Cárcel de mujeres Las Ventas y su descripción en la novela La Voz Dormida

Escrito por Heli M. y Laura T.

 

Hay un nombre que ha surgido en muchas ocasiones durante el curso: lo de la cárcel de mujeres en Madrid, las Ventas. Primero, la cárcel fue mencionado en la presentación sobre Las Trece Rosas, luego en el libro La Voz Dormida, y últimamente de nuevo en una presentación que trataba de su fundadora Victoria Kent, la primera directora general de Prisiones de la historia de España. En este texto, vamos a hablar en más detalles de la cárcel y su historia. También vamos a ver cómo es la descripción de la cárcel en La Voz Dormida de Dulce Chacón.

La prisión de Ventas estaba en función entre los años 1931 y 1969. Fue ideada por Victoria Kent quien quería construir una “Prisión Modelo” para mujeres. Tradicionalmente, las mujeres estaban cárceladas en “galeras” que eran vigiladas por personal religioso y en las que las mujeres trabajaban también, normalmente en costura. En 1931, Victoria Kent, quien trabajaba como abogada, fue nombrado Directora General de Prisiones de la Segunda República y empezaron las construcciones de la prisión de Ventas, la primera cárcel específicamente para mujeres en España. El año siguiente, en 1932, treinta y cuatro funcionarias fueron nombrados para trabajar en las Ventas y en 1933 se celebró la inauguración oficial de la prisión. A principios del año 1936, la prisión estaba llena de presas sociales que eran militantes de partidos y sindicatos obreros. A partir del julio del mismo año, cuando ya había empezado la guerra, la cárcel se vació de mujeres para recibir a reclusos varones. Las primeras “sacas” colectivas pasaron en Ventas, y durante las traslaciones a otros penales muchos fueron asesinados. Al final de la guerra, en la primavera de 1939, las Ventas se llenó de comunistas que habían participado en las rebeliones del bando republicano. El año siguiente, la orden religiosa llegó de nuevo a las Ventas cuando las Hijas del Buen Pastor entraron al cargo de la administración y vigilancia de la prisión.

En los años cuarenta, las Ventas era como un símbolo de la lucha contra la dictadura y durante la década de los 1950, era la prisión más poblada en España. En los años 60, la cárcel ya era bastante diferente de lo que era inmediatamente después de la guerra con una nueva generación de presas. En el verano de 1969, la prisión se vació de presas y tres años más tarde, en 1972, empezó la demolición del edificio. Hoy en día en lugar de la prisión de las Ventas se encuentra un complejo de viviendas y un parque municipal.

La novela La Voz Dormida de Dulce Chacón cuenta la historia de unas presas en la prisión de las Ventas y también la historia de algunos de sus familiares. La historia tiene lugar tanto en la cárcel como fuera de ella. También Las Trece Rosas y Victoria Kent son mencionadas en la novela.

La imagen que da la novela sobre la vida en la prisión es nada bonita. Según la descripción de Chacón, las presas tienen frío y hambre casi sin cesar. Especialmente en invierno, cuando por ejemplo su ropa o los paños higiénicos lavados no se secan. La cárcel está tan llena de presas que hay falta de espacio: por ejemplo los pasillos y las escaleras se han convertido en dormitorios. También hay falta de higiene por causa de que muchas enfermedades son contagiosas: disentería, tifus, piojos… para mencionar algunas.

Las guardianas o funcionarias de la prisión tienen un papel importante en la vida de todos los día en la cárcel. Vigilan a las presas cuidadosamente y les castigan si no se comportan según las reglas y los órdenes muy estrictas que hay en la cárcel. Los castigos pueden ser, por ejemplo, el aislamiento de una presa en una celda de castigo o impedir a las presas de comunicar con sus familiares en los locutorios durante las horas de visita. Por ejemplo: “Están castigadas. Todas las presas de la galería número dos se quedarán sin comunicar hasta el próximo mes” (p.61). Se refiere a este tipo de castigo como “la peor de las penas.” Hay también monjas que trabajan al lado de las funcionarias y se dice que “el culto religiosa hace parte de su reeducación” (p. 137). También no participar de voluntad a los actos religiosos puede conducir a un castigo a una presa.

Las diferentes partes de prisión que se mencionan en la novela son las galerías, los locutorios donde comunican las presas con sus familiares, los sótanos de la prisión donde se organiza los talleres de costura en los que participan las presas, las celdas de castigo y de aislamiento, el cuarto de las duchas y los dormitorios, entre otras.

En nuestro opinión la descripción de Chacón sobre la vida en la prisión da una imagen extensa. Describe como es el edificio, como tienen que comportarse las presas, como es el trabajo de las funcionarias de la prisión, sin olvidar el punto de vista de los miembros de familias de las presas. En la página de Internet de la prisión de las Ventas hay muchas fotos de la prisión y también allí se puede encontrar unos testimonios de antiguas presas que pasaron por las Ventas.

Fuentes:

Cárcel de Ventas (https://carceldeventas.madrid.es/)
Chacón, Dulce (2002) La Voz Dormida

Fotos:
Cárcel de Ventas (https://carceldeventas.madrid.es/)
HOME (https://homemcr.org/film/la-voz-dormida/)

Algunos escritores republicanos durante la Guerra Civil

En este trabajo vamos a introducir algunos escritores republicanos  durante la Guerra Civil Española.

Rafael Alberti (1902-1999)

En 1936 y durante el período de la Guerra Civil, Alberti es miembro activo de la pro soviética Alianza de Intelectuales Antifascistas, que editaba  El Mono Azul. Colabora en la evacuación de los fondos del Museo del Prado y llama a la residencia del Madrid asediado. Tras la victoria de Franco, Alberti y María Teresa León se trasladan a París y ante la amenaza alemana, se embarcan en Marsella a bordo del “Mendoza” rumbo a Buenos Aires, adonde llegan el 2 de marzo de 1940. Pablo Neruda les acompañará durante su estancia en Chile, antes de fijar su residencia en Roma.  Regresa a España en 1977, tras la muerte de Franco. Es elegido diputado al Congreso por el Partido Comunista, aunque pronto renuncia al escaño para continuar trabajando en Roma como poeta y pintor.

