Los espacios en la obra La fila india de Antonio Ortuño

La obra Fila india del autor mexicano Antonio Ortuño describe la horrorosa situación en la que se encuentra ahora México. Una caravana de migrantes centroamericanos tiene que pasar por México para llegar a los Estados Unidos. Son obligados a pagar grandes cantidades de dinero a los grupos de delincuentes que supuestamente los ayudan a llegar a la frontera. Estos grupos se aprovechan de la desesperación y la vulnerabilidad de las personas que no tienen otro remedio que aceptar todos los horrores, como violaciones y agresiones, que les esperan en el camino. En este texto profundizaremos en la presentación de los espacios de la obra.

                          En la obra hay dos espacios principales, el primero es Santa Rita, la ciudad mexicana situada en el sur del país, cerca de la frontera, adonde la protagonista Irma ha tenido que mudarse por su trabajo en la Conami, la Comisión Nacional de Migración, y la segunda, la casa del Biempensante, el padre de la hija de Irma. Santa Rita es una ciudad en la que ha sucedido una masacre y muchos migrantes han muerto en un incendio provocado en el albergue donde dormían, e Irma es enviada allí por su trabajo para repatriar a las víctimas. La ciudad es bastante deprimente, sucia, carece de originalidad; “Santa Rita me pareció una ciudad a la que le hubieran retirado las señas de identidad indispensables del mapa: carecía de glorietas, palacios, universidades, parques industriales, bulevares, fraccionamientos y malls; de todo, salvo de zócalo adoquinado, con kiosco, arbustos y banquitas, y, alrededor de él, veinte calles de buenas casas de adobe y doscientas y pico más de zanjas, y tejados de lámina, pobladas por lugareños mugrosos.”  Es un espacio triste, gobernado por corruptos y delincuentes y aterrorizado por las pandillas de criminales que se matan los unos a los otros, a los centroamericanos migrantes y a cualquier persona que esté en el camino.

                          En Santa Rita la historia se narra en el búngalo de Irma, la oficina de la Conami, la cafetería del sudamericano y en los restaurantes, las calles y los albergues de la ciudad. El lugar donde vive Irma con su hija es de igual manera un espacio bastante triste, aunque por lo menos es limpio y se puede vivir en él. Cuando Irma lo ve por primera vez piensa que tiene un aspecto militar y se da cuenta de que el color original, blanco, ha vuelto gris por la humedad. Las cafeterías y los restaurantes son todos escenarios de masacres y de reuniones entre las pandillas y los criminales.

                          El otro espacio importante en la obra, la casa del Biempensante está situada cerca del ferrocarril que transporta a los numerosos centroamericanos y por eso muchos vienen cada día a tocar en la puerta para pedir comida, bebida, limosna, trabajo o cualquier cosa que les pueda ayudar. Esto también simboliza la situación interminable y desesperada. No hay un día que no llegara a la puerta mucha gente pobre, hambrienta y con necesidad de ayuda. El tren pasa cada día lleno de gente, hay un constante flujo de centroamericanos. Él que vive en la casa se cierra allí adentro, no abre la puerta a los que lo necesitan. Hay una necesidad eterna y él dice que no quiere regalar lo que gana trabajando duro las cuarenta horas semanales. Por razones egoístas, él sufre al oír los golpes en la puerta todos los días. Le molestan y no los quiere escuchar. La casa podría simbolizar a todas las personas que cierran los ojos ante los horrores que muchos viven en el país. Al final cuando la puerta de la casa abre para alguien, lo que pasa es ir de mal en peor, la mujer termina siendo la esclava sexual y sirvienta del dueño de la casa. La casa se convierte en una prisión con rejas en las ventanas y la puerta cerrada con doble cerrojo.

                          Los Estados Unidos en este libro es el lugar adonde las masas de los centroamericanos quieren llegar. Están dispuestos a atravesar el infierno de México, arriesgar sus vidas y ser violadas en el camino para conseguir la meta. Es el lugar donde todo estaría mejor, donde hay trabajo y un futuro. Los Estados Unidos están presentes también en las constantes discusiones sobre el viaje a Disneylandia de Irma y su expareja. Disneylandia es un lugar alegre, feliz y fantástico. Es casi algo surreal, lejos de este mundo depresivo, desesperado y sin esperanza en el que masas de gente mueren a diario y sufren hambre y violaciones. Después de lo que ha tenido que sufrir, Irma no puede cambiar de su mundo triste y lleno de horrores a ese mundo fantástico, y al final de la obra dice que “No habíamos visitado a Disneylandia, eso no. Nunca tuve el humor necesario para ir.”

                          Para concluir, en mi opinión los espacios apoyan el argumento y la narración de la obra. Son lugares deprimentes y afectados por las tristes historias de los migrantes y de la gente mexicana. La descripción de los espacios crea una sensación triste y sin esperanza. Para sobrevivir, la única opción para mucha gente es intentar llegar a los Estados Unidos, pero no todos consiguen hacerlo, y tampoco se deja entrar tanta gente.

 

 

One thought on “Los espacios en la obra La fila india de Antonio Ortuño”

  1. Me parece muy interesante el tema del análisis, y has intentado bien reflexionar cómo son describidos y qué es lo que representan los lugares más importantes en la obra. Pero lo que hubieras podido profundizar, es lo que simboliza Santa Rita, por ejemplo su representación como una mini sociedad, una representación de todo México. Quizás hubieras podido poner algunas referencias para ampliar el tema (si las hay sobre este tema, claro, porque quizás has buscado pero no has encontrado nada porque para mi fue también difícil de encontrar). Pero está muy bien que utilizas las sitas de la novela para contar como los lugares son describidos en ella.

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