La memoria como combustible

Después de la dictadura franquista, España pudo finalmente respirar. Se pensaba que para salir adelante, había que enfocarse en el futuro y no quedarse atrapado en el pasado. La ley del silencio se apoderó de la sociedad y fueron muchos los años que pasaron antes de enfrentarse con la incómoda realidad que presentaba el reto de enfrentarse a la memoria histórica. Como resultado de la aparición de  una nueva ola de artistas, encontramos varios trabajos entre los que destacan las novelas en cuestión “ Luna de Lobos” (1985) de Julio Llamazares y “La voz dormida” (2002) de Dulce Chacón.

Las novelas, aunque separadas por una brecha importante de tiempo y, por ende, un contexto de publicación, están unidas por una misma idea: el rescate de la memoria como herramienta para comprender la situación de la sociedad actual. Por un lado, la novela de Llamazares tiene el mérito de haberse publicado en 1985, cuando resultaba realmente novedoso e incluso revolucionario, publicar novelas cuya temática fuera la guerra. Además, resultaba refrescante notar que la novela trascendía la división ideológica guerrerista para adentrarse en el drama humano. Si bien existe un movimiento al que los protagonistas de la novela pertenecen, son sus vivencias, sus miedos y esperanzas los que finalmente impulsan el relato.

“La voz dormida” por su parte, tiene el gran mérito de rescatar los relatos de aquellos -y sobre todo aquellas-, que fueron acalladas por la dictadura. Es una novela que humaniza a las mujeres víctimas del franquismo y que subraya su importancia como fuerzas luchadoras. Su naturaleza coral permite la individualización de los personajes lo que a su vez, ofrece diferentes facetas y experiencias de la guerra.

El proceso de transición iniciado en España después del término del franquismo intentó cerrar los ojos al pasado. Dulce Chacón al comentar este proceso recuerda cómo desde esa época hasta el momento de la publicación de su novela, se ha enfrentado con la misma pregunta :”¿Para qué?”, es decir, cuál es el sentido de ahondar en la herida cuando se puede mirar siempre en clave de futuro. Esto es para la autora una muestra de que el conflicto no terminó: sólo lo hará cuando se pueda hablar libremente de él, y “La voz dormida” es justamente eso: una necesidad por contar esa historia no oficial que ha sido tan resbaladiza.

A propósito, y a manera de contexto sociocultural, se recuerda el fenómeno de la película argentina “La historia oficial”. Esta película dirigida por Luis Puenzo y estrenada en 1985, tenía como frase publicitaria: “Siempre hay dos versiones de la historia: la oficial y la real”, e intentaba exponer los horrores de la dictadura. La protagonista de la película es una profesora de historia que, año tras año, recita la información que encuentra en libros de texto, proclamando  la historia como el resultado de la memoria de los pueblos. Sin embargo, a medida que pasa la película, descubre que la historia no es todo eso que se ha contado. Dentro del contexto de la dictadura militar argentina, existió una historia que se pretendió olvidar; “dejá de pensar, dejá de pensar”, exclama su marido cuando ella empieza a cuestionar el accionar de sus cercanos. La memoria histórica es imprescindible pero para ejercitarla hay que ser consciente de las diferentes verdades que se pueden producir.

Esta memoria histórica es entonces una parte fundamental de la identidad de un pueblo. Bien lo dice Llamazares en su entrevista dada al diario El Pais: “La memoria histórica de un país es su literatura”. Opino que el concepto se podría aplicar a todas las artes, ya que el cine y la pintura, por ejemplo, han ofrecido reportes fundamentales de los eventos que han conformado sociedades. Regresando al autor, resulta importante destacar cómo en “Luna de Lobos”, ha logrado retratar una sociedad entera a través de un puñado de personajes. Al igual que Chacón, Llamazares ofrece una mirada coral dentro del grupo de maquis protagonista. Aunque la figura del narrador sea totalmente diferente en ambas obras ( y por ende las conclusiones sacadas sobre las vivencias de los personajes), estas microsociedades narradas permiten al lector conocer y sobre todo, ponerse en el lugar de los perdedores, las víctimas. Por tanto, resulta interesante dentro de esta discusión el concepto de postmemoria, expuesto por  Edurne Portela, donde se tiene en cuenta el efecto que tiene la forma en que estos recuerdos son rescatados (fotografías, textos y las mismas obras literarias). En ambas novelas existe una base documentada, “real”, sobre la que se construyen los hechos, y es en base a esta documentación que el lector y las nuevas generaciones hacen memoria de una manera diferente a aquellos que han vivido las mismas experiencias directamente. Las experiencias de los perdedores y silenciados se convierten en textos tanto o más válidos que aquellos discursos oficiales donde el ganador escribe la historia.

Creo que bien vale cerrar este escrito con una cita de Llamazares: “Estar en contra de la memoria es como estar en contra de pensar o de soñar. Te pueden obligar a todo menos a no recordar, o a recordar. La vida se resume en una lucha entre memoria y olvido, y el trabajo de los escritores es recuperar todo lo que puedas del peso del olvido.”

 

Fuentes:  

 

Chacón, Dulce. (2002) La voz dormida. Santillana de Ediciones Generales.

 

Diaconu, D. (2004) “Luna de lobos” de Julio Llamazares: el narrador-protagonista a partir del pacto narrativo”. Anuario de estudios filológicos, 29, pp.19-25

 

Oaknin, M. (2010) “ La reinscripción del rol de la mujer en la Guerra Civil española: La voz dormida“. Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

 

Portela, Edurne M. (2007): “Hijos del silencio: Intertextualidad, paratextualidad y postmemoria en La voz dormida de Dulce Chacón“.Revista de Estudios Hispánicos, 41, pp. 51-71.

 

http://tienesmipalabra.blogspot.fi/2013/02/leyendo-luna-de-lobos-de-julio.html

https://fernandoperales.wordpress.com/cine/la-historia-oficialun-film-presente/

http://webs.ucm.es/info/especulo/numero22/dchacon.html

https://elpais.com/cultura/2015/02/12/babelia/1423751056_461531.html

Jairo.

 

 

Hasta siempre, Tensi: El personaje de Hortensia en La voz dormida

La voz dormida (2002) es una novela escrita por Dulce Chacón, que saca a luz la experiencia femenina durante la Guerra Civil y la posguerra española. La novela intenta a despertar la voz dormida de mujeres vencidas y silenciadas contando una historia de un grupo de mujeres republicanas y otros personajes vinculados con estas mujeres. En la novela hay muchos personajes y varios protagonistas, pero en este trabajo he decidido concentrarme en el personaje de Hortensia. En primer lugar, voy a dar una descripción general de Hortensia, y luego, voy a analizar con más profundidad dos detalles – el cuaderno azul y la muerte – que en mi opinión caracterizan y desarrollan el núcleo del personaje de Hortensia.