Vicente Alexaindre  (1900-1984)

Nace en Sevilla en 1900. Estudia Derecho en Madrid, donde la familia se había establecido en 1911, debido al nuevo destino del padre, ingeniero de ferrocarriles. Descubre al poeta Rubén Darío y le dedica en 1921 el libro Poemas puros, poemillas de la ciudad. La Revista de Occidente publica sus primeros poemas en 1926, año en el que inicia una nueva amistad: la del poeta Luis Cernuda. Su primera obra se llama Ámbito, editado en Málaga por Litoral en 1928. Publica varias obras y entre ellos recibe con la  obra  La  destrucción  o el  amor (Madrid, Signo, 1934) el Premio Nacional  de Literatura. Durante los años de la contienda permanece en el Madrid republicano y colabora en el Romancero general de la Guerra Civil española. Hacía 1930 él se enamora de Andrés Acero y  viven juntos hasta que tuviera que exiliarse a México.

Durante los primeros momentos de la Guerra Civil, tuvo que pasar un día entera en una cheka de la que está liberado a la intervención de su amigo Pablo Neruda, quien actúa como cónsul de Chile en Madrid.

Después de la Guerra y a pesar de sus pensamientos izquierdistas, permanece en Madrid y se convierte en maestro de jóvenes poetas. El 6 de octubre de 1977 la Academia Sueca le concede el Premio Nobel de Literatura.

Manuel Altolaguirre (1905-1959)

Nace en Málaga, estudia en Granada en donde obtiene el título de abogado. Crea en 1926 la revista Litoral, asociada a los poetas de la Generación del 27. Comienza en solitario una aventura editorial, Poesía, trabajando primero en Málaga y luego en París. En 1931 Federico García Lorca le presenta a la escritora Concha Méndez, con la que Altolaguirre se casa al año siguiente. Él saca en adelante la revista Héroe y la editorial La Tentativa Poética. La pareja viven juntos en Londres desde 1933 a 1935 en donde él publica su  traducción del Adonais de Shelley. Obtiene en 1933 El Premio Nacional de Literatura. Tiene el contacto con el poeta chileno Pablo Neruda, imprime la revista Caballo verde para la poesía (1935-1936) que está dirigida por Neruda. Sus hermanos, Luis y Federico, fueron fusilados durante la Guerra Civil en Madrid. Funda con otros artistas la Alianza de Intelectuales Antifascistas para la Defensa de la Cultura y dirige el teatro La Barraca, tras el asesinato de Lorca. Altolaguirre huye hacia París por los Pirineos, pero está detenido y llevado a una campo de concentración. Pablo Picasso y Max Ernst le regala al matrimonio unos pasajes a Cuba, en donde se quedan entre 1939 y 1943. El matrimonio se separa tras su traslado a México y él se casa, esta vez con María Luisa Gómez Mena, una cubana. En 1952 escribe El guión de Subida al cielo de Luis Buñuel. En 1959 fallece en un accidente de coche con su esposa regresando a Madrid desde el Festival de Cine de San Sebastián.

José Bergamín (1895-1983)

Bergamín, hijo de un ministro de Alfonso XIII, nace en Madrid en 1895. Su creación más importante es la revista Cruz y Raya (1933-1936), donde conviven, gracias a la peculiar mezcla de catolicismo y comunismo de Bergamín, escritores de todos los campos políticos, desde la extrema derecha a la extrema izquierda, publicados en las Ediciones del Árbol. Incluso José Antonio Primo de Rivera intenta fichar a José Bergamín a Bergamín para su partido, Falange Española. Durante la Guerra Civil es el primer impulsor de la Alianza de Intelectuales Antifascistas para la Defensa de la Cultura. Al terminar la Guerra Civil se exilia en París y luego en México, donde funda la editorial Séneca. Vuelve a España en 1958, pero tiene que exiliarse de nuevo en 1963. Regresa definitivamente en 1970 y reside en San Sebastián hasta su muerte.

Federico García Lorca y la guerra civil española

García Lorca nace en Fuentevaqueros, Granada, el 5 de junio de 1898. Desde 1919 a 1928 vive en Madrid en la Residencia de Estudiantes donde forma un grupo de amigos con Salvador Dalí, Pepín Bello y Luis Buñuel. En 1927 varios poetas españoles se reúnen en Generación del 27 (formada por García Lorca, Alberti, Jorge Guillén, Pedro Salinas, Dámaso Alonso, Gerardo Diego, Luis Cernuda, Vicente Aleixandre, Altolaguirre y Emilio Prados). En 1929 Lorca le acompaña a su amigo Fernando de los Ríos, el político socialista, en el viaje a Nueva York donde comienza la creación de Poeta en Nueva York (publicado cuatro años después de la muerte de Lorca). Viaja a La Habana en 1930 y de vuelta en España en 1931 comienza su período muy creativa con poemas y obras de teatro como Bodas de sangre y La casa de Bernarda Alba. Además, Lorca y su gran amigo Eduardo Ugarte fundan el Teatro Universitario La Barraca para extender la cultura a toda la España republicana. Al comienzo la guerra civil se refugia en casa de la familia de su amigo, el poeta Luis Rosales, que tenía dos hermanos falangistas. Pero el 16 de agosto de 1936 la Guardia Civil detiene a Lorca para “ser espía de los rusos, estar en contacto con éstos por radio, haber sido secretario de Fernando de los Ríos y ser homosexual”. Pasa su última noche junto a otros detenidos en la cárcel en el pueblo de Víznar. A las 4.45 de la madrugada del 18 de agosto es fusilado como los otros. La fosa está en Fuente Grande, que es una gran fosa común en el barranco de Víznar, donde están enterradas entre 3.000 y 4.000 personas. El relato oficial del franquismo nunca reconoció su implicación con el asesinato de Lorca.

