Evento sobre la migración por causas medioambientales en Maailma kylässä

La 25.5. klo 11:00-11:30, Maailma Kylässä -tapahtuma, Taiga-lava, Kansallisteatterin Lavaklubi

Maailmassa on enemmän kodeistaan paenneita kuin koskaan aiemmin. Konfliktien lisäksi yhä useampi joutuu jättämään kotinsa ilmaston vuoksi. Vuoteen 2050 mennessä ympäristösyiden vuoksi muuttavien määrän on arvioitu olevan jopa 200 miljoonaa henkilöä. Ilmastonmuutoksen vaikutukset kohdistuvat voimakkaimmin maailman köyhimpiin ja hauraimpiin maihin, joissa on jo valmiiksi 85 % maailman pakolaisista.

Nykyinen kansainvälinen ihmisoikeusjärjestelmä ei takaa suojelua ympäristöuhkien perusteella. Tulisiko sopimuksia muuttaa? Miten ilmastonmuutos jo tällä hetkellä vaikuttaa pakotettuun muuttoliikkeeseen ja kuinka tilanne tulee kehittymään? Miten Suomi ja EU voivat vaikuttaa ilmastosiirtolaisuuden juurisyihin?

Kun ilmasto pakottaa lähtemään on Suomen Pakolaisavun paneelikeskustelu ilmastosiirtolaisuudesta Maailma Kylässä
-festivaaleilla. Panelisteina ovat tutkija Milla Vaha, vanhempi neuvonantaja Oras Tynkkynen Sitrasta ja Suomen-toimiston päällikkö Simo Kohonen IOM:stä. Keskustelua johtaa Suomen Pakolaisavun Anni Tervo.

Keskustelijat:

Milla Vaha on kansainvälisen politiikan tutkija Turun yliopistossa. Vaha on perehtynyt erityisesti pienten saarivaltioiden tulevaisuuteen ilmastonmuutoksen uhatessa.

Oras Tynkkynen on toiminut ilmastoasioiden parissa eri tehtävissä vajaan neljännesvuosisadan ajan. Hän on vaikuttanut mm. Sitran vanhempana neuvonantajana, valtion ilmastopoliittisena asiantuntijana ja kansanedustajana.

Simo Kohonen on Kansainvälisen siirtolaisuusjärjestö IOM:n Suomen maatoimiston päällikkö ja vastaa järjestön Suomen, Ruotsin, Tanskan ja Viron toiminnoista.

Keskustelu käydään suomeksi. Tila on esteetön.

Tervetuloa!

Tapahtuma Maailma Kylässä -verkkosivuilla: https://www.maailmakylassa.fi/search?search_api_fulltext=kun+ilmasto+pakottaa+l%C3%A4htem%C3%A4%C3%A4n

Maailma Kylässä Facebook-tapahtuma:
https://www.facebook.com/events/266851100899065/

Artículos y reportajes recientes

En el último National Geographic (03/2019) hay un artículo muy interesante sobre las causas de la migración salvadoreña titulado “No Way Out” (en la revista impresa) o “Inside El Salvador’s battle with violence, poverty, and U.S. policy” (en la página web de la revista).

Maailman kuvalehti, a su vez, ha sacado un número temático (2/2019) sobre el cambio climático, que incluye un artículo sobre la migración por causas medioambientales titulado “Kuka vastaa ilmastopakolaisista?”. En el mismo número hay también un artículo titulado “Pelastusliivien hautausmaa”, que trata el tema de la migración por medio de la cuestión de los chalecos salvavidas que se amontonan en las islas griegas .

La grieta, proceso de creación

La grieta es una obra creada por el fotógrafo Carlos Spottorno y el reportero Guillermo Abril. En el año 2013 un barco naufraga en la isla italiana de Lampedusa con 368 inmigrantes a bordo (Pizzoli 2018). Este hecho crea una alarma en Europa. Algunos medios de comunicación se interesan por el tema y así empieza el inicio de la creación de la obra La grieta, en este análisis vamos a ver su proceso de creación.

La tarea inicial consistió en realizar un reportaje sobre la presión migratoria alrededor de las fronteras de Europa para el periódico El país semanal. Para ello, el reportero Abril contó con la colaboración del fotógrafo Spottorno y se embarcaron en el primer viaje con destino a Melilla a finales del 2014, la frontera sur de Europa. Allí vieron la triple valla de más de seis metros de altura cubierta de concertinas (Spottorno y Abril, 2016: p17-19). Además, conocieron el CETI, el Centro de estancia temporal de inmigrantes y describieron la situación de los inmigrantes que entran sin documentación a España, los cuales, si son atrapados por la guardia civil son devueltos a Marruecos, y si no, obtienen una orden de expulsión en la comisaría de policía que casi nunca se cumple. Así empieza el primer viaje y el primer reportaje. Seguidamente, viajaron a Marruecos para conocer de primera mano la situación de los migrantes desde la otra parte de la frontera. El segundo reportaje fue un rescate de una patera frente a las costas de Libia. Carlos y Guillermo decidieron que querían continuar con el trabajo no solo a nivel periodístico, sino que querían crear un libro que tuviera la mayor difusión posible, para mostrar a los europeos que en realidad no nos conocemos, mucha gente desconoce el tipo de fronteras exteriores que tenemos, como Melilla o Kaliningrado.