El personaje de Hortensia está construido por sus actuaciones, la focalización interna, las analepsis, la presentación de relaciones entre Hortensia y los demás personajes, la presentación implícita de sus características y las descripciones que los demás personajes – ante todo Pepita y Felipe – hacen de ella. Mediante de estas tácticas, se relata, que Hortensia es una mujer republicana que está en la cárcel de Ventas de Madrid por haber colaborado con la guerrilla. La única familia que le queda es su hermana Pepa y su marido Felipe, un guerrillero que vive escondido en la sierra. Está embarazada, y en la cárcel tiene una relación cercana con otras presas, sobretodo Elvira, Reme y Tomasa. Físicamente Hortensia es morena, de cabello rizado y ojos negros. A lo largo de la novela Hortensia está presentada como una persona querida, simpática y valiente, que lucha por sus ideales y nunca las renuncia.

El cuaderno azul es un objeto importante en la construcción del personaje de Hortensia. Hortensia pasa mucho tiempo apuntando sus pensamientos en el cuaderno: “No hablaba nunca en voz alta […] Se pasaba gran parte del día escribiendo en un cuaderno azul” (2002:11).  En capítulo 20 se revela que el cuaderno fue un regalo de Felipe, convirtiendo el cuaderno como un símbolo de amor entre Hortensia y Felipe. Según Hortensia, “El peor dolor es no poder compartir el dolor” (2002:210), y por lo tanto parece que Hortensia escribe sus sentimientos y las penurias de la cárcel en el cuaderno por no poder contar su historia en voz alta, y para quitar algo del peso de la vida insoportable de la cárcel. Se puede decir también que Hortensia escribe para ser recordada, ya que en un momento dice “Hay que sobrevivir, camaradas. Sólo tenemos esa obligación. Sobrevivir […] Para contar la historia” (2002:135-136). Después de ser condenada a la muerte, Hortensia escribe también a su hija.

Aparte del cuaderno azul, la muerte forma parte del personaje de Hortensia desde el primer momento de la novela. El lector conoce el destino trágico de Hortensia desde la primera línea, ya que Chacón empieza su novela con la frase “La mujer que iba a morir se llamaba Hortensia”. Esta revelación añade un efecto trágico que está presente en cada momento que aparece Hortensia. De hecho, Chacón refiere a Hortensia constantemente con la frase “la mujer que iba a morir”, y de este modo su muerte está presente a lo largo de toda la novela. Hortensia misma conoce su sentencia de muerte en la segunda parte de la novela, pero se le permite esperar que su hija nazca antes de fusilarla. A la hora de conocer su condena, le duele no poder compartir con Felipe que ha sido condenada, y para aliviarse, expresa su dolor escribiendo en el cuaderno azul.

La muerte de Hortensia se relata en los tres últimos capítulos de la segunda parte, y parece ser el punto culminante de la novela. Chacón subraya la importancia de su muerte utilizando la repetición y relatando la muerte tres veces. Cada vez se relata desde un punto de vista diferente, que da a entender que la muerte de Hortensia afecta y tiene consecuencias considerables en las vidas de las demás protagonistas. Primero, se cuenta la muerte de Hortensia desde el punto de vista de Pepita. Pepita va a la cárcel diariamente para ver si ya han ejecutado a Hortensia y para asegurarse que no manden a la hija de Hortensia a un orfanato. Después de un mes y medio, resulta que han fusilado a Hortensia y Pepita se va de la prisión con su sobrina. En el siguiente capítulo, se cuenta la reacción de Tomasa cuando conoce que ha llegado la hora de ejecutar a Hortensia. A la hora de enterarse del fusilamiento de Hortensia, Tomasa por fin cuenta su propia historia dolorosa de que no ha hablado antes. Luego, en el último capítulo de la segunda parte se relata como Reme y Elvira se despiden de su compañera, y como Hortensia se prepara para su muerte. Es evidente que la afronta con dignidad y sigue fiel a sus ideales: “Pero cuenta que aquella madrugada Hortensia miró de frente al piquete, como todos. – ¡Viva la República!”

En la última parte de la novela, Hortensia ya está muerta, pero aun así sigue presente en la novela. Las mujeres encarceladas, Elvira, Reme y Tomasa hacen pequeñas referencias a Hortensia indicando de este modo que la añoran y no la olvidarán. Además, se relate que antes de morirse Felipe está destrozado por el dolor que causa la muerte de su esposa. Asimismo, se cuenta la obsesión que Pepita tiene para leer y releer los cuadernos azules de Hortensia. La hija de Hortensia, Tensi, nunca podrá hablar con sus padres, pero la voz escrita de Hortensia permite que Tensi tenga un sentido de sus padres muertos. Hortensia escribe “Lucha, hija mía, lucha siempre, como lucha tu madre, como lucha tu padre, que es nuestro deber, aunque nos cueste la vida” (2002: 397-398). Tensi decide a unirse al Partido, posiblemente por las palabras escritas por su madre, y de este modo ella también pasa a formar parte de la lucha por la que murieron sus padres.  Después de su muerte, Hortensia está presente sobre todo en forma de los cuadernos azules, que siguen dando información nueva sobre ella y desarrollando su personaje. Parece que son los cuadernos azules que han cumplido su meta y han sobrevivido para contar su historia.

 

(El título de este trabajo está tomado de la canción Hasta siempre, Tensi de Barricada.)

 

FUENTES:

Chacón, Dulce. (2002) La voz dormida. Santillana de Ediciones Generales.

Fox, M. (2013): “Espacios físicos, emotivos y simbólicos en La voz dormida (2002), de Dulce Chacón. En Almela, M., Lorenzo García, Maria,. Guzmán, H,. Sanfilippo, M. (2013) Mujeres a la conquista de espacios. Madrid: Universidad Nacional de Educación a Distancia.

Liikanen, Elina. (2017) “El powerpoint sobre La voz dormida & una entrevista a la autora”. Disponible en línea: https://blogs.helsinki.fi/literaturaguerracivil2017/archives/1022. Consultado el 28.10.2017

Portela Edurne, M. (2007) “Hijos del silencio: Intertextualidad, paratextualidad y postmemoria en La voz dormida de Dulce Chacón.” Revista de Estudios Hispánicos 41, 51-71.