Juan Ramón Jiménez (1881, Moguer, Huelva – 1958, San Juan de Puerto Rico)

Inicialmente Juan Ramón Jiménez quiso estudiar derecho pero lo abandonó para ser pintor hasta que se orientó hacia la poesía – fue animado por la lectura de Rubén Darío y de los escritores románticos. Su lírica evolucionó del modernismo hacia una poesía emotiva e intelectualista. Tenía carácter melancólico y depresivo y la muerte de su padre le causó crisis nerviosas, por eso pasó largas temporadas en sanatorias donde escribió Rimas (1902), Arias tristes (1903) y Jardines lejanos (1904). Desde 1909 fue muy productiva y escribió varios volúmenes modernistas. Su libro en prosa Platero y yo (1914) se convirtió en uno de sus textos más célebres. Se casó en 1916 cuando empezó el nuevo rumbo en su vida con más vitalidad. Entre otros escribió Diario de un poeta recién casado en 1917. La “poesía pura” así como la Generación del 27 fueron algo muy fascinante para él. Sin embargo, más tarde su relación con el resto de poetas españoles terminó en ruptura, sobre todo con Jorge Guillén. La guerra civil interrumpió la labor creador del poeta, apoya a la República le ayudó a salir por vía diplomática. Fue nombrado agregado cultural en Washington. Después de los EE.UU. y el tiempo en Cuba trabajó en la universidad en Puerto Rico. Seguía escribiendo y escribió tres libros más. En total era muy productivo en su tiempo. Recibió el Premio Nobel en 1956. Tres días después, muere su esposa, él no viaja para recoger su premio. Muere dos años más tarde.

Miguel Hernández

La ciudad natal del joven Miguel (1910-1942) es Orihuela, donde trabajaba como pastor de ovejas. Como hombre adulto viaja al capital donde conoce entre otros a Pablo Neruda con sus ideas marxistas que tienen una gran influencia sobre Miguel. Es el inicio de su evolución ideológica y en 1934 se afilia al Partido Comunista. El mismo año escribe su primer volumen de versos, Perito en lunas y publica en la revista Cruz y Raya el Auto Sacramental Quién te ha visto y quién te ve y sombra lo que eras. En julio de 1936 se alista como voluntario en el ejército republicano. Escribe mucho para revistas, un obra teatral, el drama y como escritor comprometido con la revolución proletaria, por ejemplo, Viento del pueblo , El labrador de más aire y un volumen de Teatro en la Guerra, todos publicados en 1937. En 1937 viaja a la Unión Soviética invitado por las autoridades comunistas. Después de la guerra vuelve a Orihuela, su ciudad natal, donde es detenido, encarcelado y condenado a muerte. Posteriormente es conmutada la pena por treinta años de reclusión. En el cárcel escribe Cancionero y romancero de ausencias, que trata de su familia y la angustia por la guerra. Después de pasar por varias prisiones, muere en el penal de Alicante víctima de tuberculosis.

Hay más de 114.000 víctimas de desapariciones forzosas. Esta cifra convierte a España en el segundo país del mundo con más desaparecidos tras Camboya. Se han escrito alrededor de 1.600 novelas en todo el mundo sobre la guerra civil española.

Fuentes:

Guerra de la Vega, Ramón: Artistas de la Republica, ARTE Y LITERATURA 1931-1939. Editorial: Ediciones Guerra de la Vega. Fecha de la edición:2015. Lugar de la edición: Madrid.

https://elpais.com/diario/2006/12/13/cultura/1165964405_850215.html

https://hipertextual.com/2016/08/lorca-asesinato-guerra-civil

https://www.biogradiasyvidas.com/biografia/j/jimenez_juanramon.htm

https://www.biografiasyvidas.com/biografia/h/hernandez_miguel.htm

 

Trabajo hecho por Anne y Sinikka

 

La novela española durante el franquismo

Durante este curso de literatura, hemos ampliado nuestros conocimientos sobre la Guerra Civil y el franquismo, y, hemos conocido diferentes representaciones de los acontecimientos históricos en la novela española actual. Para terminar este curso, me apetecía ponerme al corriente de la literatura que se escribía en España durante el franquismo. Para limitar el tema un poco, decidí concentrarme solamente en la novela, excluyendo de este modo la poesía y el teatro. Por lo tanto, mi intención con este trabajo es dar una breve introducción a la novela española durante el franquismo.

La literatura española sufrió una gran decadencia durante los años de posguerra. La producción literaria disminuyó, porque las nuevas circunstancias políticas – la represión, la intolerancia y la censura – pusieron fin a un periodo de esplendor artístico, e impidieron que se siguiera con una tendencia de novela social que había surgido antes de la guerra.  Asimismo, las otras tendencias novelísticas anteriores a la guerra – por ejemplo, la novela deshumanizada y vanguardista – perdieron sentido por la miseria, desigualdades y falta de libertades que marcaron la sociedad de la posguerra.  Además, la muerte de algunos grandes modelos de la novela española (Unamuno, Valle-Inclán), y el exilio obligado de varios autores (p.ej. Ramón J. Sender, Max Aub, Rosa Chacel, Arturo Barea y Francisco Ayala) supusieron un profundo corte en la evolución literaria española, ya que los nuevos escritores quedaban sin transmisores de la tradición. Como consecuencia, la novela española tenía que, prácticamente, comenzar de nuevo después de la Guerra Civil. A continuación, voy a hacer un resumen de las tres etapas que se pueden diferenciar en la novela española durante la dictadura franquista.