Por ello, el fotógrafo Spottorno decidió pedir la Beca Leonardo (Fundación BBVA) y presentó un proyecto que consistía en realizar el resto de trabajo en el norte de Europa después de haber visitado las fronteras del sur. Los medios de comunicación estaban en crisis y querían ver qué pasaba también en el norte, por eso necesitaban ayuda económica. Estas becas respaldan a investigadores y creadores culturales, proyectos innovadores que estando en estados intermedios de su carrera, entre los 30 y 45 años, precisan de tiempo y soporte económico para desarrollar un proyecto. Las becas ofrecen seguridad económica, flexibilidad y libertad para elegir proyectos. A través de la beca Spottorno y Abril pueden continuar con el periodismo de acción en el verano del año 2015, obtienen imágenes que no se veían desde la II Guerra Mundial, el éxodo de los Balcanes, ahí empieza la segunda parte de La grieta. Así sucesivamente visitaron otras fronteras situadas en Bulgaria, Estonia, Finlandia, entre otros países.

Pero ¿qué es La grieta? Es una obra es difícil de definir, tiene un formato innovador, no es el típico cómic de aventuras que leen los niños, también llamado tebeo, de hecho, la palabra cómic viene del inglés y significa gracioso, sin embargo, los cómics empezaron a producirse como protesta política en la época del Imperio Romano, se publicaban anónima e ilegalmente. Además, los primeros cómics eran una imitación de los jeroglíficos egipcios o códices mayas donde se mezclaba texto e imagen en una secuencia de lectura, convirtiéndose así en viñetas de sátira política. (Raffino, 2019). A finales del siglo XX se empezó a denominar novela gráfica estando dirigida a adultos.

La idea de los autores era hacer un libro aséptico, con la misión de decirle a todo el mundo que Europa se está rompiendo, por tanto, no es un fotolibro -que está dirigido normalmente a un público muy reducido-, tampoco querían una fotonovela que consiste en una narración sentimental con personajes estereotipados, por eso decidieron crear una novela gráfica basada solamente en fotografías, creando un lenguaje totalmente innovador. El proceso habitual de la creación de una novela gráfica es a través de una narración donde posteriormente el dibujante dibuja, pero en este caso el proceso de creación era inverso ya que la base, 15 libretas de notas de Guillermo y 25.000 fotografías de Carlos, ya existía. De este material utilizaron en la obra 755 fotos y 3 fotogramas de vídeo, además de las viñetas escritas por Guillermo.

En la primera parte del libro se utilizan las cajas para poner al lector en contexto contando las razones que llevaron a la creación de Europa y los sucesos posteriores, (Spottorno y Abril, 2016: p 6-13) Estas cajas cuentan de forma cronológica las memorias compartidas de los autores escritas en forma de diario a través de los acontecimientos que iban viviendo a través de sus viajes (2016: 17 – ), en ellas utilizan normalmente el verbo en segunda persona del plural (nosotros), aunque en pocas ocasiones utilizan la primera persona (yo). Su objetivo es nutrir la memoria de los lectores a través de información objetiva, contar sus vivencias con ayuda de mapas para que el lector esté situado en todo momento. A través de las fotografías que son publicadas en blanco y negro y pintadas posteriormente, las cuales, permiten perder el carácter realista de las mismas para que el lector no las interprete, de esta manera, transformando las fotos como una ilustración parece que estemos leyendo un cómic. Por otra parte, no todas las fotografías necesitan un cuadrado con información, ya que la fotografía tiene el impacto visual atractivo donde transmite información por sí misma. Se añaden cuadrados cuando se desea poner al lector en el contexto histórico al principio del libro, para recordar esa memoria común, y más tarde, para narrar lo que los autores están viviendo y ven con sus propios ojos.

El título de la obra es llamativo, refleja muchas grietas en una, como vemos en la fotografía, (Spottorno y Abril 2016:159). De una grieta salen otras pequeñas grietas como la crisis de los refugiados, el cierre de las fronteras interiores de Europa, la caída de los acuerdos de Schengen, el auge del nacionalismo, el Brexit, el auge de los populismos, todo esto representa fisuras que recorren Europa. Esta obra es una llamada de atención, o Europa actúa en bloque o desaparece. «La especie humana necesita trabajar unida. Nos enfrentamos a desafíos ambientales impresionantes: el cambio climático, la producción de alimentos, la superpoblación, la desaparición de otras especies, las enfermedades epidémicas, la acidificación de los océanos». Y «para hacer eso, necesitamos romper las barreras dentro y entre las naciones, no construirlas». (Hawking, 2016).

Lo que empezó como una idea de reportajes en 2013 se transformó en varias publicaciones en el periódico El País semanal y posteriormente se amplió el trabajo gracias a la Beca Leonardo produciendo una novela gráfica única publicada en el año 2016, con fotografías tratadas y viñetas sin personajes, donde los autores son los que narran y cuentan sus vivencias en primera persona y con un título que llama a abrir el libro: La grieta.

 

Fuentes:

 

Reflexión sobre la representación de la migración en la literatura

En el transcurso del semestre hemos leído diferentes tipos de novelas que están relacionadas con la migración: novelas escritas por inmigrantes de segunda y tercera generación, novelas donde la migración se retrata desde un punto de vista externo: el escritor no ha estado en el rol de migrante pero el tema es de su interés, una novela gráfica donde se representa la experiencia de migrar y otra donde se analiza el tema de la migración en el contexto socio-político europeo. Al inicio del curso definimos la literatura de la migración como todo tipo de literatura que tenga que ver con el tema, sin limitarla a la procedencia, experiencia de migración del autor o su familia ni al tipo de formato o género de la obra. En el curso se logró abordar el tema de la migración con obras que representan todas las variedades que la literatura sobre la migración pueden tener. Continue reading “Reflexión sobre la representación de la migración en la literatura”

La herencia de un exilio en Volverse Palestina y en Tela de sevoya: cómo tratan las obras la lengua y cultura “perdida”

Lina Meruane, descendiente de inmigrantes palestinos a Chile, y Myriam Moscona, descendiente de judíos sefardís inmigrantes a Bulgaria y luego a México, son ambas herederas de un exilio; Meruane de un exilio de los palestinos, y Moscona de un exilio de los sefardís. En este trabajo me interesa analizar cómo tratan las obras “Volverse Palestina” de Meruane y “Tela de sevoya” de Moscona esa herencia de un exilio y la pérdida de la lengua y cultura de los ancestros. Ambas obras relatan una historia familiar y un viaje en búsqueda de las raíces y de los orígenes, pero de una manera un poco distinto.