La voz dormida – una mezcla de verdad y ficción

Escrito por Maria Dimitriadis

Cuando leía la novela La voz dormida de Dulce Chacón (2002) presté atención a las personas y los sucesos verdaderos (como Las Trece Rosas). Quería saber más sobre lo que es verdad en la novela. Por eso decidí investigar esto en mi segundo trabajo escrito. Como muchos de los sucesos presentados en la novela resultaron ser verdaderos tuve que limitar mi tema: en la segunda parte de mi texto investigo la historia relacionada con los personajes de Pepita y Paulino (más tarde Jaime). En la primera parte de mi texto presento algunos detalles interesantes con relación a Dulce Chacón y a su novela La voz dormida.

Algunos detalles interesantes. Para escribir La voz dormida Dulce Chacón recopiló[i] las historias de muchas personas tratando la Guerra Civil y los tiempos después de la guerra. Además de recopilar testimonios orales, la escritora leyó muchos libros de diferentes historiadores y buscó información sobre la Guerra Civil en diferentes archivos y bibliotecas. Durante cuatro años recorrió[ii] todas las partes de España recopilando testimonios e información. (Entrevista de Santiago Velázquez Jordán con Dulce Chacón 2002; Chacón 2002 y 2008.)

Cuando Santiago Velázquez Jordán preguntó de Chacón en una entrevista si todas las historias que aparecen en la novela son reales ella respondió así: “[p]rácticamente todas las historias están documentadas en hechos reales, no es que sean reales en sí. Hortensia, por ejemplo, una mujer condenada a muerte que esperan que nazca su hijo para fusilarla, no existió y es, por tanto, ficticia. Pero ha habido muchos casos parecidos y en ellos me he basado.” (Entrevista de Santiago Velázquez Jordán con Dulce Chacón 2002.) O sea, la mayoría de las historias presentadas en el libro son verdaderas pero los personajes no necesariamente (mirad por ejemplo Chacón 2002). A continuación presentaré la historia de Pepita y Jaime.

La historia de Pepita y Jaime. La personaje de Pepita en la novela se basa en la historia de una mujer real que también se llamó Josefa, Josefa (Pepita) Patiño. Su historia inspiró mucho a Chacón como se puede entender al leer el texto de la escritora en las últimas páginas de su novela: “[g]ran parte de esta novela se la debo a una cordobesa de los ojos azulísimos. A Pepita, que sigue siendo hermosísima. Y a Jaime, que murió junto a ella el día 29 de abril de 1976 en Córdoba –“ (Dulce Chacón 2008). Es por la importancia de la historia de Pepita y Jaime para Chacón y por la información que encontré sobre Pepita y Jaime porque decidí limitar mi tema en su historia.

Como mencioné arriba Pepita Patiño existió de verás. Era rubia, tenía los ojos azulísimos y era guapa (mirad la foto más abajo). Nació en Córdoba y se enamoró en Jaime Coello, un comunista que militaba en PCE[iii]. Al contrario de lo que se cuenta en la novela, conoció a Jaime en la prisión de Córdoba cuando visitó a su tío (Chacón 2002; Chacón 2008 p. 23; Luque 2003). O sea, el nombre de su futuro marido ni fue Paulino ni lo conocí fuera de la prisión (Chacón 2002; Chacón 2008 p. 76; Luque 2003). Tampoco tenía una hermana encarcelada que se llamaba Hortensia (esto se puede entender del comentario de Chacón sobre Hortensia presentado arriba).

El Jaime real nunca se exilió en Francia sino que fue detenido otra vez después de pasar seis meses en libertad (durante estos seis meses buscó a Pepita y se comprometieron[iv]). Además, no fue condenado a 30 años de prisión como se cuenta en la novela sino a 20 años. Pero es verdad que durante el tiempo que Jaime se encontró en la prisión de Burgos la pareja estuvo en contacto mandando una postal cada quince días. Y una vez al año Pepita visitó a Jaime en la prisión si ella tenía suficiente dinero y si la dejarían entrar. Ellos querían casarse pero no podían porque el cura de la prisión de Burgos les dijo que Jaime tiene que abandonar sus ideas políticas primero. Y Jaime se negó hacerlo. Exactamente como se cuenta en la novela. (Chacón 2002; Chacón 2008 p. 359, 374; Luque 2003.)

En la novela Pepita no quiso afiliarse a ningún partido político. A pesar de esto actuó como enlace entre Jaime y los maquis. Lo hizo por Jaime. El caso de la Pepita real fue el mismo: [t]odo fue por amor, no por política, por amor a Jaime me quedé sin juventud y me volvería a quedar las veces que hiciera falta.” (Luque 2003). Durante años ella actuó como enlace entre Jaime y los maquis de la Cierra de Córdoba pasando los mensajes de Jaime de contrabando[v], escondidos en las cajas de madera que los presos hacían en los talleres de la prisión. (Chacón 2002; Chacón 2008 p. 373; Luque 2003.)

El Jaime real fue puesto en libertad verdaderamente gracias a un indulto[vi] general que se dio por la muerte del Papa Juan XXIII. Las únicas diferencias entre la novela y los sucesos verdaderos que encontré son que 1) el Jaime real pasó 17 años en la prisión en lugar de 19 años y 2) Pepita fue a esperar a Jaime a la estación el día de su libertad en lugar de ir hasta la prisión de Burgos. Y al fin podían casarse gracias a don Abundio, un cura de buen corazón que les casó en Madrid el mismo día que Jaime fue puesto en libertad (hasta el nombre del cura es verdadero!). Después se fueron a Córdoba donde vivieron juntos hasta la muerte de Jaime. (Chacón 2002; Chacón 2008 p. 403–404, 408; Luque 2003; Biblioteca Virtual de Defensa.)

Opinión personal. Me sorprendió muchísimo al entender que la mayoría de las historias que Chacón describe en La voz dormida han sucedido de verás. A personas verdaderas. La historia de Pepita y Jaime, por ejemplo, ¡es increíble! Antes de que hice este trabajo pensé que algunos sucesos son verdaderos (como el fusilamiento de Las Trece Rosas) pero que lo que pasa en la novela es de mayor parte ficción. Si os interesa el tema, vale la pena leer lo que escribe Dulce Chacón sobre las historias usadas en La voz dormida (mirad mi segunda fuente)!! 😉

Imagen 1: La joven Pepita Patiño

 

 

 

 

 

 

Imagen 2: Pepita Patiño y Jaime Coello

Fuentes:

Biblioteca Virtual de Defensa, Decreto 1504/1963. Publicado en el Boletín oficial del Ministerio del Aire (4.7.1963). http://bibliotecavirtualdefensa.es/BVMDefensa/i18n/catalogo_imagenes/imagen.cmd?path=60663&posicion=1. Encontrado el 25 de octubre de 2017.

Chacón, Dulce (2002), La historia silenciada. Publicado en El País Semanal, número 1353 (1.9.2002). Encontrado en: http://www.lagavillaverde.org/Paginas/Jornadas/III_Jornadas/dulce.html#. Encontrado el 24 de octubre de 2017.