En la primera etapa, es decir, en la década de los 40, surgieron claras divisiones entre los autores. Por un lado, estaban los autores que apoyaban el nuevo Régimen, y que muchas veces eran novelistas de la Falange. Debido a ellos, nació la novela triunfalista, que defendía los valores tradicionales (Dios, Patria, Familia) y las nuevas circunstancias políticas del país. Además, la novela triunfalista intentaba justificar la Guerra Civil y sus consecuencias, y al mismo tiempo, echar la culpa al bando perdedor.  Por otro lado, estaban los autores que quedaron impactados con la dura realidad de la primera posguerra, e iniciaron una corriente literaria, el tremendismo, que trataba los aspectos más duros de la vida, presentando una visión cruel de la realidad y de la existencia del ser humano. Esta tendencia fue iniciada por Camilo José Cela y su novela La familia de Pascual Duarte en el año 1942. Aparte del tremendismo, surgieron novelas existenciales como Nada (1944) de Carmen Laforet y La sombra del ciprés es alargada (1948) de Miguel Delibes, que reflejaban la angustia existencial, la tristeza, el pesimismo y la amargura de las vidas cotidianas. Como es lógico, las causas de este pesimismo se pueden encontrar en la sociedad de los años 40 que estaba marcada, entre otras cosas, por la pobreza, la incultura, la violencia, la persecución política y la falta de libertades. Sin embargo, las novelas de los años 40 no criticaron o denunciaron el Régimen y las injusticias directamente, ya que nada podía publicarse sin el consentimiento de la censura franquista. En cambio, la amargura se expresaba con la temática que giraba en torno a la muerte, la frustración, la soledad, el vacío existencial, la incertidumbre y el desarraigo. Además, los personajes de las novelas eran típicamente seres marginados u oprimidos por las circunstancias, indecisos y violentos. Para conseguir una fuerte violencia expresiva, se empleaba frecuentemente un lenguaje desgarrado, agrio y dramático.

La segunda etapa se sitúa entre los años 1950 y 1962, y está marcada por realismo social. Por lo tanto, la angustia existencial que caracterizó a las novelas anteriores dio paso a las inquietudes sociales. El realismo objetivista pretendía presentar la realidad tal y como era sin que el autor presentara ningún tipo de afinidad o rechazo a la época que se estaba viviendo. El realismo crítico, en cambio, denunciaba la situación injusta que se estaba viviendo. Una cierta flexibilidad de la censura, la apertura del régimen franquista y el descubrimiento de los novelistas extranjeros coincidieron con el realismo social de los años 50. Ya que la censura se relajó – pero de ninguna manera desapareció – se permitió la aparición de novelas con una perspectiva más abiertamente crítica a la hora de denunciar la pobreza y la injusticia. Los temas recurrentes que se tratan en las novelas de la época están relacionados con la soledad de la sociedad, la división entre clases, el entorno en el que viven, la indiferencia y la Guerra Civil – que es frecuentemente un tema subyacente en las novelas de los años 50. Las obras más influyentes de la época señalaban las diferencias de clase: hablaban de la dureza de la vida rural y de las malas condiciones de trabajo de la clase obrera frente a la vida opulenta de la burguesía. Las obras que se destacan del período de los años 50 son La colmena (1951) de Camilo José Cela, Juego de manos (1954) de Juan Goytisolo, Los bravos (1954) de Jesús Fernández-Santos y El Jarama (1955) de Rafael Sánchez Ferlosio.

Durante la tercera etapa, es decir, en las décadas de los 60 y los 70, dominó una nueva corriente literaria – la novela experimental. El realismo social de los 50 había pretendido transformar el mundo, mientras que la novela experimental de los 60 pretendía cambiar la literatura. No obstante, los novelistas no abandonaron la crítica social, sino simplemente empezaron a dar más peso a la calidad artística de sus obras. El nacimiento de la novela experimental fue impulsado por las circunstancias históricas que permitieron que España viviera una etapa más aperturista. Por lo tanto, durante esta época se introdujeron obras extranjeras procedentes de varios lugares del mundo e incluso se permitió el regreso de autores exiliados. Asimismo, la aparición de la Ley de Prensa e Imprenta de 1966 permitió una mayor flexibilidad para publicar obras que habían sido censuradas. La aparición de la literatura experimental coincidió también con el desarrollo económico e industrial y la expansión del turismo. La evolución de la sociedad provocó cambios de mentalidad por los que surgió la necesidad de crear una literatura más experimental. Lo característico, por lo tanto, de la novela de este período es la introducción de múltiples recursos técnicos que buscan apartarse de las formas tradicionales. Los cambios experimentados en la narrativa experimental frente a la novela social precedente son varios, por ejemplo: mezcla heterogénea de estilos y géneros, desaparición del argumento clásico, ruptura con la cronología lineal, uso intensivo del monólogo interior, utilización de la parodia y la ironía, empleo abundante de significados simbólicos, metáforas y juegos de palabras. Para mencionar algunas obras representativas de esta tendencia experimental, se destacan Tiempo de silencio (1962) de Luis Martín-Santos, Volverás a Región (1967) de Juan Benet, Últimas tardes con Teresa (1966) de Juan Marsé, Señas de identidad (1966) de Juan Goytisolo.

En este trabajo, espero haber demostrado que, a pesar de la represión cultural del franquismo, la novela española se desarrolló de manera considerable durante la dictadura. Sin embargo, la evolución de la novela española – y la evolución cultural en general – se produjo siempre bajo el control del Régimen franquista, y las diferentes etapas de la literatura venían marcada por los cambios culturales y sociales que se daban en la sociedad.

 

 

FUENTES:

Neuschäfer, Hans-Jörg. Adiós a La España Eterna: La Dialéctica De La Censura: Novela, Teatro Y Cine Bajo El Franquismo. Barcelona: Anthropos, 1994.