“Volverse Palestina” relata el viaje concreto y mental que la autora hizo a Palestina, hoy en día parte de Israel, en busca de sus orígenes. Es por una parte una crónica de viaje y un recorrido familiar, y por otra una investigación sobre la historia de Palestina, del conflicto israelí-palestino, y del lenguaje. Consta de recuerdos, de lecturas y de reflexiones sobre el pasado y el presente. Está organizada en tres secciones: la primera se sitúa en Chile donde la autora se interesa sobre las historias familiares de la inmigración a América Latina, en la segunda empiezan el planteamiento y las preparaciones de su viaje a Palestina y la tercera es su viaje concreto a Palestina.

Los temas centrales de la obra son la pérdida y el olvido de memorias, de historias, de las tierras y de la lengua y de los nombres, y a través de ellos, la pérdida de un parte de la identidad. Y de allí surge el intento de la búsqueda de la identidad y de las raíces. Primero la autora se sienta cierta distancia a su identidad palestina, sienta que sería “un regreso prestado, un volver en el lugar de otro”. “Lo palestino ha sido siempre para mí un rumor de fondo, un relato al que se acude para salvar de la extinción un origen compartido” (Volverse Palestina, p.17). Ella no habla árabe y se siente una chilena “comuna y corriente”. Pero empieza a interesarse sobre sus raíces y finalmente las tierras y la historia de sus abuelos y de su padre llegan a ser algo personal. Esto está reflexionado también en el título de la obra, porque cuando la autora “vuelve” a Palestina, también se vuelve Palestina, o sea la autora siente que llega a formar parte de esa herencia, de esa identidad palestina, de esas tierras. En el inicio el propósito del viaje era más bien nostálgico, con la curiosidad por el origen del apellido, pero en el final llega a ser más importante hacerse parte de la situación presente de los palestinos y también el proceso de cómo volver a un lugar que de hecho ya no existe.

“Tela de Sevoya” es una mezcla de varios relatos: relata el viaje de la autora a Bulgaria en busca de los últimos hablantes del judeoespañol, de sus orígenes familiares y de las últimas comunidades sefardíes de Bulgaria, pero también es una memoria del judeoespañol. Es un ensayo histórico y una crónica de viaje, conteniendo relato, poesía, y elementos autobiográficos, donde el pasado y el presente y lo imaginativo y el real se mezclan. Está escrito utilizando tanto el castellano como el judeoespañol y está compuesta de seis fragmentos que alternan en la novela: “Distancia del foco” conduce al lector a la historia familiar, “Molino de viento” incluye los sueños y el mundo imaginario de la autora, “Del diario del viaje” narra el viaje de la autora en busca de las raíces maternas y paternas, “Pisapapeles” es una reflexión de la condición sefardí y la historia del judeoespañol y “Kantikas” y “La cuarta pared” son un intento de rescate del judeoespañol a través de poemas, cartas y fragmentos de diarios.

Como “Volverse Palestina”, “Tela de sevoya” está marcado también con una serie de pérdidas: la pérdida del padre del autor, la pérdida de la patria (España y Bulgaria), y el peligro de la pérdida de la propia lengua, el judeoespañol. Pero el tema más importante sin duda es la lengua. Como está mencionado en la novela, la historia de los sefardís no está marcado por un solo exilio, sino por una cadena de exilios, pero lo que se ha conservado durante siglos y lo que es una base fundamental de la cultura y de la identidad sefardí, es la lengua común, el judeoespañol. La autora también se siente fuertemente ligado al pasado y a sus raíces justo a través de judeoespañol que oía hablar de niña, y la lengua se convierte en una manera en que es posible comunicar con los muertos y con el pasado en peligro de desaparecer. Aunque la autora viaja a Bulgaria y trata la situación histórica y la diáspora de los sefardís, son más importantes las memorias, la memoria personal de la autora y la memoria colectiva de los sefardís. Y estás memorias están tejidos con y del judeoespañol: “La única forma de traducción que la memoria tiene a sus alcances es el lenguaje. […] En ella conservamos los fotogramas de toda la cinta vital que nuestro cerebro nos traduce en forma de recuerdos.” (Tela de sevoya, p.81).

Todo el libro en sí es un intento de rescate o un homenaje para el judeoespañol y en cierta manera el judeoespañol es la protagonista de la novela. Cómo cita Cassani (Cultura Latinoam., 2017) a Moscona, “cuando una lengua muere, no desaparecen solo sus palabras, sino un mundo entero”. Pero mientras se recuerda y mientras se utiliza el lenguaje, el origen común no muere, y las muertes también siguen vivos. El título, “Tela de sevoya”, es el judeoespañol como marco idéntico que en la mente de la autora tiene varias capas, varias dimensiones, varias voces, varias memorias.

