas, ni cobijas ni absolutamente nada que pudiera protegerlos de la noche que se aproximaba. En la mañana, se decía, se habían llevado de la playa varios cadáveres, gente enferma o vieja…”  

 

Campos de internamiento de refugiados españoles en la zona meridional de Francia.

Durante el año 1939 las autoridades francesas clasificaron los campos de concentración en varias categorías. Había por ejemplo un campo solo reservado para los catalanes,  o campos como Barcarès, en el cual los prisioneros tenían las mejores condiciones, los que se usaba para la propaganda sobre los campos de concentración. El campo de Rieucros era reservado para las mujeres peligrosas, detenidas por sus opiniones políticas, y funcionaba como un campo de concentración desde el año 1939 hasta 1942. Durante estos años también una parte de las mujeres que se oponían al nazismo en Alemania fueron enviadas allí. A pesar de las clasificaciones, en Argelès-sur-Mer (como en otros campos también) había otras minorías que se consideraba peligro o indeseable como judías sefardís y gitanos. “A los refugiados españoles que seguían prisioneros an Argelés-sur-mer, se sumaron un millar de gitanos…más un ciento de croatas…más tarde llegó a engrosar la población un contingente de judíos sefraditas…”  

Por la falta de higiene, mucha gente murió en los campos de concentración de enfermedades como cólera, neumonía y sarna. Además de las enfermedades, también los bichos formaban un problema en los campos. Sin embargo, según la novela, no fueron las pulgas ni los piojos el mayor problema sino que la manera de exterminarlos. “Una vez por semana los (prisioneros) formaban desnudos en una línea y los bañaban con manguera…No pocas veces…vi (hablando Arcadi) cómo alguno de la fila caía al suelo inconsciente, temblando, atacado por una hipotermia…Después de la manguera pasaban los guardias con unos cubos de petróleo para que los prisioneros metieran un trapo y se lo untaran por todos los rincones del cuerpo…para combatir las pulgas” “…al contacto con el petróleo sufrían irritaciones, eccemas, llagas, todo tipo de reacciones cutáneas…” 

Si todo esto no fuera suficiente, a la inexistente atención al médico, mala higiene y condiciones inhumanas para protegerse del frio y de la lluvia, se sumaba el hambre. Los prisioneros recibían pedazos de pan y carne, pero no raciones suficientes para que no se quedasen con hambre. En Argelès-sur-Mer, según las memorias de Arcadi, los prisioneros aprovecharon del problema de los parástios para combatir el hambre: “un tumulto de ratas, que terminó convirtiéndose en una alternativa frente al pan agusanado y las tripas nauseabundas.”  

Ya en los principios de los años 40 varios campos fueron cerrados, y los prisioneros que quedaban en los campos fueron traslados a campos similares. Por ejemplo, tras el cierro del campo de Rieucros, las mujeres y sus niños fueron traslados al campo de Brens.  El Argelès-sur-Mer fue cerrado el año 1941 pero en la novela, afortunadamente, Arcadi logra de escapar del tren durante el transbordo. Sin embargo, el destino de la mayoría de los prisioneros es aún peor que en los campos de Francia. Por ejemplo, los prisioneros españoles del campo de Rivesaltes fueron traslados al campo de Mauthausen en Austria y los prisioneros judíos a Auschwitz en Polonia.  

En conclusión, los campos de concentración forman una parte oscura también en la historia de España y Francia. Sin duda, no hay manera de realmente entender como era vivir en Argelès-sur-Mer o Rieucros sin haberlo vivido, pero esto no significa que habría que olvidarlo. La novela Los rojos de ultramar, al mismo tiempo que respeta la memoria del exilio español, también respeta la memoria de todos los que tuvieron que sufrir en los campos de concentración.

Fuentes: 

CHAUSSEC, Damien (2013): Españoles durante la Segunda Guerra Mundial en Francia. Trabajo de Fin de Master, Universidad de Cantabria y Université de Montpellier III. En línea:https://repositorio.unican.es/xmlui/bitstream/handle/10902/3908/ChaussecDamien.pdf?sequence 

CONSTENLA, Tereixa (26.1.2015): “Ùltimos testigos de Mauthausen”. El País, edición América. En línea:https://elpais.com/cultura/2015/01/26/actualidad/1422295851_665791.html 

LIIKANEN, Elina (23.11.2017): “Powerpoint de clase: Los rojos de ultramar (primera parte)”. La Guerra Civil y el franquismo en la novela española actual. En línea: https://blogs.helsinki.fi/literaturaguerracivil2017/archives/1154 

OBIOLS, Isabel (24.11.2004): “Jordi Soler novela la excepcional historia de su familia de exiliados”. El País, Barcelona. En línea: https://elpais.com/diario/2004/11/24/cultura/1101250810_850215.html 

SOLER, Jordi (2004): Los rojos de ultramar. Alfaguara, Madrid. 

YÁRNOZ, Carlos (16.10.2015): “Francia asume su más oscura memoria en la historia del siglo XX”. El País, edición América. En línea: https://elpais.com/internacional/2015/10/15/actualidad/1444926569_136320.html 

 

Escrito por Ella Korhonen

One Reply to “Campos de concentración en Francia y la descripción de Argelès-sur-Mer en la novela Los rojos de ultramar”

  1. Me alegro que hayas elegido este tema, porque yo y Emma también estábamos interesadas en profundizar nuestro conocimiento sobre el tema de los campos de concentración en Francia. Acabámos elegiendo otro tema para nuestro trabajo y por lo tanto me resultó muy interesante leer tu texto.

    Presentas muy claramente las ideas en tu trabajo y el contenido del texto está presentada en un órden lógico. Aunque duele mucho investigar y buscar información sobre estas cosas inhumanos que han tenido que vivir gente como nosotros, de carne y hueso, pienso que es muy importante que una y otra vez regresamos a observar estos asuntos incomprensibles.

    Has hecho una buena y breve reseña sobre la historia de algunos de los campos de concentración y la única cosa que podría a lo mejor sugerir, es que añades la fecha de consulta en las fuentes online que usas en tu trabajo. No estoy segura si es siempre debido?

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