Chacón, Dulce (2008), La voz dormida. Punto de lectura, Madrid.

Entrevista de Santiago Velázquez Jordán con Dulce Chacón en Espéculo, Revista de estudios literarios (2002). Universidad Complutense de Madrid. Encontrado en: http://webs.ucm.es/info/especulo/numero22/dchacon.html. Encontrado el 24 de octubre de 2017.

Imagen 1: https://i1.sndcdn.com/artworks-000033098208-75g0vb-t500x500.jpg. Encontrado en Google el 25 de octubre de 2017.

Imagen 2: http://images.eldiario.es/andalucia/Pepita-Patino-Maria-Leon-Cuesta_EDIIMA20150831_0729_19.jpg. Encontrado en Google el 25 de octubre de 2017.

Luque, Rosa (17.1.2003), Historia de una larga espera con final casi feliz. Publicado en Diario Córdoba (17.1.2003). Encontrado en:  http://www.diariocordoba.com/noticias/cultura/historia-larga-espera-final-casi-feliz_36192.html. Encontrado  el 24 de octubre de 2017.

Palabras y otras explicaciones

[i] recopilar: kerätä

[ii] recorrer: kiertää

[iii] PCE: Partido Comunista de España

[iv] (com)prometerse: kihlautua

[v] pasar (algo) de contrabando: salakuljettaa

[vi] indulto: anteeksianto, vapautus, erivapaus, -oikeus

Otros enlaces interesantes

https://elpais.com/ccaa/2012/02/24/andalucia/1330110552_238202.html. Un artículo tratando Pepita Patiño y la película La voz dormida.

http://www.elmundo.es/cultura/2015/08/31/55e491f4268e3ec46e8b458d.html. Un artículo tratando la muerte de Pepita Patiño.

https://soundcloud.com/maria3ugenia/reportaje-pepita-pati-o. Una entrevista de María Eugenia con Pepita Patiño.

https://www.youtube.com/watch?v=LhpSw-aG-XU. Un Youtubevideo tratando la película La voz dormida (además de los comentarios del director y los actores, comentan Inma Chacón (la hermana gemela de Dulce) y Pepita Patiño).

El asilo diplomático finlandés durante la Guerra Civil española

Este trabajo se combina indirectamente con lo que hemos leído hasta aquí. He elegido este tema para tener una idea de las condiciones diplomáticas finlandesas y algún aspecto de la función de nuestra embajada en Madrid durante la guerra civil española. Los lugares de acontecimientos eran físicamente cercanos: el asilo de la embajada finlandesa durante la guerra civil y las condiciones de vida extremadamente tristes en la cárcel de Ventas durante posguerra en la novela de Dulce Chacón La voz dormida se situaban en las calles cercanas en Madrid.

La ayuda diplomática finlandés durante la Guerra Civil española era uno de las más destacadas. El hombre encargado de negocios interino de Finlandia en España fue el propio español, Francisco Cachero, también nombrado como secretario honorario del consulado. Como no había ninguna persona con estatus diplomático en Madrid en aquel tiempo, hubiera sido lógico cerrar la embajada en este destino. Pero el caso no fue así.

Por su aspecto (¿falso?) de carácter gentil, Sr. Cachero mostro su comportamiento solitario empezando admitir asilados en cantidad numerosa en los lugares los que pertenecieron a la embajada. Pronto dio cuenta que hay que buscar más espacio donde alojar los solicitantes de asilo. En 1936 ya tenía lugares además de la embajada de la calle Zurbano, uno en la calle de Quintana y los otros dos en las calles de Fernando el Santo y de Velázquez. Hay que destacar que durante el año de 1936 fue  la revolución social española, comúnmente conocida como revolución española. Fue un fenomeno y proceso revolucionario muy complejo que se dio tras el intento de golpe de Estado del 17 de julio de 1936 que desembocó en la Guerra Civil Española.

La principal base ideológica en la Guerra Civil Española fue el anarcosindicalismo (el anarcosindicalismo es una de las ramas del anarquiscmo vinculada al movimiento obrero a través del sindicalismo) y el comunismo libertario del CNT (Confederación Nacional del Trabajo), con un componente marxista revolucionario, caracterizado por el POUM (fue un partido marxista español fundado en 1935).

La actuación de Sr. Cachero era ilegal y moralmente entristecedor. Al entrar al asilo algunos refugiados pagaban un precio notable, pero otros entraron gratis. Mensajes de la posibilidad de conseguir asilo en mismo Madrid empezaron a divulgar.  Pese al clima de confianza, algunas patrullas de milicianos y de policías intentaron a entrar en la sede principal que aumentó el miedo entre los refugiados. En total de ellos eran más de quinientos personas, y refugiados como comisarios y agentes de policía, aristócratas, militares en activo y retirados, estudiantes de Falange, burgueses y curas.

El asilo político no era un fenómeno espontáneo, sino había un plan detallado. En general se pensaba que los refugiados estaban dispuestos a hacer provocaciones violentas y hasta tener armas, pero los sobrevivientes afirmaron que a última hora, previniendo el asalto, pensaron en resistirse para evitar una matanza.

Los edificios se registraron por parte de la Dirección General de Seguridad. El ministro de Estado proclamó una nota en la que solicitaba la retirada del embajador finés que en realidad fue Sr. Cachero. En conclusión, se deterioraron las condiciones de vida de refugiados y muchos piensan que labor de Cachero que hizo para ellos fue un negocio para él colaborando con los líderes republicanos.

Bibliografia:

Moral, A.:El asilo diplomático en la Guerra Civil española, Madrid, Actas Editorial Colección el estado de la cuestión 8, 2001

https://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_social_espa%C3%B1ola_de_1936

El narrador y la focalización de la Voz dormida

La complejidad del narrador en la Voz dormida es algo que hace la narración muy especial. Aunque en el principio fue a veces difícil seguir quien piensa y habla en el momento, después de haber llegado al punto en que te dejas ir con el libro, me acostumbré al estilo del narrador y fue muy agradable leer. Aquí he intentado analizar en un nivel muy básico el narrador y la focalización del libro demostrando citas de la narración.

“Pepita aún no sabe que perderá su temor. Y será doña Celia quien la ayude a perderlo.”(pag. 100)

El narrador de la Voz dormida es en tercera persona y es omnisciente. El hecho de que el narrador sabe todo, hace que el lector consiga una imagen muy precisa de los personajes y acontecimientos, lo que a su vez crea tensión emocional. El narrador mantiene el lector muy presente y a veces le devela hechos antemano. El lenguaje del narrador utiliza estilo poético y repetición de palabras.  La repetición de palabras y la intermitencia del lenguaje, en mi opinión, también creaban un ritmo emocionante en la narración. En la siguiente cita se puede ver también la alternación de tiempos verbales, la cual es muy presente en la narración.