Nora, Eugenio G. de. La Novela Española Contemporánea: 3, (1939-1967). 2. ed. ampliada. Madrid: Gredos, 1970.

Historias familiares

Gracias a la inspiración que obtuve en la última clase tras haber hablado sobre las guerras que luchó Finlandia durante el siglo XX, decidí ponerme a descubrir cómo son las historias de guerra de mi propia familia. Desgraciadamente, mis abuelos se han muerto hace ya años y mis bisabuelos ya se habían muerto cuando nací yo, así que solo he podido preguntar a mis padres sobre las historias de su infancia y sobre lo que les habían contado sus padres y abuelos. Antes no me interesaba el tema de las guerras finlandesas –  o la guerra en general – y por eso nunca preguntaba a mis abuelos por sus recuerdos cuando estaban vivos y tampoco me hablaban del tema – o quizá se me haya olvidado si alguna vez contaron algo. No creo que hubiera sido raro que no me hablaran del tema; la guerra deja huellas dolorosas.

Pero antes de centrar en las memorias de las guerras – de invierno y de continuación, porque la guerra civil finlandesa es demasiado lejano – cabe aclarar la historia geográfica de mi familia. Mis abuelos paternos eran de Lieksa, que es una ciudad pequeña en la Carelia del Norte. El padre de mi abuela se mudó a Finlandia durante los años 1930 de un pueblo que hoy en día está en Rusia, pero creo que en aquel entonces todavía era un municipio finlandés. Mi abuela materna, por otra parte, era de un pueblo cercano a Lappeenranta, y mi otro abuelo de Nurmijärvi, como sería yo más de medio siglo después.

En cuanto a los actos bélicos, según mi madre, o según lo que su padre le había contado, casi no se notaba las guerras en Nurmijärvi, pues está lejos de la frontera donde tuvo lugar la mayor parte de las luchas y como no está muy cerca de Helsinki no hubo bombardeo allí. La historia de mi abuela es más triste: uno de sus hermanos, un tío de mi madre, desapareció en 1944 – no he conseguido saber dónde exactamente – y la hija de este fue mandada a Suecia como una refugiada y pasó varios años allí. No puedo imaginar el dolor que sufrió la familia de mi abuela cuando supieron que no podrían enterrar a su hijo. La abuela materna fue la primera de nacer de mis abuelos y probablemente tenía más recuerdos de las guerras porque ya tenía nueve años cuando estalló la guerra de invierno y vivía a poca distancia de la frontera. Sin embargo, solo tengo pocos recuerdos de lo que me contaba de su infancia y adolescencia.

La historia de mi familia paterna es menos triste; nadie se murió en la guerra – que yo sepa. La madre de mi padre era la más joven de mis abuelos, nacida en 1941, y por eso no creo que hubiera tenido muchos recuerdos sobre la guerra aunque le hubiera preguntado por ellos. Tampoco no he hablado mucho con sus hermanos y hermanas. Mis bisabuelos paternos, por otra parte, casi llegaron a vivir hasta mi nacimiento; se murieron en los años 1980. El padre de mi padre luchó en la guerra, fue herido en la pierna pero sobrevivió.

Para resumir, las guerras mundiales son de gran interés no solo por las consecuencias internacionales y globales, sino también desde un punto de vista más personal. Algo nuevo he sabido últimamente, pero queda mucho más información de la cual nunca me enteraré porque mis parientes con conocimientos  personales de las guerras ya se habían muerte antes de que nací yo o incluso mis padres. Queda mucho que quisiera saber, porque para entender el presente hay que conocer la historia, y supongo que concierne también a la familia de cada uno.

Las milicianas rojas en España y Finlandia

La Guerra Civil Española (1936-1939) y la Guerra Civil Finlandesa (1918) fueron muy importantes para los dos países y aunque las consecuencias de estas guerras fueron horribles y miles de finlandeses y de españoles murieron, también hay historias de heroísmo. En este trabajo voy a tratar las heroínas de la guerra, las milicianas. Tanto en la Guerra Civil Española como en la Finlandesa la mujer jugó un papel importante no solo en el hogar y el hospital sino también en la frente al lado del hombre.

En febrero de 1918 en Finlandia se crearon los grupos de Naiskaarti que equivalían a las milicianas de España. Correspondientemente en la España de 1936 se crearon organizaciones como la Agrupación de Mujeres Antifascistas que dependía del Partido Comunista, y Mujeres Libres, una organización anarquista.

 Aunque la mayoría de las milicianas finlandesas trabajaba en un hospital o como cocineras, también había mujeres que querían participar en la “verdadera” guerra y trabajar en el frente. Dos tercios de la milicianas finlandesas tenían trabajo en el campo de la industria antes de la guerra pero cuando estalló la guerra perdieron su trabajo. El motivo más importante para las mujeres a devenir milicianas era el desempleo y la falta de comida, tanto para las españolas como las finlandesas.

Así reflejaba el periódico Juventud el 25 de julio de 1936, los ánimos de las mujeres republicanas por luchar en el frente:

“no quieren ser solo auxiliares, quieren ser una fuerza de choque […]. Todas me dicen que quieren ir al frente, que no quieren que se las emplee solo para la Cruz Roja ni cosas semejantes, que quieren combatir”

La mayoría de las milicianas españolas y finlandesas eran jóvenes y solteras. Muchos de ellas tenían tan solo 15 años.  Hasta tres por ciento de los soldados finlandeses eran mujeres. En las batallas de la Guerra Civil Finlandesa cayeron 130 mujeres, 460 fueron fusiladas – aunque durante la guerra solo una mujer fue condenada a muerte – y en los campamentos para los prisioneros murieron 80 mujeres.