 En conclusión, la perdida y el olvido (de las tierras, de la lengua, de la cultura, de la historia) y la búsqueda de identidad y de las raíces son muy fuertemente presentes en ambas obras. Martín (El País, 2015) escribe sobre “Volverse Palestina” que es una llave con que Meruane trata de abrir su propia memoria palestina, pero, de hecho, en ambas de estas novelas se mencionan el hecho de que algunos de los expulsados (palestinos o sefardís) todavía conservan las llaves de sus antiguas casas, cómo símbolos de identidad, y ambas novelas se pueden considerar como llaves para abrir la propia memoria de las autoras. Pero lo que es diferente, es que mientras Meruane da más importancia a las tierras de sus padres y a la historia y a la situación actual de Palestina, Moscona trata más la lengua (el judeoespañol), que es más importante que la posición geográfica. Pero, de todos modos, la herencia que las autoras parecen tener no es una herencia traumática. Aunque la memoria palestina o sefardí es dolorosa, ambas autoras no parecen buscar justicia o provocar angustia en el lector, sino que las novelas son más bien un intento de luchar contra el olvido y la perdida de esas raíces y de esas memorias.

 

Bibliografía:

Meruane, Lina: “Volverse Palestina” (2015). Barcelona, Literatura Random House.

Moscona, Myriam: “Tela de sevoya” (2014). Barcelona, Acantilado.

Abdel Nasser, Tahia: “Palestine and Latin America: Lina Meruane’s Volverse Palestina and Nathalie Handal’s La Estrella Invisible”, Journal of Postcolonial Writing (2018, 54:2, 239-253). En: https://matskut.helsinki.fi/bitstream/handle/123456789/1171/Nasser_Palestine%20and%20latin%20America%20Lina%20Meruane%27s%20Volverse%20Palestina%20and.pdf?sequence=1

Cassani, Alessia: “El ladino como ‘maquina del tiempo’ en Tela de sevoya de Myriam Moscona“, Cultura Latinoam (vol. 25, núm. 1, enero-junio 2017, pp. 208-219). En: https://matskut.helsinki.fi/bitstream/handle/123456789/1197/Cassani_El%20ladino%20como%20maquina%20del%20tiempo%20en%20Tela%20de%20sevoya.pdf?sequence=1

Martín, Luisgé: “El regreso del que nunca estuvo”, El País (14.7.2015). En: https://elpais.com/cultura/2015/07/08/babelia/1436365990_063684.html

El niño exiliado en Lo que mueve el mundo de Kirmen Uribe

En 1937 tras el bombardeo de Gernika se evacuaron miles de niños vascos en hogares de acogida repartidos por el mundo huyendo de la guerra. Basándose en hechos reales y en la memoria de personas reales, Lo que mueve el mundo de Kirmen Uribe (2013) cuenta la historia de la vida de un intelectual belga, Robert Mussche, comprometido con la lucha antifascista durante la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial. Robert acoge en su casa a una niña vasca de ocho años, Karmentxu, que cambiará su vida para siempre. Mi objetivo en este trabajo es analizar cómo se construye la experiencia del niño exiliado y como se relaciona con la memoria colectiva del País Vasco.

 

A pesar de que Karmentxu no es el personaje principal de la obra, su figura es importante y céntrico en cuanto a reconstruir la experiencia del niño exiliado. La experiencia de Karmentxu y los demás niños de la guerra en la obra se construye y se imagina a través de las experiencias verdaderas de las hermanas Mirante, a las que el propio escritor de la novela entrevistó. Por lo tanto, la novela de Uribe se puede definir como autoficción. Por un lado, Uribe se incluye en la historia contando su propia experiencia de cómo el libro llegó a ser a través de sus propios esfuerzos de investigar el tema tratado en el libro. El testimonio de Maruja y Carmen Mirante, niñas de la guerra, se toma forma en la novela como el personaje de Karmentxu, cuya experiencia se convierte en la voz de todos los niños vascos exiliados. Así Uribe participa de manera más intensa en la autoficcionalidad y para el lector resulta difícil distinguir si la historia se basa en la realidad o simplemente en las experiencias de los personajes entrevistados a lo largo del proceso del libro (Nafría Fernández 2018: 164). No se sabe hasta que punto los sucesos en la vida de Karmentxu se basan en experiencias verdaderas o en la imaginación de Uribe.

 

El exilio de los niños vascos tiene características especiales no por su carácter vasco sino por ser una experiencia vivida en la infancia (González-Allende & Ascunce Arrieta 2016: 61). Por esta razón, se puede encontrar el mismo tipo de elementos en otras novelas que tratan de la migración de los niños de la guerra, pero en otro contexto. Por ejemplo, en las novelas de los niños finlandeses que tuvieron que migrar a Suecia se trata el trauma y el hecho de quedarse en el medio de dos países (Melkas 2018). En estas novelas se acentúa la diferencia entre la Finlandia pobre y la Suecia próspera (op. cit.). Lo mismo ocurre en Lo que mueve el mundo. Bilbao se describe como un lugar pobre e inseguro con poca cultura y donde los padres son ausentes y fríos. En cambio, Gante se ve como una ciudad próspera y segura con alta cultura, donde los padres dedican su tiempo para estar con los niños. Esta diferencia se hace visible desde el punto de vista del niño:

 

“Otra cosa que les sorprendió gratamente fue el hecho de tener juguetes en casa. Cada cual los suyos; algo así era indispensable en el País Vasco. Aquellos juguetes les daban a los niños cierta calidez, una especie de seguridad. Para ellos, ese fue el cambio más destacado: tenían juguetes; no jugaban en la calle, como en Bilbao, con llantas de hierro oxidado o con pelotas hechas con trapos viejos. En Gante, tenían muñecas, camioncitos, grúas, bicicletas; aunque sus padres fueran de la clase trabajadora.” (Uribe 2013: 29).

 

Las diferencias entre los dos países se concretan con ejemplos importantes para los niños, con los juguetes, los que en Bilbao no eran nada más que pelotas hechas con trapos viejos, mientras la prosperidad de Gante se simboliza en la gran variedad de juguetes diferentes. Así, se idealiza además el país de acogida, lo que es típico en experiencias del exilio.