“No se alejó, hasta que terminó la matanza. Miró. Y es culpable. Miró. Y no dijo ¡Basta! ni una sola vez. ¡Basta! Miró cómo caían los cuerpos. Y se ahoga. Miró cómo brotaba la sangre. Miró. Y le gustó mirar. Y lo sabe. Miró brotar la sangre. La sangre.”(pag. 47)

La focalización de la narración también alterna entre lo exterior e interior. El narrador “hace visitas” en casi todos los personajes del libro. En la siguiente cita Paulino hace de focalizador en la narración cuando Felipe le habla.

—No te preocupes por Pepita, y ven aquí, cabrón. Dame un abrazo, hijo puta, que llevas una herida más honda que la mía.
Parece bruto, pero es un sentimental, se le nota cuando habla de Tensi. Le llamó hijo puta sólo por nombrarla, y quiere mucho a Pepita, también se le nota, porque cuando él le contó lo de San Judas Tadeo mientras bajaban las escaleras, se paró y volvió a abrazarle.
Y se le pasó el enfado. De dónde habrá sacado esa maleta de doble fondo para guardar las armas, la ha conseguido esta misma mañana, porque ayer no la tenía. […]”(pag. 51)

Aquí el narrador hace monólogo en tercera persona del punto de vista de Paulino. Lo más claramente se puede distinguir la focalización interior por el asombro en la narración. En una narración omnisciente no hay asombro presentado de esta manera. Este monólogo de pensamientos de Paulino también se conoce como el discurso indirecto libre en el campo de técnicas literarias.

A veces me resultó difícil definir si el narrador usaba una focalización interna o exterior, o una combinación de ambas. En la siguiente cita se ve la complejidad del narrador, en cuanto al lenguaje poético y a la focalización, la cual me resultaría totalmente exterior sin la parte “también, había dicho.” que en mi opinión hace temblar un poquito la focalización. O solo es una repetición estilística de la autora? No sé si me equivoco totalmente, pero creo que algunas veces la focalización en la narración puede ser discutible.

“Huir no es tomar el tren. No es siquiera alejarse. Huir no es estar lejos. Pepita apoya su cabeza en la ventanilla evitando mirar al cerro. Entorna los ojos para alejarse de Paulino. Porque Paulino le ha acariciado el pelo. Le ha dicho que Hortensia también es muy guapa. También, había dicho. Y le apretó el brazo antes de decirle Adiós. Y la miró a los ojos. Y Pepita se niega a mirar al cerro, para alejarse de Paulino, y de la petición que le ha hecho Paulino. Cierra los ojos, aunque sabe que el tren la lleva directamente hacia el lugar del que pretende estar huyendo. Cuanto más se aleja de Paulino, más se acerca a don Fernando, y regresa a Paulino.”(pag.36)

Los capítulos del libro son muy cortos. Es el principio o el final del capítulo donde más toma voz el narrador. Aunque, por la omnisciencia, el narrador se hace muy presente en los diálogos también.

fuentes

Chacón, Dulce. (2002) La voz dormida. Santillana de Ediciones Generales.

Sinjania – (Re)cursos para escritores https://www.sinjania.com/monologo-interior/. Consultado el 24.10.2017

https://es.wikipedia.org/wiki/Narraci%C3%B3n consultado el 24.10.2017

Liikanen, Elina. (2017) “El powerpoint sobre La voz dormida & una entrevista a la autora”. Disponible en línea: https://blogs.helsinki.fi/literaturaguerracivil2017/archives/1022. Consultado el 24.10.2017

El apoyo social como la principal estrategia de afrontamiento de los personajes principales en la novela de Dulce Chacón La voz dormida

A nosotras dos nos gustó mucho leer sobre la triste historia de las mujeres en la novela de Dulce Chacón La voz dormida. Parece que, al leer la obra, las dos habíamos prestado atención sobre todo en cómo relacionaron los personajes principales del libro, las mujeres encarcelados, entre ellas.  Empezábamos a reflexionar y hacer preguntas sobre que maneras se usaron para hacer la vida diaria un poco más tolerable.

En este ensayo vamos a hacer un breve estudio sobre cómo se manifiesta el apoyo social como la principal estrategia de afrontamiento que usan las protagonistas de la obra para sobrevivir la vida encerradas en la prisión de Ventas en Madrid. El análisis se hace a través de las siguientes tres mujeres protagonistas; Elvira, la más joven, Hortensia, la mujer preñada y Tomasa, la desgraciada quien había perdido toda su familia. Hemos hecho la selección buscando personajes de edades distintas para ver cómo se manifiestan las diferentes etapas de la vida en la hora de repartir los papeles que adoptan dentro de su “familia de Ventas”.

Las estrategias de afrontamiento, coping, se entienden como los pensamientos y acciones que usamos para conformarnos con situaciones amenazantes. Según varios estudios las mujeres son, en comparación con los hombres, más vulnerables en el momento en que confrontan circunstancias estresantes. Es también más probable que al afrontarlas, la mujer intenta evitar el enfrentamiento, acepta la culpa y cuenta con el apoyo social. Como contramedida para la soledad, las mujeres reclusas tienen la tendencia de formar estructuras que corresponden a la de una familia con las otras prisioneras. Esta práctica les ayuda a crear una sensación de pertenencia, seguridad, apoyo emocional y les ayuda reducir las preocupaciones que tienen sobre la vida fuera de la cárcel.

En esta obra quizá la más notable estrategia de afrontamiento es el cuaderno azul de Hortensia, la chica preñada. A lo largo del libro observamos como su manera de sobrevivir con sus preocupaciones es escribir en su cuaderno azul. Parece que escribe cada vez más, y cuando la condenan a la muerte tiene aún más razones para escribir. Podemos decir que una de las preocupaciones más grandes del encarcelamiento para mujeres suele ser la separación de sus hijos. Hortensia tiene esperanzas de que su hermana Pepita pudiera cuidarle a su hija, pero como una mujer encarcelada ella no tiene mucho poder y está presente la posibilidad de que separasen la hija de su familia. Ella empieza a escribir esta vez para su hija, para que sepa de dónde viene y quienes eran sus padres. Tal vez es gracias al cuaderno azul que al final del libro vemos como Tensi sigue ideológicamente los pasos de sus padres.

Elvira es la más joven de los personajes del libro, no es ni siguiera adulto cuando la meten en la cárcel. Se nota que ella ha tomado el rol de la niña mientras que a Reme le llama “mamá”. La juventud y la inmadurez se nota sobre todo en las dificultades que tiene el personaje en las situaciones emocionantes, no puede controlarse bien. Una vez, después de que le visitó su hermano, no pudo dejarse de llorar y como castigo le cortaron su melena roja. Lo que le ayudó a la niña era la presencia de su familia de Ventas, todas las demás mujeres le ayudaban a olvidar lo pasado.