Un hombre finlandés que participaba en la guerra cuenta su memoria de las milicianas finlandesas y aplaude a las mujeres por haber aprendido muy rápidamente usar las armas y por no tener miedo de usarlas. Le parecía también que las mujeres fueron más interesadas en las ideologías socialistas detrás de la guerra que los hombres. También las milicianas españolas participaron en la guerra porque querían defender los derechos políticos y sociales que habían adquirido durante la Segunda República. En España las mujeres fueron discriminadas por los hombres que no creían en la capacidad de las mujeres de participar armadas en la guerra. Sin embargo, algunas dijeron que los hombres les trataban de una manera igualitaria. Una mujer conocida por su combatividad fue Rosaria La Dinamitera, a la que el poeta Miguel Hernández dedicó un poema:

Rosario, dinamitera,

sobre tu mano bonita

celaba la dinamita

sus atributos de fiera.

Nadie al mirarla creyera

que había en su corazón

una desesperación,

de cristales, de metralla

ansiosa de una batalla,

sedienta de una explosión.

Muchas milicianas finlandesas acabaron en los campamentos de prisioneros y fueron fusiladas allí. El promedio de edad de estas mujeres era solo 20 años. Lo que pasa tanto a las milicianas españolas como a las finlandesas es que muchos aplauden su valentía pero algunos dicen que se ha exagerado su colaboración en la guerra como milicianas y hasta se ha dicho en España que “en realidad la figura de la Miliciana tuvo más un carácter propagandístico que real”.

 

Fuentes:

Entrevista de Tuulikki Pekkalainen, escritora de Susinartut ja pikku immet, 21/11/2011: https://areena.yle.fi/1-1253883

Risto Lindstedt, Naiset punakaartissa 1918, 28/10/2011:

https://suomenkuvalehti.fi/jutut/kotimaa/naiset-punakaartissa-1918/

Hanna Lumme, Tutkimus: Hennalan vankileirillä tapettiin mielivaltaisesti yli 20 naista – nuorimmat 14-vuotiaita, 01/04/2016: https://yle.fi/uutiset/3-8775599

Pablo Alcántara, La mujer en la Guerra Civil Española: las milicianas 07/03/2017:

https://radiorecuperandomemoria.com/2017/03/07/la-mujer-en-la-guerra-civil-espanola-las-milicianas/

El papel de la mujer en la Guerra Civil Española, 23/05/2012:

https://arqueopatas.files.wordpress.com/2012/06/el-papel-de-la-mujer-en-la-guerra-civil-espac3b1ola1.pdf

Sami Suodenjoki, Naiskaartilaiset Tampereen taisteluissa: http://www15.uta.fi/koskivoimaa/valta/1918-40/naiskaar.htm

Álvaro López Franco, Las milicianas de la Guerra Civil Española, 10/09/2015:

https://descubrirlahistoria.es/2015/09/las-milicianas-de-la-guerra-civil-espanola/

Marjo Liukkonen, “Hennalan naismurhat 1918”, Lectio praecursoria 4.4.2016, 15/04/2016:

http://www.ennenjanyt.net/2016/04/marjo-liukkonen-hennalan-naismurhat-1918-lectio-praecursoria-4-4-2016/

 

 

Fotos:

Kansan arkisto: https://suomenkuvalehti.fi/jutut/kotimaa/susinartut-naiset-punakaartissa-1918-kuvakertomus/

https://radiorecuperandomemoria.com/2017/03/07/la-mujer-en-la-guerra-civil-espanola-las-milicianas/

Fusilamiento de mujeres en Hennala en 1918

Kansalaissota. Suomen sisällissota. Vankileirit. Hennalan punavankileiri (Hennalan vankileiri) Fellmanin pellolla Vesijärven rannalla Lahdessa. Punaisia vankeja. La foto: Yle arkisto

Durante el curso hemos tratado el tema de la guerra civil española. Hemos hablado mucho de los horrores que tuvieron lugar en España durante la guerra civil y la dictadura del Franco, y sin duda lo hemos considerado como algo que nunca hubiera podido pasar en Finlandia. Sin embargo, como hemos visto en la última clase, han pasado cosas igual de escalofriantes en Finlandia – y en la misma manera que en España aquí tampoco se habla de ellas. En este último trabajo escrito para este curso, inspiradas por “Las trece rosas” compartimos con vosotros una breve reseña sobre las 218 mujeres que perdieron sus vidas en los fusilamientos del campo de concentración de Hennala hace 99 años.

La guerra civil finlandesa tuvo lugar hace cien años, en 1918. Era una confrontación cruel entre dos bandas, los blancos y los rojos, dividiendo Finlandia y causando mucho terror. El campo de concentración más grande de la guerra civil finlandesa existía en Lahti, y es allí donde fusilaron mucha gente durante los pocos meses que duró la guerra; muchas de los fusilados fueron mujeres.

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Marjo Liukkonen, licenciado en ciencias sociales, lleva más de 20 años estudiando la literatura y las investigaciones sobre los campos de prisioneros. Liukkonen interesó del tema en primer lugar por el destino de su bisabuelo que murió en uno de los campos de prisioneros del 1918 en Hämeenlinna.

El año pasado (2016) publicó su investigación de predoctorado “Hennalan naismurhat 1918” en que arroja luz sobre la verdadera naturaleza de “los campos humanitarios” que uno puede encontrar en algunas historiografías oficiales. Después de haber recorrido más de 26 000 tarjetas de prisioneros, encontrando hechos que estuvieron en contradicción con lo que antes había leído del tema,  Liukkonen entendió que la mayoría de la información presentada en la literatura científica sobre Hennala fue errónea; no se habla de las 2216 mujeres ni de los niños (incluso lactantes) encarcelados en el campo de concentración, no se menciona nada sobre la malnutrición ni el abuso que sufrieron los prisioneros. En general, la historiografía anteriormente representado ni siquiera refiere a Hennala como una verdadera campo de concentración, sino como campo de prisioneros, aunque en realidad cumple todas las características de uno.