 

Aunque Gante se ve como una ciudad ideal para los niños, no pueden olvidar su lugar natural. Ascunce Arrieta (2016: 62) afirma que era lo normal que los niños se adaptaran sin problemas a los nuevos países y sus culturas, aunque nunca dejaron de soñar con su tierra de origen. Aquí se refleja el sentimiento de quedarse en el medio de dos países. En una ocasión el hermano de Karmentxu, Ramón, quiere enviar un mensaje a la casa de su abuela en la pata de una paloma. Al preguntarle qué le diría, contesta: “Que la echo de menos, pero que estoy contento” (Uribe 2013: 31). Karmentxu también posee esa nostalgia hacia su tierra de origen y se concreta cuándo Robert la lleva a ver una actuación de un grupo de canción y danza vasca: “Al ver aquellas camisas azules y pañuelos de cuadros, Karmentxu se acuerda del puerto de Santurce” (op. cit.). Se puede decir que un símbolo nacional, como en este caso son las camisas y los pañuelos, provoca el recuerdo.

 

Narrar el exilio desde la experiencia de un niño puede servir de manera eficiente para tratar un trauma en una manera que afecte a la gente (Melkas 2018). Las experiencias de los niños exiliados en la obra son marcadas por el sentimiento de estar en el medio. Por un lado, están contentos en su nuevo país tranquilo y rico, pero, por otro lado, nunca se pierde esa nostalgia que uno siente hacia su país de origen.

 

Hay que destacar también el punto de vista colectivo-histórico de la obra. El exilio sigue siendo un tema muy recurrente en la cultura popular del País Vasco y está presente en muchas canciones, películas y libros. En su entrevista, Ascunce Arrieta (2016: 50) dice que “la historia del País Vasco es una historia de exilios, de manera que el exilio y la emigración son partes fundamentales de su identidad”. Según Melkas (2018: 89) experiencias traumáticas son subjetivas, pero especialmente cuando se relacionan con las guerras y migraciones masivas, son también intensivamente colectivas. Sánchez Zapatero (2010: 25) añade que la memoria individual solo adquiere su significado cuando se relaciona con las estructuras conceptuales que se crea, por ejemplo, a través de la literatura. Dicho esto, podemos decir que en la obra literaria de Uribe, la experiencia subjetiva de las hermanas Mirante se convierte en una memoria colectiva del País Vasco.

 

González-Allende, I., & Ascunce Arrieta, J. Á. (2016). «El mundo del exilio es parte de nuestra historia y de nuestra cultura». Entrevista a José Ángel Ascunce Arrieta. En I. González-Allende (Eds.). El exilio vasco: Estudios en homenaje al profesor José Ángel Ascunce Arrieta (pp. 43-78). Bilbao: Universidad de Deusto.

Melkas, K. (2018). Children in-between–the Entangled History of Finland and Sweden in Svinalängorna, Mother of Mine and Ingenbarnsland. Studia Fennica Litteraria 11, 83.

Nafría Fernández, M. J. (2018). La responsabilidad del autor en un contexto de crisis: Kirmen Uribe y el compromiso con la memoria. Revista de lenguas y literaturas catalana, gallega y vasca, 22, 155-168.

Sánchez Zapatero, J.(2010). La cultura de la memoria. Pliegos de Yuste: revista de cultura y pensamiento europeos, 25-30.

Uribe, K. (2013). Lo que mueve el mundo. Barcelona: Seix Barral.

Reflexión sobre diferentes aspectos de la migración

En el curso “La migración en la literatura hispánica contemporánea” nos familiarizamos con la migración desde diferentes puntos de vista a través de la literatura, presentaciones y conversaciones. El curso ofreció mucha información sobre la migración e hizo pensar en lo que está pasando en el mundo.

Las personas emigran por diferentes razones, pueden ser forzadas a dejar sus hogares debido a persecuciones, guerras o situaciones climáticas extremas, o pueden decidir mudarse, por ejemplo, por el deseo de nuevas experiencias, para conseguir un trabajo mejor o aprender un nuevo idioma. Existen numerosas razones por las cuales las personas abandonan sus países.

La migración ocurre en todo el mundo, tanto a nivel interno como internacional. Actualmente, hay cerca de 258 000 000 migrantes que han entrado a diferentes países por el mundo. Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), las mayores fuentes de los migrantes internacionales fueron en 2017 India, México y Rusia y entre todos los migrantes existían más de 150 millones de trabajadores, 4.8 millones de estudiantes y 25.4 millones de refugiados.

Un aspecto negativo que surge de la migración es el racismo. Como Ville Tietäväinen demostra en su obra Näkymättömät kädet, el racismo puede considerarse como un fenómeno universal que ocurre en todas partes del mundo. A parte del racismo visible, que incluye la discriminación, insultos y trato desigual, es posible detectar algún tipo de racismo invisible. Un traductor de Näkymättömät kädet, James O’Connor, señala que es obvio, que personas que están en contra de la inmigración piensan que el empleo migratorio es aceptable siempre que no sea necesario verlo. Es decir, que las manos invisibles trabajen, pero a una distancia suficiente.

La lengua materna o la lengua de origen es una parte esencial de la identidad del individuo, y para un migrante en un nuevo país, poder hablar con alguien en su propia lengua puede proporcionar un sentido de pertenencia y seguridad. La autora de Tela de Sevoya, Myriam Moscona, describe el significado de la lengua así: “La lengua es una memoria histórica. A veces, conserva la información y expreciones que las personas han olvidado, pero la lengua no olvida”. Con respecto a la obra, dice que en el caso de la comunidad judeo-sefardí, la lengua tenía un carácter vinculante que conectó a las personas que se encontraban lejos una de otra, de manera de que permanecieron unidas.