En la época tratada las causas de la preocupación eran bastante distintas comparadas con las de hoy en día. Si a uno le detuvieron, era muy probable que dentro de poco sus familiares fueran considerados al menos como sospechosos, pero tal vez como criminales también. Por eso el estrés de los personajes de la obra se nota más grave de lo que supuestamente sería en una cárcel de mujeres hoy en día. La mayoría de las mujeres encarceladas de la obra se comportan más o menos bien para no causar molestias a sus familias. Tomasa, al contrario, como no tiene familia ni nadie fuera de la cárcel, no se preocupa mucho de las posibles consecuencias de su comportamiento y no ve ninguna razón porque conformarse con su destino como una mujer encarcelada y obedecer ciegamente. A pesar de que el comportamiento de Tomasa no es siempre bueno, su familia de la cárcel no tiene miedo sino parece que le apoyan mucho.

Como consecuencia, después de este análisis breve, podemos decir que la vida de las mujeres encarceladas contiene muchas dificultades y es psicológicamente agotadora. En la obra se puede destacar distintas estrategias de afrontamiento que seguramente se puede encontrar en cualquier cárcel de hoy en día.

Escrito por Hansku y Emma

Las referencias bibliográficas:

Chacón, Dulce. (2002). La voz dormida. Alfaguara.

Partyka, Rhea. (2001) “Stress and coping styles of female prison inmates”. Theses and Dissertations, 1569. http://utdr.utoledo.edu/theses-dissertations/1569. La fecha de consulta 18.10.2017.

http://www.humanstress.ca/stress/trick-your-stress/steps-to-instant-stress-management.html. La fecha de consulta 18.10.2017.

Ángel y la familia

La novela Luna de Lobos de Julio Llamazares, publicada la primera edición en 1985, cuenta la historia de cuatro hombres de la guerra civil a mediados de los años cuarenta desde el punto de vista de uno de ellos. En este texto hablaremos sobre las relaciones de parentesco del protagonista y narrador de la novela, Ángel. Se podría considerar que el bando de guerrilleros del cual Ángel es un miembro es un tipo de familia, pero nos centraremos en la familia biológica.

La familia de Ángel consta de su hermana Juana, su padre y el marido de Juan, el cuñado de Ángel, Pedro. La familia es muy importante al protagonista. Aunque hace más de un año sin que Ángel visite su pueblo natal, después de que estalló la guerra, su padre y su hermana siguen siendo leales a la familia y ayudan a esconder a Ángel y a sus compañeros.

A pesar de la lealtad a la familia, Juana parece que a ella no le gusta tanto que su hermano venga al pueblo. En la primera parte, o sea en el año 1937, cuando Ángel viene al pueblo, Juana le dice que se vaya porque los guardias le van a matar si le capturan. Puede ser que sea un miedo verdadero y sincero por su hermano, pero también parece que empieza a estar harta de proteger a Ángel. Esta actitud será más visible especialmente más tarde, en la cuarta parte del libro, cuando su padre se está muriendo y Ángel baja del monte para verlo para la última vez; Juana le grita a su hermano que se vaya y que deje a su padre en paz. Sin embargo, esconde a él después de todo eso, aunque vuelve a decir que Ángel tiene que marcharse de la casa.

La dedicación a la familia de Ángel se muestra bien cuando se entera que los guardias habían llevado a Juana y la habían pegado. Ángel va a una cruzada para asegurar que eso no vuelve a pasar; va al pueblo donde estuvo maestro antes de la guerra para amenazar a un hombre que tiene conexiones con los militares y a quien ya conocía.

La relación entre Ángel y su padre parece menos complicada que la de los hermanos. Ángel tiene mucho respeto por su padre; siempre le da tratamiento de usted, que aparentemente era muy habitual de la época incluso en Finlandia. La primera vez que vemos al padre es después de que los guardias lo habían llevado al cuartel pero entonces lo habían dejado ir. Hace un año que no se han visto y Ángel nota que su padre está delgado y envejecido; luego piensa Ángel que todas las mujeres del país se han envejecido demasiado pronto. A pesar del maltrato en las manos de los fascistas, el padre le da a su hijo dinero – todo lo que tiene, sospecha el hijo – y aconseja que Ángel y sus compañeros vayan a esconderse en una cierta mina.

En la cuarta y última parte, cuyos sucesos pasan en el año 1947, el cuñado Pedro sube a la montaña para avisarle a Ángel que su padre se está muriendo y que es cuestión de horas. Dice también que Juana había querido avisar a su hermano antes. Ángel sabe que los guardias están vigilando la casa, esperando que él  baje, pero no va a volver a la cueva sin despedirse de su padre. Arriesga la vida entrando en la casa – por la única puerta no vigilada, la principal – pero ya es demasiado tarde, el padre no le oye. Además, Juana se pierde el autocontrol y grita a su hermano que se vaya; de todos modos, luego sigue ayudando a él.

Aún más tarde, muertos sus compañeros y padre, Ángel se esconde en la casa de Juana y Pedro. Un día los guardias vuelven a golpear a Juana y llevan a Pedro al cuartel. Juana repite que Ángel tiene que marcharse, como lleva diciendo desde el principio, porque no hay perdón ni esperanza. El libro acaba entonces con Ángel en tren y su futuro queda desconocido.

La voz de las funcionarias de la prisión

Antes de girar la llave, Mercedes le tendió la mano, y la extremeña le ofreció la mejilla. La funcionaria la besó. Giró la llave. Habló en voz baja: —Me alegro. Me alegro, de verdad, de que pueda marcharse de aquí.” En la obra de Dulce Chacón, La voz dormida, se trata poco de la vida de las funcionarias de la prisión donde las presas cuentan sus historias en el libro. En la parte en que se describe la liberación de Tomasa se muestra que también los funcionarios tenían sentimientos y no eran tan duros como yo creía. Por esto, quería averiguar cómo eran los trabajadores de la cárcel, ¿trabajaban allí por su propia voluntad o sólo porque no tenían opciones? ¿Estaban durmiendo sus voces también?

Las funcionarias de la cárcel de Ventas en La voz dormida son La Zapatones y Mercedes, y su superiora, la hermana María de los Serafínes, llamada como la Veneno de parte de las presas. Se les menciona a las funcionarias de vez en cuando y se sabe cómo actúan de punto de vista de las presas. La funcionaria que más revela su vida en el libro es Mercedes.