La vida en Hennala era dura. A los prisioneros se les daba solo un trocito de pan y un poco de arenque, aunque en aquella época en Hennala ya tenían el agua corriente y de la comida no había escasez. A pesar del ambiente de peligro, la gente de la zona quería ayudar a los prisioneros y los niños solían pasar secretamente pan a los prisioneros a través de la valla que rodeaba el campo. Si uno no murió de hambre, las enfermedades como la viruela, la escarlatina y la gripe española eran muy probablemente su destino. Muchas personas que estaban a punto de morirse de hambre se les llevaron a la enfermería, y una vez allí era casi imposible evitar las enfermedades y salir vivo.

El acontecimiento que más nos afectó era el fusilamiento de cientos de mujeres sin juicio. Hasta el día de hoy no había investigaciones sobre lo ocurrido y por casi cien años la gente callaba totalmente de lo sucedido. Según la información anteriormente expuesto, en el campo de Hennala fueron fusilados solo 104 mujeres y no había niños en los fusilados. Ahora sabemos que en realidad había 218 mujeres cuya edad media era 20, las más jóvenes tenían apenas 14 años. Dicho de otra manera, las fusiladas eran un grupo de las mujeres más jóvenes del campo de concentración, y por ello no podían ser elegidos aleatoriamente.

Existen dos posibles motivos para el fusilamiento pero no se sabe cuál afectó más en la hora en que el fusilamiento fue puesta en práctica. La primera es la eugenesia, las mujeres del pelo corto que habían trabajado en fábricas o eran solados fueron consideradas inmorales y por eso eran un peligro a la raza finlandesa. La mayoría de las fusiladas había llevado pantalones o tirantes y se supone que eran soldados – o tocayas de una soldado. El otro motivo que se ha propuesto como argumento del fusilamiento es la envidia que tenían los soldados finlandeses contra los soldados alemanes. Los alemanes tenían mejores conocimientos de la guerra y de las mujeres, cual provocó mucha irritación a los finlandeses. Los soldados finlandeses querían tomar venganza, pero en vez de matar a los alemanes, decidieron fusilar a las mujeres jóvenes quienes gozaron del favor de los soldados alemanes.

Según la investigación de Liukkonen, las prisioneras sufrieron de todo tipo de abusos que uno puede imaginar; fueron violados, tuvieron que realizar servicios sexuales para que les dieran de comer y una vez fusiladas, sus cuerpos fueron deshonrados de distintas maneras. Todos los prisioneros del campo sufrieron de malnutrición, violencia e incluso propone Liukkonen que los prisioneros fueron contagiados con diferentes enfermedades intencionalmente. Como los niños ni deberían haber existido en los campos de concentración, una vez muertos sus cuerpos fueron escondidos en los pasillos y en las azoteas de los cuarteles.

Lo que Liukkonen quiere recordarnos a todos, es que tanto que nosotros los finlandeses a lo largo de los años hemos extrañado de como puedo pasar lo que pasó en Alemania en los años 30 y 40, la explicación es relativamente simple: estas cosas pueden pasar cuando se demoniza una parte de una nación!

Para acabar con esta reseña, agregamos aquí una historieta creado por delineante Aino Sutinen (2017) a base de los apuntes que sacó durante la conferencia que dio Marjo Liukkonen en el museo nacional de Helsinki el 20 de octubre de este año (el dibujo que empieza el tebeo está ya presentado despúes de los primeros dos capítulos de esta reseña):

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Bibliografía:

Aino Sutinen blog: Neon tunisia. Hennalan naismurhat 1918 – luentomuistiinpanot piirroksina. http://aino.sarjakuvablogit.com/2017/10/21/hennalan-naismurhat-1918-luentomuistiinpanot/. Leído 17.12.2017.

Ennen ja nyt. Historian tietosanomat. Marjo Liukkonen: Hennalan naismurhat 1918. (4.4.2016). http://www.ennenjanyt.net/2016/04/marjo-liukkonen-hennalan-naismurhat-1918-lectio-praecursoria-4-4-2016/. Leído: 17.12.2017.

Marjo Liukkonen blog: Lahti-Hennala 1918 (8.3.2014). http://lahtihennala1918.blogspot.fi/. Leído: 17.12.2017.

Yle Uutiset. Tutkimus: Hennalan vankileirillä tapettiin mielivaltaisesti yli 200 naista – nuorimmat 14-vuotiaita. (1.4.2016). https://yle.fi/uutiset/3-8775599. Leído: 17.12.2017.

Emma&Hansku

FELIZ NAVIDAD!

Critica contra Soldados de Salamina en la obra de Isaac Rosa El vano ayer

El vano ayer es un libro escrito por Isaac Rosa y fue publicado el año 2004. Es una obra que narra el proceso de construcción de la novela y al mismo tiempo narra la historia de los protagonistas de la obra. Los protagonistas son Julio Denis, un profesor de la universidad, y André(s) Sánchez, un alumno de la universidad, y el narrador intenta averiguar que les pasó. Sin embargo, en vez de concentrar en las historias de los protagonistas, el libro concentra más en probar diferentes estilos cómo narrar la historia, y en el rol del lector al leer la novela, o las novelas que tratan del franquismo en general. Así que, en la novela domina el metadiscurso, pero también la hibridez por los diferentes estilos. El libro hace a su lector reflexionar sobre cómo percibimos el pasado a través de la literatura, pero también pensar en cómo percibimos el pasado a través de diferentes estilos o géneros literarios. La obra también hace al lector reflexionar sobre su responsabilidad, pero también pensar en la responsabilidad que tienen los autores. Además, El vano ayer contiene varias referencias a otras novelas escritas sobre la Guerra Civil o el franquismo, y una de las más destacadas es Soldados de Salamina escrita por Javier Cercas.  