Creo que una manera eficaz para entender mejor los aspectos relacionados con la migración es viajar. Al conocer diferentes culturas y a la gente que vive en, por ejemplo, áreas pobres o en zonas de condiciones climáticas desfavorables, ayuda a ver la situación con ojos de los locales.

La literatura de migración es otra manera de conocer el tema. Ofrece una manera accesible de conocer, por ejemplo, la vida de un migrante o en qué diferentes formas la migración ocurre, en general, en diferentes partes del mundo. A través de la lectura se puede compartir historias y cultura, difundir la información y mejorar la comprensión y el conocimiento sobre los problemas en torno a la migración. A lo mejor,  incluso provoca a cambiar el propio comportamiento.

Las noticias acerca de la migración normalmente muestran solo las opiniones y puntos de vista de los países receptores sobre cómo manejar la situación de los migrantes, pero sería importante dar la voz a los migrantes mismos, de vez en cuando. En lugar de suponer cuáles serían las mejores soluciones para el inmigrante de adaptarse a la vida en un nuevo país, se podría averiguar qué los migrantes mismos quisieran hacer y qué contribuiría a la adaptación. No obstante, por el alto número de inmigrantes en algunos países, puede ser un proceso difícil de realizar.

Para concluir, la migración es un fenómeno multidimensional que, como forzada, puede separar a las personas de sus familias, pero, por otro lado, une a personas de diferentes culturas. En el mejor de los casos, ayuda a conseguir una vida mejor.

 

Fuentes:

Jantunen, Jyrki (2012): ”Näkymättömät kädet: Näin syntyi Ville Tietäväisen Finlandia-palkittu sarjakuva”. Suomen kuvalehti. Disponible en: https://suomenkuvalehti.fi/jutut/kulttuuri/nakymattomat-kadet-nain-syntyi-ville-tietavaisen-finlandia-palkittu-sarjakuva/

Meter, Alejandro (2018): “The Language of Displacement”. Jewish Currents 4/12/2018. Disponible en: https://jewishcurrents.org/the-language-of-displacement/

Moscona, Miriam (2014): Tela de sevoya

Tietäväinen, Ville (2011): Näkymättömät kädet

World migration. IOM. https://www.iom.int/world-migration

Las letras siempre vuelven

Entrevista a José Antonio Ruiz

Autora: P. Ivorra 25.4.2019

Es jueves por la mañana, hoy he quedado con José Antonio Ruíz para hacerle una entrevista en la cafetería de la universidad de Helsinki. Hace un día soleado, parece que se acerca el verano. Llego puntual y mientras espero, repaso las preguntas que he preparado para hoy.

 José fue mi profesor en el curso de Comunicación II en la carrera de Filología Hispánica. Tengo muy buen recuerdo de sus clases ya que eran muy dinámicas, divertidas, además de útiles y orientadas al mundo laboral.  Preparando la entrevista descubrí que José además de estudiar Filología Hispánica ha colaborado en la creación de libros para aprender español, como ¡Acción!, además ha escrito el cuento Los gansos (La Guarida Ediciones, 2016), editado por David Pintor, también ha publicado cuentos en Antologías, dos de ellos en finlandés.

Un minuto antes de las 10 lo veo entrar, va con camisa veraniega de manga corta, nos saludamos y hacemos cola para pedir un café. Le pregunto si quiere que le hable de usted, pero prefiere que lo tutee. Saco mi lista interminable de preguntas y empiezo a disparar. A través de las preguntas descubro que su afición por las letras empezó en parvulario, cuando en las clases de música les mandaban escribir y para él era una tarea fácil mientras otros alumnos no sabían por dónde empezar. Unos años más tarde, en la adolescencia decidió que su futuro estaba entre la filosofía y la literatura, pero por cuestiones familiares acabó matriculado en la carrera de Arquitectura Técnica, aunque al mudarse a Finlandia quiso volver a retomar el estudio de las letras en Helsinki.

En tierras nórdicas desempeñaba dos trabajos ya que no recibía ninguna beca para estudiar, daba clases de español y trabajaba en un almacén de fruta y verdura mientras cursaba los estudios de Filología Española. Allí conoció al típico macho man finlandés y a gente trabajadora que culpaba a los demás de los problemas que pudieran tener, gente atascada en su día a día, incapaces de tener entereza para tomar decisiones y así coger las riendas de sus vidas. Esta experiencia le sirvió para escribir Los gansos. Sus obras las redacta mientras escucha música power rock o indie. Hay muchos temas que le interesan a la hora de escribir, por ejemplo, la inseguridad laboral, las relaciones personales, la crisis de mediana edad, entre otros temas serios. José explica que todos los temas se solapan en sus textos, por otra parte, considera importante contar historias a través del humor para rebajar la tensión. Le gusta mezclar lo real y lo fantástico, señala que toda ficción bebe de la realidad. Para él lo importante es que el lector tenga una experiencia positiva.

Le pregunto sobre la migración, es el tema por el cual le hago la entrevista ya que estoy estudiando en un curso de migración y a José el tema le interesa, pero no ha escrito sobre ello, aunque afirma que en sus obras trata el tema. Por un instante pienso que debería ahondar más en el tema y preguntarle sobre su experiencia personal como migrante, pero sabiendo que lleva aquí 22 años viviendo me parece que ya habrá oído suficientes veces la pregunta: ¿porqué te mudaste a Finlandia?, pienso que no es necesario recordarle a alguien que es extranjero todo el tiempo, y como ha dicho que trata del tema en sus obras lo mejor es ponerse a leerlas y descubrir el tema a través de ellas, como en el microcuento La historia de la carretera que cuenta la historia de un chino en un autobús con un final sorprendente. -José ha cedido este microcuento y otras obras para publicarlas en el blog-.