En el capítulo nueve de la primera parte se entera que el trabajo como funcionaria era el primer trabajo de Mercedes en la prisión y se nota que ella tiene miedo de perderlo. ”Mercedes quiere aprender a gritar. Grita, porque después del suceso del dedo del niño Dios recibió una dura amonestación de la hermana María de los Serafines. Le dijo que era muy blanda con las internas, y que debía aprender a ponerse en su sitio si no quería perder su puesto.

Se nota la humanidad de Mercedes cuando se presenta como voluntaria para trabajar en la enfermería y se revela un poco sus pensamientos. ”Ella supo que era incapaz de imponer su autoridad cuando preguntó de quién era la silla donde Hortensia estaba sentada. Las risas le dolieron como heridas abiertas, y se le saltaron las lágrimas. No tardarían en despedirla si continuaba comportándose así. Me parece que tanto las funcionarias como las presas tenían miedo en la cárcel aunque era un miedo diferente. No sé si las funcionarias tenían miedo de perder su trabajo porque les gustaba de verdad o si sólo necesitaban un trabajo.

En el libro se llega a saber que la funcionaria que las presas llaman La Zapatones es una gran admiradora de Franco. Se nota fácilmente que ella sí que está con los nacionalistas y en contra las ideologías republicanas. ”Es La Zapatones, y murmura en voz baja una letanía, –. Algunos creen que reza una oración. Pero no. Repite una y otra vez el último parte de guerra. El parte que su admirado Generalísimo escribió por primera vez de puño y letra. La guerra ha terminado. Y repite su desprecio, una y otra vez: Cautivo y desarmado el ejército rojo.” Además de esto, no se llega saber mucho más de La Zapatones.

No sé si Dulce Chacón había entrevistado a alguna funcionaria de las prisiones para su obra o si las historias de las funcionarias eran basadas en lo que ella había leído o simplemente en su imaginación. Sin embargo, según el libro de Fernando Hernández Holgado,que encontré en internet, las funcionarias de la sección femenina de la prisión de Ventas habían sido elegidas en un concurso público. Dice en su libro que para conseguir el trabajo, las mujeres tenían que superar un curso en la Escuela de Criminología. ”Parece ser que la mayoría eran simpatizantes o militantes de partidos republicanos de izquierda y socialistas.” Se añade también que en la prisión de Ventas en especial hubo varias separaciones de servicio y que los que perdieron su puesto de trabajo acabaron en un proceso judicial que podía llegar hasta años de encarcelamiento e incluso a muerte. En La voz dormida la funcionaria La Zapatones será despedida después de haber cometido un error de dejar a Elvira escapar con su hermano disfrazado como funcionario. Las presas de la galería número dos derecha verán marchar a La Zapatones mirando al frente. Será la última vez que la vean.

En conclusión, no descubrí la razón general que tenían los funcionarios para trabajar en la prisión pero creo que cada uno tenía sus motivos. En la época del franquismo seguro que la gente sufría de hambre y por eso cualquier trabajo bastara. Pero también creo que algunos funcionarios les gustaba su trabajo de verdad y sentían orgullo por su puesto.

Las fuentes:

Dulce Chacón: La voz dormida, 2002

Fernando Hernández Holgado: Mujeres encarceladas, 2003 https://books.google.es/books?id=ZE4_Z3IY3c8C&printsec=frontcover#v=onepage&q&f=false

Un manifiesto de lo olvidado: Luna de lobos

Un manifiesto de lo olvidado: Luna de lobos
Ezgi Özdil-Saha

En España se critica muchas veces, hasta hoy en día, que los españoles hayan olvidado una parte de su pasado más traumático y que no haya aprendido nada de ello. Se habla, claramente, sobre la Guerra Civil y la era de Franco.

La violencia de la Guerra Civil entre 1936 y 1939, y la represión de la posguerra que prevaleció hasta la muerte de Franco, han contribuido a la construcción de una dolorosa memoria colectiva en cuanto al pasado. Por el Pacto de Silencio durante el período inmediatamente siguiente a la época belicosa, no se podía tratar de inmediato con los escalofriantes acontecimientos sucedidos (Bultheel, Lisa; La representación del maquis en la novela española contemporánea). Y con la promulgación de la Ley de Amnistía en 1977, España oficialmente daba su aprobación para quedarse quieto ante los crímenes del franquismo.

Las guerras y las dictaduras siempre conllevan con su mismo traumas y eventos que nunca se olvidan. En el caso de España, por ejemplo, el postrauma del franquismo es un tema que se fue ignorada. La opresión en el período de la Guerra Civil y la posguerra española arrastró consigo una (re-)vivencia casi obligatoriamente tarde del trauma, porque el régimen echó tierra al mero hecho de que los maquis existieron con su Pacto de Silencio. Notable es que no son los que vivieron el horror – nuestros maquis, sus familiares, otros republicanos etc. – quienes transmiten las historias después de la recuperación de la libertad de expresión. Con esta temporalidad demorada entre el trauma original y la manifestación del trauma – o sea posmemoria –, se traspasaron los límites de las generaciones. Surgió una nueva generación que no experimentaba de manera directa los acontecimientos traumatizantes, pero sí heredaba las historias y el dolor, lo que se manifiesta en su propio sufrimiento de las consecuencias postraumáticas y, consiguientemente, en la necesidad de sobrepasarlo.

De todos modos, en el caso del maquis, los descendientes y familiares que pertenecen a esta siguiente generación, empezaron a transmitir paulatinamente esta historia – todavía parcialmente clandestina –, ubicando la figura del maquis en un contexto literario. El objetivo de dicha acción es inventar una ficción que posibilita recuperar la memoria perdida por la política del silencio. La literatura se ha demostrado un medio adecuado para obtener el gol de recordar el pasado. Por eso surgieron obras literarias con el objetivo de no olvidar el pasado al inicio del período democrático – con la caída de la censura – en España.

En este sentido, Luna de lobos es una de las primeras obras principales que introdujeron el tema del maquis español y que se dejaba analizar con la teoría del trauma porque lo que hace es recordar lo olvidado para sobrepasar los traumas de posguerra.

Cuando leía Luna de Lobos, me llamó mucha la atención su acercamiento al tema de la guerra y de los maquís y el ambiente psicológico que los rodea. No es una obra que intente glorificar la situación en que viven los maquís y sus familias, ni intente crear unos héroes de ellos. Para mi es una obra con un tono muy oscuro y duro y llega a analizar también el estado psicológico de sus personajes. Quizá es una de las primeras obras que deja todo lo mito y el heroísmo por un lado y intenta hacernos ver la realidad dura de la situación en la que vivían los maquís y recordándonos su lado humano que tiene esperanzas, lucha para vivir pero hacia el final perdiendo poco a poco su valor humano, escondidos y aislados de la sociedad y al final, huyéndose en desesperación.