Soldados de Salamina es una obra que narra el proceso de escribir la propia obra. En el centro de la novela es la historia de Rafael Sánchez Mazas, un escritor y falangista de alto rango, el que se libró de su fusilamiento durante la Guerra Civil de una manera misteriosa. Esta historia enigmática inspira a Javier Cercas, también el narrador y la protagonista de la obra, a intentar averiguar que realmente pasó años atrás y a escribir la obra Soldados de Salamina. Aunque ambas novelas parten de las mismas condiciones (hay que descubrir qué le pasó a alguien), las similitudes no van más para allá. 

En El vano ayer no se menciona de nombre ningún autor que se critica, pero es evidente que Soldados de Salamina por lo menos forma parte de las novelas que tratan del franquismo, las que sí que se critican en la obra. Se critican las novelas que no requieren la participación activa del lector y que cuentan sobre el pasado, pero no muestran lo que realmente pasó. Todo esto causa, según el narrador de El vano ayer, que el lector no piensa de forma crítica mientras este leyendo y de esta manera estas novelas corrompen la memoria de los lectores. Además, se critica que normalmente en las novelas, las que tratan del franquismo y de la Guerra Civil, suelen ser muy marcados los roles de los héroes valientes y buenos, y los roles de los malos malvados y terribles. “Mucho cuidado con los héroes, con los luchadores ejemplares, esculturas de una sola pieza que ni sombra proyectan bajo el sol; mucho cuidado con los héroes, especialmente si son jóvenes. De la misma forma que debemos tener precaución con los villanos, que como los héroes se burlan del autor y se enrocan en caracteres sin aristas, como marionetas del bien o del mal…”.  

La obra de Rosa también critica las novelas asombrosas y cinematográficas, a las que sin duda pertenece Soldados de Salamina. No exactamente por el estilo de narrar, porque a veces el estilo parece periodístico, sino por la búsqueda por la verdad que hace que la novela parezca casi como una novela policíaca. Dice el narrador de El vano ayer: “Atención: la mecánica repetición narrativa, cinematográfica y televisiva de ciertas actitudes, roles o simples anécdotas descriptoras de un determinado fenómeno o período consigue convertir tales elementos en tópicos, más o menos afortunados clichés que, cuando son utilizados en relatos  provocan a la vez el malestar del lector inquieto y el sosiego del lector perezoso.” 

Una cosa que muestra también lo satírico de la novela de Rosa, es cómo el narrador elige a uno de los protagonistas para la historia que quiere contar y cómo revela su destino. En El vano ayer la historia que sirve como herramienta para examinar las diferentes maneras de contar sobre el franquismo es la de Julio Denis y de André(s) Sánchez. En los principios de la novela, cuenta el narrador que eligió el profesor porque vio su nombre al margen de un libro de historia, y luego, a lo largo de la novela él ofrece al lector diferentes posibilidades sobre qué le pasó a Denis, que pueden ser de verdad o no, y por causa de ello queda para el lector averiguar y reconstruir la historia de Julio Denis. Al contrario, en Soldados de Salamina el narrador-protagonista elige para la historia que quiere contar un personaje conocido con una historia enigmática. Además, intenta reconstruir él la verdadera histora de este personaje y ofrecerla hecha y descifrada al lector. 

Por último, hay una frase que parece demasiada oportuna para que no hiciese referencia a Soldados de Salamina. En Soldados de Salamina el narrador usa el termino relato real de vez en cuando para referir a su propia obra: “…decidí también que el libro que iba a escribir no sería una novela, sino sólo un relato real, un relato cosido a la realidad, amasado con hechos y personajes reales, un relato que estaría centrado en el fusilamiento de Sánchez Mazas y en las circunstancias que lo precedieron y lo siguieron”. En El vano ayer, ya en las primeras páginas el narrador menciona lo siguiente cuando está contando sobre su búsqueda por información sobre Julio Denis en la biblioteca: “…tras varios días de disciplinada visita a la biblioteca nuestra pesquisa alcanza un minúsculo éxito, pues nuestro profesor es nombrado, sólo nombrado, por HermetLo cual, pese a seguir ajenos a esa ansia por entregarnos al relato real, nos decide a ampliar el plazo de búsqueda durante varios días”. Es decir, el narrador se dirige al lector y dice que no quiere escribir un relato real, pero seguirá buscando si hay algo más sobre el profesor Julio Denis. Cómo ya sabemos, no encontró nada más en los libros de historia.  

En conclusión, aunque Isaac Rosa no menciona en El vano ayer ni la obra Soldados de Salamina ni el nombre del autor de esta obra, Javier Cercas, es evidente que ella forma parte de las novelas que se critican. Por eso, se puede deducir incluso que la intertextualidad forma una parte importante de El vano ayer con los otros rasgos como la hibridez, y el de exponer y exigir la responsabilidad tanto por parte del autor como del lector.  

 

Fuentes: 

CERCAS, Javier (2001): Soldados de Salamina. Tusquets Editores, Barcelona. 

LIIKANEN, Elina (3.11.2017): “Powerpoint de clase: Soldados de Salamina (primera parte)”. Disponible en línea: https://blogs.helsinki.fi/literaturaguerracivil2017/archives/1094 Consultado: 16.12.2017 

LIIKANEN, Elina (1.12.2017): “El Powerpoint de la clase de hoy: El vano ayer (primera parte)”. Disponible en línea: https://blogs.helsinki.fi/literaturaguerracivil2017/archives/1208 Consultado: 16.12.2017 

ROSA, Isaac (2004): El vano ayer. Seix Barral, Barcelona. 

VALLE COLLADO, Mélanie (2006-2007): Juegos metaliterarios en El vano ayer de Isaac Rosa. Université de Liegè, Faculté de Philosphie et Lettres. Disponible en línea: http://ahbx.eu/ahbx/wp-content/uploads/2010/02/tesina-melanie-valle-collado.pdf Consultado: 16.12.2017