A través de la entrevista percibo que el profesor y escritor está totalmente adaptado al país, tiene familia y trabajo aquí, aunque reconoce que echa de menos España y una gran ciudad como Madrid, destaca lo bien que funcionan las cosas en Finlandia. A pesar de que muchos escritores en Finlandia reciben becas si escriben en finlandés o sueco, él al escribir en español no tiene derecho. Cuenta que ha versionado unos cuentos del español al finlandés, aunque todas sus obras las escribe en castellano. Por otra parte, reconoce que para tener éxito no es necesario escribir en tu lengua materna, como por ejemplo Joseph Conrad de origen polaco y Vladímir Nabókov de origen ruso que escribían en inglés. A la hora de publicar, José cuenta que ha tenido suerte ya que la primera vez que publicó fue una propuesta de un editor. Explica que depende de si la compañía que publica la obra es más o menos grande, la distribución es mayor o menor. Por el momento, José no tiene pensado publicar electrónicamente, prefiere el papel.

Continuamos con las preguntas… La última obra que ha leído es de Patricio Pron: Lo que está y no se usa nos fulminará. Sus autores favoritos además de Patricio Pron son Julio Cortázar, Raymond Carver, Richard Ford, Fiódor Dostoievski, Miguel de Cervantes y el escritor de cuentos Antón Chéjov. Por otra parte las obras que destaca son El Quijote, el Lazarillo de Tormes, Crimen y castigo y Bestiario. José piensa que hay diversas maneras de formarse como escritor, la más habitual es ser autodidacta, sin embargo, también considera que es bueno asistir a talleres de escritura para formarse académicamente. Él disfruta escribiendo y enseñando, le encantaría dar clases de literatura que su verdadera pasión. Ahora ya no enseña el curso de Comunicación II, en el cual, lo tuve como profesor. Añade con morriña que cuando un profesor enseña a un nivel avanzado después es difícil bajar de nivel.

En estos momentos sigue enseñando español en Centro de Idiomas de la Universidad de Helsinki y está terminando su próxima obra, la cual, si todo va bien, será publicada en los próximos meses.

Mi café ya está frío, pero no importa, me ha inspirado descubrir a una persona que emigró por voluntad propia de un país europeo a otro, aprendió un nuevo idioma, trabajó en diferentes sitios para poder estudiar y ahora tiene un trabajo que verdaderamente le gusta y lo combina con otro, el cual, lo considera un placer: escribir. ¿Qué más se puede pedir?

 

 

La prosperidad del alambre de espino – Autor: José Antonio Ruiz

Sigue siendo un misterio que llegara a X cuando en realidad él se dirigía a Y. Lo fácil sería pensar que se equivocó de tren, o que se quedó dormido y el tren realizó un cambio de vía no contemplado en el trayecto. Alguien de imaginación audaz acaso se dirá que debió de perder la memoria, que se golpearía la cabeza al salir, trastabillado, del coche-restaurante —las copas de más, el talud de la cordillera, el vértigo de mirar las traviesas—. Pero es inútil buscar una explicación sencilla. Simplemente no hay explicación. Quizá porque esta historia se parece demasiado a la de cualquiera.

Con ese aire indefenso tan común en las estaciones de ferrocarril, nuestro héroe corría de un panel informativo a otro, cotejando letreros, preocupado por encontrar su andén. Se marchaba. Como nos hemos marchado todos alguna vez. Aún puedo oírlo improvisando argumentos —como quien consulta con la almohada— con la máquina expendedora de café. Cuánto coraje hace falta para tomar cualquier decisión, cuánto le temblaba la voz al oprimir el botón del café capuchino. Después lo veo caminar por el andén, sacando el billete manoseado y húmedo, cerciorándose una vez más. Sí, sí, este tren se dirige a Y. ¡Viajeros al tren!

Valor, se dijo el héroe al entrar en el vagón de segunda, sosteniendo en alto el billete, buscando su asiento. ¿Acaso no podría ser éste su número de la suerte? Dejó la única maleta en el portaequipajes y se sentó junto a la ventanilla. En la maleta llevaba una muda limpia, un cepillo de dientes y un muestrario de alambre de espino. Porque él creía en el futuro, y en el alambre de espino. El vagón se llenó de pañuelos blancos, de manos, de aceleración. Después se oyó el sollozo de una mujer, o quizá un bostezo, y el crujido de unos asientos viejos y achacosos, tapizados de fantasía en algún sótano de extrarradio. En el andén quedó el bochorno, y los bancos vacíos, y un niño que perdía echándole una carrera al tren. Nuestro héroe apoyó la cabeza en el cristal y se despidió de nadie.

Más tarde, al quedar atrás los suburbios y las fábricas, allí donde las casas se escondían ahora entre coníferas y menudeaban las vacas, llegó la cantinela del revisor pidiendo los billetes. Avanzaba por el pasillo con el paso renco, sorteando los cazamariposas de las niñas y los resfriados del aire acondicionado. Qué bien las ciudades de veraneo, los aguijones de las abejas, las faldas de las montañas. Billetes. Billetes. Y es final de trayecto, sí, señor. Yo calculo que llegaremos en tres horas. Y el revisor que marcaba con dos agujeritos, como el mordisco de un vampiro, el billete del héroe. Horas más tarde, con algo de retraso, el tren se detenía en X sin ninguna explicación.