Esa obra es como un manifesto, una confrontación con el pasado olvidado de un país: La historia que se desarrolla en Luna de lobos no está basado en personajes ficticios, sino en familiares del autor Julio Llamazares que sufrieron por causa de la guerra. A modo de ilustración, el protagonista se basa en su tío Ángel, militante de la Confederación Nacional del Trabajo, quien desapareció durante el período bélico. Otro personaje que desempeña un papel importante en el relato es Ramiro, quien hace referencia a otro tío suyo, un socialista que ha sido encarcelado en Argentina (Moreno-Nuño, 2006). Con Luna de lobos el autor no sólo quería contribuir a la literatura de la Transición, por lo que ha sido parte del proceso para digerir los acontecimientos personales con respecto a la guerra.

Bibliografía:

Llamazares, Julio. Luna de Lobos

Bultheel, Lisa. “La representación del maquis en la novela española contemporánea”

Animalización de los maquis en Luna de lobos

Luna de lobos fue escrita por Julio Llamazares en 1985. Fue la primera obra sobre el Maquis, la guerrilla antifranquista, después de la dictadura e inició un proceso de descriminalización de los guerrilleros en la literatura. Sin embargo, la novela de Llamazares elimina el contexto político y concentra en contar una historia de supervivencia. El libro trata de cuatro guerrilleros que han huido a los montes de Galicia y de su vida en la fuga. La historia concentra en cuatro años particulares (1937, 1939, 1943 y 1946), y en cada parte la historia se vuelve más intensa. El lenguaje del autor es muy descriptivo y poético, y un aspecto interesante que Llamazares desarrolla a través de toda la historia, es la animalización de los cuatro maquis (Ángel, Ramiro, Juan y Gildo). Es como si ellos mismos estuvieran convirtiéndose en lobos. Otro ejemplo de este proceso se puede encontrar también en un clásico de la literatura europea, en el libro La metamorfosis de Franz Kafka.  En La metamorfosis el proceso de animalización es evidentemente más rápido e intenso que en Luna de lobos pero la idea es la misma: los seres humanos van adquiriendo cualidades propias de los animales.

El libro se llama Luna de lobos y el concepto del lobo es lo que lidera la animalización. Durante la obra la palabra lobo es mencionado frecuentemente, por ejemplo “El viento aúlla como un lobo esparciendo la lluvia en todas las direcciones”, “Y corro como el recebo, y oigo como la liebre, y ataco con la astucia del lobo y también en el fragmento “Allí cazan los lobos todavía como los hombres primitivo: acorralándoles”. Encima, en los montes, los hombres viven en condiciones inhumanas y llevan un horario parecido a los animales, es decir, actúan más por la noche que de día. Además, todos los escondites de los hombres son lugares oscuros y sucios en los que la luz del día y la atmósfera acogedora no tienen lugar.

El primer escondite de los guerrilleros es una mina en que aún pueden vivir bastante cómodamente, pero son descubiertos por un chico quien está buscando una cabra suya que no volvió a casa con la manada el día anterior. Lo que pasó fue que los protagonistas le robaron la cabra al padre del chico, y al ver un caldero lleno de vísceras junto a los guerrilleros, el chico adivina lo que ha pasado y corre hacia su pueblo para avisar a los guardias. Sin embargo, los hombres salen de la mina a tiempo y no son cogidos por la Guardia Civil. Después de la mina, ellos encuentran una cueva y siguen luchando por la supervivencia en ella. La cueva les sirve como escondite durante varios años pero poco a poco, uno por uno, el grupo va disminuyendo hasta que Ángel es el único quien aún sigue vivo. Lo que ha sucedido es que casi cada vez que alguno de los cuatro dejó el grupo, por una razón u otra, terminó muerto. Primero Juan, después Gildo y por último Ramiro. De una manera esto también muestra la animalización, porque los animales, y los lobos en particular, normalmente viven en manadas y son más vulnerables si se quedan solos.

Ángel, en la última parte del libro, el año 1946, abandona la cueva y busca refugio en su antigua casa en que de momento vive su hermana con su marido. El lugar concreto en que Ángel vive en la casa es una fosa subterránea excavada en la corte de las cabras. Así que la trayectoria es siguiente, los protagonistas primero vivieron en una mina, luego se huyeron a una cueva y finalmente Ángel pasa de vivir en una cueva a una fosa subterránea. El desarrollo de los escondites, y la aumentación de las condiciones inhumanas cada vez que cambian de vivienda, también funcionan como una manera de animalizar a los cuatro guerrilleros.

Encima, otro aspecto que está ligado al proceso de animalización es la caza. Ángel, Ramiro, Juan y Gildo son cazados y perseguidos por la Guardia Civil, pero al mismo tiempo ellos también cazan a los guardias y a los soldados. En este aspecto también son como los animales, como corresponden a la violencia con más violencia. En un capítulo Ramiro dice: “Coja usted un animal doméstico, el perro más noble y más bueno…Enciérrelo en una habitación y azúcelo. Verá cómo se revuelve y muerde. Verá como mata si puede.” Este fragmento funciona como una metáfora de la situación de los guerrilleros del libro: la amenaza es la Guardia Civil y aunque no quisieran, ellos no tienen otro remedio que volverse en brutos y salvajes para salvarse a ellos mismos.

                             En conclusión, los lugares y las condiciones en que viven los hombres, el territorio espacial y temporal, y las características propias de los animales forman un conjunto de recursos estilísticos para presentar la animalización de los protagonistas de la obra. Como se puede ver, por ejemplo respecto a los escondites, la animalización es también un proceso acelerado que alcanza su mayor nivel cuando Ángel se refugia a la fosa subterránea. Además, como ya mencione antes, el lobo es el animal que lidera el proceso de animalización. Nada más empezar se menciona el lobo y hace referencia al territorio temporal de los lobos en el título de la obra, Luna de lobos. Los cuatro maquis cazan y son cazados, matan y son matados, y su historia ficticia fue la realidad de los otros.

 

 

Fuentes:

Kafka, Franz (1915): La metamorfosis. Leipzig: Kurt Wolff.

Liikanen, Elina (2017): “Powerpoint de la clase de hoy. En: La Guerra civil y el franquismo en la novela española actual. Disponible en línea: https://blogs.helsinki.fi/literaturaguerracivil2017/archives/974 Consultado 23.10.2017

Llamazares, Julio (1985): Luna de lobos. Barcelona: Seix Barral.

Retoricas (2015): “Ejemplos de Animalización. Disponible en línea: http://www.retoricas.com/2011/07/ejemplos-de-animalizacion.html Consultado 23.10.2017

 

Escrito por Ella Korhonen