Era una tarde cálida, de isobaras benignas y renacuajos en las charcas. Los viajeros bajaban del tren, cargando sus bultos, a reunirse con los suyos. Había abrazos y risas en el andén, y confeti al fondo, y una niña que jugaba a la rayuela. Se vacían de gente los vagones, se llenan de silencio. En un compartimento privado alguien olvida un puñadito de tierra, mientras el último camarero recoge vasos muertos de risa en el coche-restaurante. Adiós a la estación. Todos quieren ir a casa y estar rodeados de un olor familiar, ojalá que a torrijas. El fin de semana, si hace bueno: Pues bueno, te llevo al teleférico. Sílbame un taxi.

Los viajeros abandonan la estación y se pierden. Más tarde se cruzan, o se encuentran en éste o en otro tren. Unos se recuerdan y hacen un gesto ambiguo, un saludo con cierta reserva, y piensan eso de que el mundo es un pañuelo.

Nuestro héroe también ha bajado del tren. Está en X y no se queja. Además, tampoco puede decirse que le haya ido mal aquí. Más bien todo lo contrario. Se ha casado con una mujer de manos finas y delicadas, con una sonrisa sincera y un alegre vaivén para cruzar las calles. Tienen una hija de pocos años. La niña, pizpireta, reniega de las coletas los días de fiesta. Siempre anda saltando a la comba, o subiendo a los manzanos; no hay manera de que se esté quieta la niña, de que sus rodillas no estén rasguñadas. Es un trasto, sonríe la mujer de nuestro héroe. Qué bien recita ya la tabla del siete, dice él, viéndola corretear por el jardincito del chalé adosado.

Por si fuera poco, el alambre de espino ha florecido en las tapias. Trepó primero la pared del cementerio. Luego lo vieron subir a las cancelas de las casas solariegas y bordear el recinto del colegio. Las urbanizaciones de chalés adosados lo acogieron también con esperanza: Qué buenas propiedades las de este alambre, cuánta confianza inspira, se oía decir por sus calles hospitalarias. El suyo es un negocio próspero. Le ha ido bien X, no hay duda.

A nuestro héroe le gusta despertar temprano, cuando todos duermen y el sol aún no aprieta. Silbando alguna melodía, riega entonces las gardenias que florecen cada primavera en el jardín. El héroe y su mujer se llevan bien. Yo creo que se quieren, aunque a veces estas cosas se olvidan con el tiempo. Quince años de casados no los cumple cualquiera, le felicitan los vecinos, afables, en la cola de la pescadería. Mañana también calor. Mañana no deje usted de ir a la feria. Un espectáculo. Todo un espectáculo, le dicen también.

Qué bien le han recibido todos en X, con los brazos abiertos. Qué amable y servicial es la gente de aquí. Basta que haga falta cualquier cosa para darse cuenta. Sal, un huevo, casi no hay ni que pedirlo. En Y, quién sabe cómo será la gente, se dice nuestro héroe. Tal vez los ciudadanos de Y sean ariscos y taciturnos y no reciban bien a los forasteros. Allí no será tan festiva la bocina del camión de los helados, ni se cubrirán de púrpura los árboles en otoño, ni habrá ferias de este relumbre. En Y, tal vez sean tristes los letreros. Nuestro héroe piensa en estas cosas, en Y, mientras riega las gardenias; los remordimientos acechan desde el fondo de la regadera.

El héroe y su mujer son felices, ¿no es cierto? Él podría pasar horas contemplándola, la vida entera. Nadie cree en él cómo cree ella, nadie recoge con esa gracia las hojas caídas en la hierba. Si él se lo pidiera, la mujer se despertaría temprano para prepararle el café. No lo dejaría solo silbando a las gardenias. Solo en la cocina, con la resistencia del tostador. Un día bizcocho, otro tortas de anís. Hoy, pan frito. Ella lo haría encantada, con todo el amor del mundo, ¿no es así? Lo despediría en la puerta con un beso, como hacen tantas otras esposas. Adiós, cariño, no trabajes demasiado. Pero él no se lo pide. Él la deja dormir. Porque en esos ratos que pasa a solas —en la cocina desierta, en el jardincito de las gardenias— nuestro héroe piensa en Y. En la mesa, sí, está abierto el muestrario del alambre de espino, y él lo estudia con naturalidad, como un hombre que se va al trabajo. Pero cuando hierve la cafetera, con el ruido antiguo de un tren de vapor, a nuestro héroe le asaltan los remordimientos. ¿Por qué la felicidad no basta?

Él sería dibujante en Y. Un gran dibujante de cómics. Qué bien se le daba el dibujo en el colegio, con qué afán llenaba las cuartillas: una granada de mano, un biplano de acrobacias, una heroína enjaulada. Cuánta admiración y cuánta envidia despertaba entre sus compañeros de clase. Dibújame un pez volador, tú.

El héroe piensa en su vida en Y, se pregunta cómo será. Tal vez en Y lo despidan con un beso en la puerta. O tal vez allí no tenga ni esposa ni hija y sea soltero. Quién sabe. Quién puede saberlo. Las mañanas más lúgubres —porque en X también hay mañanas así— piensa en aquel viaje en tren ya lejano y también él intenta encontrar alguna explicación, el túnel en el que se debió de quedarse dormido, el traspié y el golpe fatal en la cabeza. ¿Estaría esperándolo alguien en la estación?

Ahora, en este preciso instante, debe de estar lloviendo en Y. La gente abrirá los paraguas o se refugiará en algún café o… ¿Qué hará la gente? ¿Cómo será esa ciudad? Nuestro héroe se dice que uno de estos días piensa averiguarlo. Comprará un billete de tren e irá a visitar la ciudad. Uno de estos días. Mañana mismo, quizá. Pondrá en la maleta la muda limpia, el cepillo de dientes y el muestrario de alambre de espino. Un día de estos, cualquier día. Cómo no desear que le salga todo bien.

 

José Antonio Ruiz